Platón: ciencia y dogma en el Estado ideal

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PLATÓN· CIENCIA

Y DOGMA EN EL ESTADO IDEAL

que la ciuda d "se hincha de humores " ua ndo r ce.Asu mododever,la progresiva decaden ciad l oci dadpolítica

va parale la a un tránsito progr iivo

o

l impli idad d la vida civilizada U-''.l'es677a -6BUh). Al'un pa ..j ·d laRr· /Jlíhllm (546a y sigs.),de la p" líl l/ tI (269d · 272d; 272 ·274e; 270b-c )y de lasl.o')'es (676 ) 'u icrcn, i rto,la id a de una concep ción cíclica d ,1tiempo en l Ió n; d cualqui r manera. inclusodentro del 'q uema d 1r to rno,per i I la convicció n de quela vidavirt uosaesmi vi bl n una ie-dad sim ple.

La teoríaconstitucional qu Platón blica,enla Politicay en las f.'.l' el apoy queel hom brees seguram nt másfeliz torsab ia.Comoen unr baño.Y ve en1

men ideal. O en la aristocra ia (/(e/l. 4 acuerdocon esa teorl a Imjo r oh r nt bio.Por otrolado,la so i dadplaróni i

ria.Seestruct urasob re una rl ida jera rqul . 'nI I/("IIi6//(Q, la estratificac ión perfect a divid el l~ I d n tre I pueblo,soldadosyfilósofo r al s.El P ~ ind bido d u, clase a ot ragenera, en lapolis.la injusti i (R'II.434 I·h).En

lasLeyes,dondeel

r

égim

n s mixto , 1 prin ipio j r rqui o sigue regulandotodoel Estado; opo n ,p r un I do, Ip~e.

blo,y por otro, losquedirig n.Esto •lo hom b r m v rr-tuososysabios, so n losgua rdián d I n tiru ión(1)64d. e; 965).

Espreferib leque la ciudad-esta doideal aP qucña.P~c­ decrece r hastaelpunto en que toda vía p rman ezca Unida

(Re/J.423b-c). Debe estaralejadadel mar, p. ra sC:' l' a r~las

maléficas influen cias extranj er as (L e) s 704d·70'i1 ). Será básicamenteagrícola.Ningún ciudadano podrá sa liro~ ell~

por prop iadecisión ; sólo algunos tien ne eder cho.e

jerci-do como un deb er.¿Q uétipo deho m brevivirá nella? ¿

Có-mo educa rlo?

Encua lquiercaso,ha desersob re lodo unáudadano,u~a

criaturaentera me ntevolcadaa los inte reses del estad oyere

-game nt efiela sus leyes(Ltyes822d;8~3a}.rElhom~reideal esta rá tanto máscercanoa la perfeccióncuanto mejora~e­ cuesuspensami entos,emocionesy actos a los valores oficia -les, entodoslos aspectos de la vida.EnelEstadopcr~ecto to-dosdeben semejarse unosa otros en todo lo másposible (Le-j'es739a-e).Entoncesla felicid a d es atribul? delEslad.o~no 'del individuo.Y la participación en ella , SIempre, prion ta -riam ent e colectiva (Rep.420 c-421 b;519 e,520 a).El hom-bre no sepert enece,ni siquieraelfilósofe>-re~ (Rep.52.0-.b-d;

Leyes923a-e).Así quedacla ra la importancia de I~vigila n

-cia esta ta l sobre el individuo ,pa ra la que la educaci ón

pres-ta evide nte me nte, un inestimable servicio.

'Plat ón define explícita mente en las Leyeslo queentiende poreducar(643c-d; 653 b-e;659 c-d).Y al hacer lo distingue

(9 () I~.\I(/(/"ti,.\'i"l'aul»

Pla tón no fue únicamenteun granartista del pensamientoy

dela palab ra.Si bien duranteañosdirigió la Academia,cen

-tro de estudios filosóficosde alto nivel,frecuentado por in

-vestiga dores y hombres púb licos de la época , sim ultá

nea-menteno midió susesfuerzospara que suproyecto político se hiciera realidad. Por tres veces,ponien doenpeligrosu vi -da,trató de realizar en SiracusasuRepública.Como homb re

de acción no tuvo éxito .¿Y silo hubieseten ido ? ¿Q uécon se-cuenciasde ordenpráct ico der ivarían dela aplicaciónde sus ideas en materiaed uca tiva? Esasidea s se aclara ny sede

fi-nen much omejor enel contex to delapolis,porque el proyec

-to políticodePlatón es el que da la verdade ra med ida de sus

posiciones pedagóg icas.

De ahí que antes de vinc ular de manera direct a y global

esas posicion es con un progra ma político,Platón seded icara a un exame n cuida doso de la materia , explorá ndo la sobre

todo desdeel ánguloconceptua l.En varios de sus diál ogos, el desarrollodeltem aprin cip al implica unaideadela moral yla prese ncia de ese idea l privilegia ciertos prob lemas,los

referidosala formacióndel hombre,asu ed ucación.Ésta,a su vez, se regula,ensusbases,porla investigació n dela n

a-turalezadela virtudyde su relación con laciencia.I

El temaestratadode forma unificada ysistemática en el

PTOlágoras,queinvestigala natura leza dela virtudensí.Apa -rece,sinem bargo, en elPrimerAlcibiades, y es incluso co

n-tem plado en Laques,Cármides yEutifrón,en don de se exami -nanalgunas virt udesen par ticular. Eltemase profund izaen el Mm én, con la cues tióndel método,en loscua d rosde la doctrina plató nica de larem iniscencia.A suvez,en expresi

-va elabo rac ión poéti ca yfilosófica,elBanqueteinsisteen la di-nám icadel procesodidáct ico y en lafunción delamor como fuerza motrizdel ap re ndizaje.Perolasíntesis madura viene con la República,donde cienciayeducación se enc ue ntra nen un programade gobierno.A partirde laRepública,el espíritu

de la pedagogía dePla tóndebe serinvestigad o alaluz de su filosofíadelEstad o.Yésta,comoveremos,no se circ unsc ribe

sólo a ese texto .Ala Repúblicaseunen la PolíticaylasLeyes,

comp leta ndoy escla reciendoeltema.

Pa raempezar, record em osquePlat ónnoquiere queel es-tado idealsea prósperoenexceso, sinojusto (Rep.416e-417 b;421c-422a; 433a).Por elcontra rio, lamultiplici da d,la va

-riedad,elluj o,loquehoyllam arí amos "sociedad dela a

bun-dancia ", no essu estilo.Elprimermodelode polis quepropo

-neenla Repúblicaestan primario que Glauco, uno de los

in-terlocuto res de Sócrates, lo lla ma "ciudad de pue rcos" (369b-372d) .Platón asocia eldebilitamiento de laciuda d al aume nto del comercio,alnegocio delo superfluo,ala dive

r-sificación delas profesiones,albrote delosdema gogos,etc.

(Rep.372d ysigs).En analogí acon ellenguajemédi co,ju zga

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al niñodelhombrehech o, co mo ya lo hiciera, indirectamen-te. en la Rl'jllíli/im(401 d-402a). Lo que marca esa distinción es la ide a de desarrollo.No nacemos inteligentes, nos hace-mos(/.1'.1'1'.1'643e): "Sé que ningún animal nace con la inteli-genc ia quetendrá cuando llegue a adulto ..." (LeyeJ672C).3

y

Plat ónasoci ael advenimientodela madurez al

comporta-mientodisciplinado: "en tanto que adquiere la visión que le

especuliar " , cua lq u ieran ima l se comporta como loco, grita

sin motivo, y cua ndo es capaz de levantarse da pasos

desor-denados" (/.1')'1'.1'672e).Con la llegadade la razón se alcanza

la plen a humanidad, siestá , naturalmente , bien formado:

..Detoda sla s cria t u ras, e! niño es el más difícilde manejar,y

por la exce lenci a del ger m e n de razón que en él existe en es-tado rud ime nta rio, sevuelve un animal astuto, falso y

petu-lant e. Pero eso mismo,precisamente ,lo refrena de diversas

man eras, si así puedoexpresa rlo"(Leyes808 d-e).

Control de_lossentimientosyemociones

Puest oquelaprimeraeducación precedea la edad de la razón,

deb e incl ina rseadisciplinarlos sentimientos;éstos combinan

dos emoc io ne s básicas:e! placer y e! dolor.Es, pues, urgente con tro la rlos . La educación primariadebe, sobre todo, organi-zarenel hombre sus emociones."C ua ndo el placer y la amis-tad, la trist ezayel odio nacen directamente en almas todavía inc a paces de com p re nder su verdadera naturaleza, con la

lle-gada dela ra zón se ponenen armonía con ella, gracias a los

bue nos hábitos sab ia mente adquiridos. En ese acuerdo con-siste lavirtud.Encua ntoala parte que tiene por finalidad

en-seña rala s cria t ura s todo lo que tiene relación con e! placer yel

dolor,demaneraque desde el comienzo al fin de la vida sea

od ia do loquedebeser odiado y amado lo que debe ser amado: si apa r tá nd o nos denuestras co nsidera ciones le damos e! nom-brede ed ucació n, habremos,según mi modo de pensar,

em-picado el términoexacto " (Leyes653 b-e),

Ese cond icio na m iento globa l delos sentimientos se apoya

encastigosy recom pe nsas, en la asocia ción del bien al placer ydel mal al dolor. La observac iónadec ua da de esas dos

for-ma snatural es en los asu ntos públicosy particulareses la

lla-vedel éxito delrégimen (Leyes631-632a-b 636 d-e). Apenas

co noc e elsab io legi sladorlaciencia delamedidaque permite el

contro lemocio na l delacomunidad.Por lo tanto, urge

respe-tar sin discut ir la tradición,las cost um bres patrias y la ley

escrita que nosindicaránlo buenoylo pernicioso en la

dis-posiciónemotivadecada uno.

Esa vigila nc ia emotiva de la comunidad sugiere una

cui-dadosa investigación psicológica del niño, una observación

permanente de su naturaleza y de las disposiciones de su alma (Rep. 415 b-e;Leyes650 b).De ahí, por ejemplo,la im -portancia ped agógicade! banquete en el Estado;el consumo de vino que en él se haga será una prueba que muestre la

au-téntica naturalezade cada uno (Leyes644c;650 a).

La importancia que da Platóna la educación primaria se afir maen la convicci ón de que la basedela ley son las

bue-nas cost um b res . El juzga que la estabilidad política depende

direct amente de la solidez co n que las reglas verdaderas

e~han ra ícesen el alma de! niño, generando en ella

disposi-cie nessalu da b les(Rep.425 e,426 e,427 a;Leyes793 a y sigs). En ese sent ido, nin gúnaspecto de la vida humana puede ser

descuidadoporel legislador,cuy as leyes tutelan al individuo

desd eel nacimientohasta la muerte.Ningunacriatura

pue-depermanecersin vigilanc ia ; todos deben tener un jefe. Lo

que resulta comprensible en un Estado que apunta al máxi-mo de co m u nid a d y al mínimo de privacidad (Leyes716 b; 942 a-d ). La sup er visió n pedagógica debe alcanzar al niño

desd e losprim er osmesesde vida: "Enesa eda delcarác te r

seafirma defin iti vament ebajola influe nc ia delhábito "(Le -¡'I'I 729e; en el mism o sent ido,sob re la ed ucac ión del gua r-diánen la Rejilíb/ica395 c-d;401by sigs.).Las leyestod olo regulan,pues; inclusola ed ucac ió n (Leyes, 631 d, 632c).Si Platón pudiese,haríaque su legisla ción alcanzaraal niño en el vientrede la madre ;no pudiendoha cerlo,pret endeque a l-ca nce a lapropia madre y ala gestación(Leyes792; 789a-e). En la Rl'jJlíb/im , ense ña tambi én Plat ón ,import a nodejar a los niños en libertad , "has ta quenoha yamosorgani zado en su alma, comoen laciuda d, una cons tit uc ión", "ydespu és de haber cultivadolo que ellas tien en demejor con lo quete: nemosdeequivalente, esta blece re mosen ella sungua rdiá ny jefe,semeja nteanosotros,parahacerlas vecesdenosotros,y sólo entonceslosdejamoslibres "(590 e-59 1a).

Vemos,pues,quela ed ucac ió n total , est recha me nte r egu-lada por un códigooficia l devalores, implica un verda de ro dirigismo pedagógico , una ped agogía de adiest ra m iento, para la cual el hábitoes, sin duda ,una segu nda naturale za.

y

hace de la política elarte por excelencia , alconfia rle elc ul-tivo de las almas, su perfeccionamiento(Leyes650 b).

La pedagogía platónica es una pedagogía de mod elo s (Rep.377 b, 379a;377 b-e ;378d,378e-379a, 398 a-b -para la poesía;379a, 380c-d , 383 a-b,383 e, 412 b-para la reli-gión; Política 308 d-e;LeyesI1,en especial 657 a-b, 670b-e -para la educación musical; VII, en especial 811 a-812 a). El Estado establece los arquetipos del canto,de ladanza,del discurso, etc.,y todos deben respetarloso pena de castigo.El profesor es el mero ejecutor de los paradigmas oficiales.Una pedagogía de tal naturaleza exige una total identificación pedagógica del maestro con los guardianes de la ley,con los conservadores de tales arquetipos. Así, por ejemplo: "Los

profesoresque no gusten de la obra,estarán dispensadosde

colaborar, pero seguirán auxiliándolo en su misión " -esto es e! guardián de la ley- "los que piensen como él. A ellos será confiada, exclusivamente, la enseñanza yeducaciónde losjóvenes"(Leyes811 e-812a).

Platón distingue entre una forma noble de educación y otra, vulgar. La educación noble ha de estar aplicada a la formación delca rácter ya la adquisiciónde la virtud.La vul-gar apuntaapenas a la adquisiciónde riquezas ,devigor o de alguna habilidad, yesindignade un hombre libre.Para un espíritu aristocráticocomo el de Platón,laformaci ón profe-sional es el objetivo secundario de la ed uc ac ió n plena;es apropiada para el pueblo,quenunca ,por na turale za ,tendrá condiciones para cumplir su propio programa ped agógi co en su totalidad. La buena ed ucac ió n no hace del individuo un buen navegante,pero hacede él un ciu da da no perfecto , adaptado a las funcionesde su clase socia l. Así,el quehan a-cido para ser herrero no puede ser gene ra l y quien nació para alfarerono puede ser rey.Pero tantoel herrero comoel general,como el alfarero, comoel rey ,deb en ser,ensu pr o-piamedida ,virtuosos.

Platónconsidera queel individuorealmentebien ed uca do será también un hombre virtuo so (Leyes 644 a-b). La bú s-queda de la moralidad llevaa la conq uis ta delaperfect a c iu-dadanía (Leyes643 d-644 ):"Según pien so ,noesenesese n-tido que hablamos de ed ucació n, sino dela ed ucac ió n para la virtud, queviene desdelainfan ciay despi erta en nosotros el anhelo y el gusto de volvernos ciuda da nos perfect os,tan

capaces de ordenar com o de obedecer, de acu erdo con los

dictámenes de la justicia "(Leyes 643 e).

Pero la educacióntiendetambién adesarroll aruna ca pa-cida d. Como tal es formación regular,disciplina , ent rena

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Ahora examinemos ese aspe ctodela inmutabilidaddela s l

e-yes,que nos remite de nuevoa la importancia de la edu

ca-cióny de la política en el Estado platónico.

Si lasleyes no pued en sercambiadas, es necesari ohacer

creeral pueblo queso n buenas.Lecor responde al legislador

enco nt rarexped ientesque garant icensu ina ltera bilid ad

(Lt-yes798.a -d) . Se les prohi? e a losjóvenes critica r las leyesyse

los obliga a procla mar~Iempre, al unísono ,que son buenas

p.or qu e'pro~lene.n de DIO S (l~)'u634 d-e). Los viejos apenas

SIpodran~lscutlresetema,consusparesocon losmagistra

-dos, pero siempre ensec re to(Lqts635 e).

No obstante,el mej orexpedient e para detene rlos cambios

en la polisco nsiste en asegura r la ma yorsemejanza posible

en los comportamien tosyopinio nes; pa raelloesfundamen

-tal la ed ucación. "Y para que el alma del niño no se aco

s-tumb re a sentimientos de do loryde placercontrariosala ley

yaloquela ley recom ie nda,sino que ealegreyse entris tez

-cade acuerdocon losprincip iosválido sparalos ancianos, se

inven tólo que llamamos canto,que,enve rd ad, sonencant

a-mientos paraelalma ,destinad osa producirelacuerdoa que

nos referimos"

tLeyes

659d-e; nelmi mosenti do6ó4o).

Pla tón admite sin reserva qu haua (10prin cipal . a su

mod o de ver)en asunto de plac re la disidenciaesunc

ri-men . Es un asuntooficial(l~)'rs812 -d), El hom br emedio,

que ignoralamedida del placer,d b onsultar la s leyes.

Veamos, por ejemplo,elplacerest éri o.1.... tcor '"plat

óni-ca del arte está marca d a por ·nt ro Ior la teoríade las f

or-mas. Plat ón asegura que exi te un art bu no y otro malo.Y

queelarte bueno reprod uc d la m jo r mane ra Sil¡ml U ti

-po. Ese mimetismo acaba po r im p li ar la práctil'a riguro a

delacens u raenel Est ad o.Tanto nI Rtpúbl/((/CO I1\Oenl. Leyes,Plat ón explorahastala últirru on ucnciaslac

on-notación ética de la músi a(Rtf/.424 .425a; 1.')'0 700<1-701

d).Según su modo de ver ,la m nor

It

ra iónen1111~tn ro

musical puedesubverti r lord

-

n

polhi

o.

En cua lquie rasuntola nov da d unrn~1. 1> :lhlla.

x

i-genciade que los niñosrepitansi mp I nu mottpOdeJU

-go(Leyes797a-e; 798b-e ). na v zfij. do Iv rdadcrom

o-delo de la s canc iones ylasdanz , I m. util desylod

o

sercorregid o

tLe

yes

816c-d). . . .

La ley deb e serrespet ada. Lo qu dirigen IEsra do no

deben tocarl a. Pa ra gara ntizarsucu m p lim i nto yprr- sc rvar

su esp íri tu, la Rep úb licacon fíaenlo oldados guar.(!aan s

(4 14b; 415 d-e ) y la ciudad dela Leyes n.suConsejo P

er-manentede SalvaciónNacional,en u 'onstJo N lJ{lu/n1J(960d

y sigs.).Éles la inteligenciadela poli . onsisteen.un~ole­

gio dema gistrados,ancian os venera b les, conexpe rie nciade

las leyes y detentares de la ciencia de los númer~syd,clas

med idas.Sus informa ntes sonjóvenes de 30a 40ano~.Corno sus ojos y oído s observa n elcom po rta m ien to~elos

CIudada-nos veri fica nd osison fielesalas norma s escrita yala s cos -tumbres (964d-e; 965). Estagerontocracia,apoyadaen lasle

-yes, dirige el Estado. . . .

¿Q u iéne s son, entonces,estos vigilantesde suprem~ Yl r~

tud? Bien podrían ser los mismos filósofos de la Rtpubhca,

disponende la cien ciadelodivino

y

delohum a no;e110~son

los que tienenel poder (Ltyes964d).Recha za mos la tesi sde

que Platón aba ndonó enlas Leyesla teo~í?de lasidea~,fo r-mulada en la Repúblicay revisad a en diálogos pos.terlo~~s.

Porelcont ra rio, nos parece indispensa bleunaconJugac~~n

delos dostextos.El libroXIIdelas Leyesha~edel guardlan

de la leyun dialéctico, sabio y virt uoso.Su~Irtudabarca la cienciayla fe.En laRepúblicael gober? a nte Idea l es el filóso

-fo;en lasLeyes,losgua rdias delConsejoNoctu rn o son filóso-fos alservicio de Dios.Result aclaro que en lasLt! tS,Plat?n estrec ha loslaz osentre religió n yfilosofla.

Y

ma ntiene lay~e­ . ideade queser bueno essersabio, perovaloraen espe cial

JaI . . la tesi

la figuradelhombrejusto.Se ma ntieneenpIe,pues, a tesis

de la unidad de la virtud (Ltyes696b-696 d; 963 a).

mientocorrec to quedebellevar al niño,med iant elosjuegos

infa ntil es, "a ama rsob re tod o loque lohará per fect o en la virt ud de su profesión , cua ndo alcance la madurez" (Leyes 643b-d)."Así,el niño queaspireenelfuturo a ser un bue n

labrad or oun construc to rcapaz, deber á ocu pa rseenjuegos

relaciona doscon la cons trucc ión de castillosinfa n ti lesy, en

elcaso del labrado r , con trab ajos en la tier ra, te n iend o los

respectivoeducadores queproporcionar a cada unode ellos

pequeñosinstrumentosde trabajo, hechos sobre elmodelo

delos verda de ros,yproveerparaque ellosap re n da n de a

n-tem an otod oloque esnecesari o saber.De ese modo , juga

n-do,apren deráel futuro construc tora medir y a usar elco r-del;elgue rrero,a cabalgary ahacer cua lquie rotroejerc icio,

debi en do esforza rseel educadorpordir igirlospla cer es ylos

gustos delosniños en ladirecciónque lespermita alca nzar lameta alaque están destin ad os"(Leyes643b-e), El niñ o es

un hombre en miniatura y la educac ión se inter esa en él

como tal.De ah í ladefiniciónprecoz,delas vocacio nes, en la infanc ia.

En un import ant epa saj edelaRepública,Platón señala que

educa rconsiste encoloca relalma en posición de "ver" la verda d, quedesconocepor qu e se vuelveen ladirección erra

-da.Biendirigida ,debe moversedelastiniebl as alaluz,delo

mutable alo inm uta ble, ha sta quesea capazde soportar la

contemp lac ión del Seryde suparte másbrillante ,el Bien. (518a-5 19b). Con tod o,elpasaje se explica mej o r si tene

-mos encue nta lareli gióndePlatón , su fe en la inmortalida d

del alma, elesq uema dela caída.En un mom en toprim

or-dial,elalma contemp laba la verda d; pero seprodujola caí

-da;ento nces, prision er a del cuerpo, se olvidó de ella fácil

-mente. Se debe,pues, ap rende r a recorda r la verdad antes conocida.Así,la tarea del educador no consisteen introdu

-cir lacienciaen elalm a dequienno laposee, como lavistaen

ojos ciegos . El problema se desplaza haci a eldel método

ideal ,que permitano crear o sabe r,sino apen asencontrar.

Sin embargo sucede que nisiq uiera en aque l mo men to

prim ordi al tod os viero n plen am ent ela s esenc ias.El mit o de

Fedro vinc ula la perce pció n de ellasaladist ancia ,mayor o

men or , de la s almas en relación con dich a s esenc ias. A su

vez,elesq ue ma dela Repúblicaasocia larem ini scencia conla fuerza de visió n de cada uno. Existen los que, porejemplo,

tienenuna vistaagud ísima, perola natura leza loslleva a m

i-rarenladirección equivocada, porlo quese aferranalo

mu-dable, ced iendo a los aspectos de lo sensible. Entr egados

desde la infanc iaa sí mismosy a susapetitos,sin la as

isten-cia de buenos educadores,vue lven lamirad a delalma hac ia

abajo,hacia el mundo delas aparie nc iasy se con dena na la

ignorancia y a lamalda d. Estos, queno fuera nbie neduca

-dos y nohan vivido la experiencia de la verdad,jamás po

-drán adm in istra rsatisfactoriamente la ciudad (Rep.519 b

-c).Taltarea le correspondealfilósofo(Rep.428 e-429 a).

¿Cómo hay que entender todo esto en el contexto de las

Leyes?Aquíelejercicio del poder se vincu la formalmente a

una Constit uc ión confusa. En un principio, pues, la direc

-ción del Estado dependeríadel número,de la competenciay

dela suerte. Per o no hayque olvidar que en realidad ,enese

Estado,las leyes, no pudiendo sercambiadas,debenser

ex-clusivamente ejecutadas.

(4)

Al mont ar su segundo mej or modelodel Estado, Platón

par ece aceptar,con todas las consecuencias, la premisa de

quela casi total idad delas personasnoencuentrasola el ca-mino de la virtud, y quedependepara ello de la tutela de una minoría inteligente (en lasLeyes,el ConsejoNocturno). Esas per son as son medio cr esen razón de su incapacid ad ,total o par cial ,de obe dece ra lapartedivinadesu alma. Emplean-do el len gu aj ede laRepública,diríamos que lapropianatur

a-leza (physis)noles permite cumplir el program apedagógico exigido paraelaspira ntea filósofo.Por lo tanto, son exclui

-dasdel poder.En la República,el binomio physis-educación

se afirmaen un mito,el de la existencia de las razas (415 a-d).Sólo la razadeoroalca nza laplena virtud,poreso le co-rrespond e gobernar. Es necesarioseleccionar con cuidadoa

losniños einstruirlos conformeal metaldeque están hechos

paraque ocupe n laposición justa en lajerarquíasocial(Rep.

415a y sigs. ) Al pueblo ,dado que es incapaz para el coraje y parala sab id uría, le correspondeser temperante(Rep.431 e-432 a). Ser iemper ante consisteen reconocerque el más s a-bio debemandar (Rep.431c-d).Si el pueblo se muestra

re-belde,será corregido por los solda dos(Rep. 414 b;415d-e).

A éstos inc umbe elcuida do delas fronteras yla vigila ncia políti ca,sie ndocomoson los preservadoresde ladoctrina de losjefes(Rep.431c-d).

Siel pueblo deb eten erun jefe porque es incapaz de la vir-tud plena,¿cómo mantenerlo temperante y justo?(Rep.389

d-e; Leyes689 a; 964 d-e) Por la educación y por la ley.

Al ser inca paz de autogobern a rse, debe ser dirigido por quien es capa z de ello.Así,el sabioha deestablecer en la

ciuda d uncódigo oficial de valoresque traduzca esa raciona-lidad perfecta que el pueblo no consigue alcanzar solo. Vie-nen ,pues, apropósito las palabras del Ateniense,en las

Le-yes:"T engo la impresión de que nuestro discurso nos hace

dar vueltas y nos traeal mismo punto por tercera o cuarta

vez;a saber, que laeducaciónconsisteenimpulsary conducir al

niñohacia lo quelaleydenominadoctrina verdadera, comotal pro-clamad ade común acuerdopor el saber hechode experien-cia de losmás ancia nos y virtuosos ciudadanos" (659 c-d).

De la formación dela élite se ocupó Platón específicamen-te en laRepública;de la educaciónpopular,en lasLeyes. Den-tro de esta ecuaci ón, el lazo platónico entre cienciayvirtud llevaa otro,entre ciencia ypolítica . ¿Si la virtud esciencia, cómo seadq uiere lavirtud política?¿Cómo conocer o reco-nocer la mejor decisión en los negocios del Estado?¿O en política la mejordepende, de manera sofística, de la con

ve-nienciadel momento(kairós)?

Platón fue un defensor intransigente de la posición de

acu erdo-c on la cua lhay una verda dobjetiva regist rabl e,ex -teriora la conciencia.Esto también se aplica alosnegocios

de Estad o.Recha zab alaideadequeunartíficepudierall

e-gar a ser un buengoberna nte.Asu mododever, era co mpe-tenciasólo para suarte. Rigurosam ent ehabl ando,Plat ón va

más lejos:elartíficeno sabedecidir en mat eria políti ca . Niel

número, nila riqueza,ni la suerte podrí an,enverda d,co n-ducir la vida pública.Plat ón nunca vioconbuenosojos ala

demo cra ciaateniens e,porla cua lel pueblo gobernaba la p o-lis desde el ágora, toma ndo decision es a su ver conforme a

las arengas de demagogoshábilesencontra dicciones.La po-lítica supone unaciencia, unsaber distinto delsa ber parti

cu-lar decadaarte, que fundamentalasdeliberaci onessobrela totalidad de los negociospúblicos.Plat ónvelapolíti ca en la ciudad ideal como una ciencia que el Estadoguarda,acces i-bleapocos ,

a

los gua rdia nes perfecto s(Rep.428b,429 a;P

o-lítica297a,304;305 d-e).

Si por un lado Platón admite la tesis, ya discutida enel

Protágoras, defendida en la Repúblicayen la Política,de que

sólo elconocimiento legitima el poderysuej ercicio, ¿cómo asegurar ,en el Estado ideal,el acuerdo delas conciencias?

¿Cómo llevar una ciudad enteraa actu ar deacuerdocon un

sa ber queapenasalgu nos alcan zan plenament e?

Asípresentadalacuestión,somos llevados a cree r que,en lapráctica,laciencia de losgobern a ntes seconvier te end

og-ma para losgobernados. Estapareceser la conclusión a que

se nos lleva,pese a que en varios pasajes de las Leyes, por

ej emplo, Platón insisteen que el mejor camino no es la

coac-ción sino la persuasión. Estosejustifica por lo siguiente:por un lado existe la fe platónica en la existencia de unaverdad objetiva,exteriora la conciencia del hombre,traducida por la Forma,o Eidos,o esencia,eternamenteexistente fuera del tiempoydel espacio;por otro,hayunaconvicción pesimista de que el accesoa tales formases privilegio de algunos,si no de uno: el filósofo.Es verdad que Platón se refiere varias

ve-ces, en las Leyes,a la experiencia de hombres virtuosos,que

él considera imprescindibleen la dirección del Estado.Pero esaexperiencia, tan evocada ,seune a unsaber,auna ciencia de los números ydelasmedidas,que sólo tienenlosconsej eros. Recordemos que el programa pedagógico de formación del filósofo en laRepúblicaexigeuna vivenciapolíticade quince

años, después de los estudios dialécticos propiamente

di-chos, como condición necesaria para el ejerciciodel poder.

Por lo tanto,el filósofos delaRepública, como elconsej ero de lasLeyes,tamb iéntendráque ser un hombre deexpe rie ncia .

Volviendoa la cuestión del dogma,preguntamos:¿al h

a-ber undiscursopolítico verdadero,no seconcluye por oficializ ar

la ciencia ?En la Repúblicasólo elconocimiento noético , es

decir, la visión directa de la esencia ,permitellegar al funda-mento último del conocimiento dianoético ,al nivel del cua l están las ciencias.Y,significativamente,sólo el filósofo al-canza el saber noético y puede ejercer el poder ...

Desde el punto devista práctico,la tesis deque loconve -nientedebe regularlavida política , al menospar aquien

valo-re la libertad de espíritu, par ece mucho men os perniciosa

que la platónica. La idea desustituiren políticalo oportuno por loverdadero puede llevara la defensadeuna verdadc ien-tífica intocable. Rechaza la "noveda d malsana " , teme el cambio,con perjuiciosevident espara la libertad depen

sa-mientoyde expresión . E impidecualquier otrotipo dedi

s-curso.

Los sofistas enseñaban al futuro político a convencer a los

demásen cualquier circunstancia ,avencer siempre,por la defensa de la tesis o de la antítesis,según la oportunidad.

(5)

Consideremos, por otra parte, la posición platónica en el So-fista acerca del problema del error,que sugiere la tesis de la infalibilidad del filósofo.Porque si el error consiste en la ina-decuada combinación de los géneros eneljuicio,la falsa pro-posición será enunciada por quien desconozca la jerarquía y la relación entre las esencias. Y parece que esa hipótesis no se aplica al dialéctico.El peligro de la predicación inadecua-da de las formas(allodoxia)eselresultado de la ignorancia de los que no practican la filosofía.El error -parece natural concluir- referido al pueblo radica en aquellos que no han alcanzado la visión plena de la esencia.En el estado ideal, el filósofo tiene laciencia, pero la casi totalidad,en mayor o me-nor grado,puede llegar,a lo sumo,a unacreencia.Por lo que se infiere que la garantía de la creencia verdadera reposa en el adoctrinamiento sistemático ininterrumpido (Rep.431a, 432b).

y

bien;en el nivel epistemológico de la creencia,lo que de mejor tenemos es laopinión verdadera, es decir, aquella

convic-ción acert.ad a.acerca de I~scosas,fun dada apenas en lafe, no en .Iacienc ia. En la mej orde las hipó te is,la mayoría es-clarecida apenas puede alca nzar el nivel de la opinióne o-r~ecta, no delconocimient o (Rep.431c-d). i enelEstado

el

discurso polit~c.o desciende al plano de la opinión (doxa)

el

programa politice de Platóneno esta ríatambién situándose en el nivel delprogra ma politicodel ofi ta?

_ Veamoses~obien.Platónconfiesa, en la 1.J)es,que ense -nare~adoctrina ryquela doctrin a se in ul a explorando las emociones.De ah í la importanc ia que da a laeducaciónde los sentimientos,a sudisciplina a 1<1 luz de la verdad.Ta m-bién hay que tener encuenta elllam do a la razón.Eta re -comienda indicar el funda me ntode 1 1y ante de enunciar su orden.(Leyes722d-723b),pe rotod v z que lapersuasió n falla,se le imponealrebelde lapena.

Así,el discurso per suasivodeI<lSI y ,l. id 010 l. enlas

artes y las cien cias, los recu r os ped ó i o ,en fin, rec o-miendan apropia rse del alma ,un pr o d .. n antarnien -to".Encantamien tos adaptado alasdif ren ia individua les de sexo,edadeintereses,p ro i mpr fi I al mod lo(l.qes 664b;659 d-e;666e,670-671a , 12 b-d),

,

ro no pr t lidia lo mismo el GorgiasdelElogioalIrlrnn, on u retóri •psi a -gógica,como laapelaciónalo irraciont l.Pla tón e l., n ve r-dad, muy distantede Gorgia . 'i(;o r i nocr la enl' cxi• tencia del objetoexteriora la .oncien iIo 11 la po ibilid:d

de su conocimient oo en la d lacorn u ni a i6n

tIC'

e .onoc i-miento,Platón tenía una~ ina movibl n l. ncin.P ro restringe la visión deella a losprivil iado ,.\lo di

l

é

t i-coso¿Qué qued a,cnton s, para lo d m. ! L.\ p d o.l. del ejemplo y deldiscurso P rsu a sivo , que 11\o1I1I('n\('\llunid: a la ciudad.O la coacción, 1casligo, I pila.

En ese sentido,refiriéndos a lasn ionc orrecta delo justo,de lo bueno y delo b 110, Plal6nin i t(' n la lJ (1 n

que el paradigma es el discursodel I i1doro•1('(.1 be s r el criterio oficialdel juiciosobr cl rn rito d 1m 11 ;IJ delo

poemas, de la prosa,delas conv rsa ion diar ia :"...para todo eso la más segura pied raderoq u on lo ruo de1.0 5 legisladores, que todo buen juez d b •.1>.~ d m m~na, como antídotocontra losdemásdiscursos .par. diri Ir a Imismo y para conducir bien la ciuda d, cns ñ ndo a lo bu nosla perseverancia y el progreso en lajusricir y volvi nd~. llevar por el buen camino a losque se apart aran d él por1, noran

-cia, intemperancia o pusilanimidad; .. , "(957 d- ).E

.

t

~

Sla orientación a seguirencua nto a laspersona en ond lClones de corregirse de sus errores.Prosigue, inembargo, Platón: "Pero en el caso de los quelostienen entr lazad o nel al -ma" (los errores)"eljuezquelesadministrelamuerte(amoreme -dio a tal disposición,conforme dijimostantas vec ,y con ra-zón,y tanto los magistrados comosus directores, ólo mere -cen los elogios de todos" (sub raya dosnuest ros,957 e-?58 a). Volvamos, sin embargo,a la razón.,Q~é papel tieneen los hechos, dentro de esa pedagogía?En pnnclplo,la educa -ción cultivará en la criatura lasensibilidad,form ándolelos sentimientos en la dirección correcta,llevando a sualma a amar lo que su inteligencia,cuandoadu lta,hade reconocer como verdad.No nos ilusionemos, con tod o,con la fuerzade esa razón. Su poder cognoscitivo secondicio~aa laphysi~del individuo al metal de su alma. Sisuca paci da des débil,el

reconoci~iento

de la verdad no será pleno. La visión dela verdad tiene sus grados.En el Estado platónico esla feyno la ciencia quien acaba por dirigir lavidacomunitaria. na élite tiene acceso al poder porque tiene laciencia,pero para conservar la verdad dentro del Estado necesita explotar una creencia en el pueblo. Ahora bien,para un hombre contanta Pero no mandaban matar a los que no fuesen persuadidos.

Platón repudia la retórica sofista porque tiene fe en un abso-luto -véaseGeorgiasoFedro-y prevé en lasLeyespenas terri-bles para los ciudadanos que se mostraran recalcitrantes al discursoverdadero,al llamado de las leyes,a la voz divina.

En un significativo pasaje de laPolítica (299 b-301 a) apa-rece esta pregunta: una vez establecida en el Estado la legis-lación verdadera,conforme al arquetipo,¿quién tiene autori-dad para cambiarla? En principio,apenas sus autores.Ellos tienen la ciencia del orden político; lescorresponde preservar-la, incluso recurriendo a la violencia (298 a-299 a). Aun-que \leve al estancamiento de la investigación y nos vuelvala vida insoportable,es preferible la prohibición del cambio a la violación de reglamentos intocables,parcialmente obsole-tos.Estos,frutos de"la experiencia madura de sesudos con-sejeros",ya fueron aceptados por el pueblo,despuésde un necesario adoctrinamiento.

Ese cuadro se define con más precisión a la luz delCratilo. Aunque no en forma concluyente queda sobreentendida en él la idea de que sólo es posible el conocimientode lo inmuta-ble (386 d-e;440).Digamos,más precisamente,con el len-guaje de la teoría de las ideas,que conocer, entonces, es co-nocer la esencia exterior al espíritu;perosi hay una relación auténtica del espíritu con la verdad de la esencia, ésta debe brotar, en último análisis, de su contacto directo con ella.El nombre,que se interpone entreelespírituyel objeto,sería apenas una imagen de éste.¿No sería la mejor forma de cap-tación de laesencia,puesto que guarda una relación miméti-ca con la verdad? (430aet seqs.)Ahora bien,en los términos de laRepública,el conocimiento directo de la esencia es privi-legio del dialéctico. Las consecuencias políticas de esa posi-ción señalan que, en el Estado ideal, el filósofose encarga de descodificar la realidad, nombrándola.No con un lenguaje que crea, sino que revela (Cratilo 388e-389a).El legislador, en su condición deonomaturgo,consultará el arte del dialécti-co,guía seguro en la indicación del nombre cierto de cada cosa(Cratilo 389a;390d).

Por otra parte,si la mejor forma de conocimiento de la esencia implica el contacto directo del espíritu con ella( Cra-tilo 439b-c),el auténtico saber depende de una verdad que ha de ser mostrada y no demostrada. Piénseseen lanoesisde la República (511);el filósofo sabe que está ante la verdad porque la reconoce, acordándose de ella, Aprender es, pues, solamente recordar.

El discurso persuasivo de las leyes

(6)

-fe en larazón como Platón, estoesunaparadoj a,porque nos

coloca ante lo irrac ional.

Así, elhombre ignoran te no debe nigobernarsea símis -mo,nigobernaralEsta do.Suponiendo,ento nces,que enun Estad o todas las cria turas estu viesen dotada s con una n

atu-ralezadefilósofo,loque seríasubvertirlaposicióndePlatón, y suponiendo todav ía que todo spudiesen escapa r deesac a-verna que esnuestromundo,y ver fueradeella la verda d de los objetos, iluminad apor el Bien ,no habría necesidad del discursopersuasivode lasleyes,ni guardianesde ellas.De la

contemplac ión conj unta de la verdad resultaría,en princi

-pio, la iden tida d del pensar, senti r y actu ar tan soñad a y queri da por Plat ón , ¿Para qué, entonces, la ley?Si un

hom-bre supe rio r debe obedecer preferentemente la. luz divina

que ha y en su razón yla mejor ley del Estado apenasesun

producto de ella, una comunidad de filósofosno necesitaría leyes.Nijefes. Aplica da con rigor,latesisplatón icadel c a-rácterinvolunta rio delerrorimplica laconclusióndequeen unasocieda d de ilustra dos no ha yerrores.Inútil la ley pero

todavía necesa ria allí la ed ucac ión,yaque, enel principio, el

futuro filósofoapenascuenta con una buenanaturaleza.La

paide iaforma sucarácterycultiva su razón. .

Enlahipót esisplatónicade un Estadoen queúnicam ente

la minoría es ilustrad a,dest aca igualmenteel papel de la ed ucación.Sinella,el pueb loseguiría en la caverna,de es

-paldas a la luz,encadena doa un mero juegomóvil des

om-bras.Sin sabe r que fuera de aquélla brilla la verda d.

Es necesario salir de la caverna hacia la luz

Quien acate, platónicamente, la fe en un absoluto tendrá

que plegar se también a susconsec uencias. Yaferrarse a la creencia deque sólo la huidade lacavern a traela salvación . Con coherencia, si no está dotado de la

ph

ysis

del filósofo,

tend rá que esperaral hombresuperioren carácter e

inteli-gencia.Eles elúnico capazde soportar lasprivacionesde la

fuga y alcanza rel Bien supremo. Y revelarlo, al regresar, a

losmíserosprision eros.Sin él,sin el salvador,todosp

erece-rán,esclavos deuna terrible ilusión.

Refiriénd ose a la viabilida d de la ciudad-est ado perfecta ,

Platón concl uye así el libro IX de la República:Pero tal vez hayaun modelo (de ella)en elcielo para quienquiera con-templ arl o y,contemplándolo,fundar unapara sí mismo.Por lodem ás,nad aimportaque laciudadexista encualq uier lu-gar ,ovaya aexistir,porcua nto es graciasasus normas yno a ninguna otra que él (el filósofo) "pa uta rá su comport

a-miento" (592 b).4

Juzgo, con todo,que este Estado sería un desastre si se concreta ra.Un desastrepara laciencia, paraelarte,para la

historia delacivilizac ión,al finy alca bo.Porque rechaza in-trínsecamente la idea de la experiencia humana como una aventura.Porque confía en soluciones definitivasy globales.

Porque es extrañoa la idea del cambio comoseñal de la li-bertad del espíritu,si la perfección está en el pasado y si

cua lq uier avance es un retorno a los orígenes.Porque conc

i-beal hombre como un ser de la caída,culpado por la parti-cipación corru ptora desucuerpo,inimputable por su i

gno-rancia,pero recuperable ,en principio,por el poder de una inteligencia iluminada. Estado misionero, porque está an-clado en una pedagogía purgativa,regeneradora.

Porúltimo,no olvidemos que la política de Platón sei n-serta en untipo deconcepción arcaicadel hombreydel Es-tado.Como un espíritu de laciudadantigua,Platón hace al Estadolibreyal individuo esclavo.

Notas

l. Eneste artículo seatribuyen aPlatónalgunas posicionesque,

desgra-ciadamente,no puedenser discutida s aquí. Asl,por ejemplo,ladefensade la unidadde la virtu dy la identificaciónde éstaconla ciencia (tpislrmr).En el mismo sentido, latesisde carác terinvolun tario del errory toda la i

ntrin-cada cuestión delintelectualismo en la ética. Estearticulo sefunda,t oda-vía,en elpresup uesto de que,desde elángulo pedagógico,el proyecto poli

-ticodelaRepública se completacon el de lasLeyes;permite laconjugación

de ambos unaideadelo que Platón entendlaporpaideiasuperio ry loque teníaque ser la formación general del ciudada no medio.Estepresupuesto,

queenotrocontexto mereceríaun tratamiento académico noníega:a)que Platón juzga quelaRep ública es el arq uetipo perfecto ; b)que el mejor go-bierno,a su modode ver,será siempre el autogobierno (Rep.427 a;590 cd).Por otra par te,esteartículono toma en consideració nuna idea dela evoluciónen Platón.Evidentementeéstaexiste,perono considera mos que seaimportante alos efectosde este trabajo.Esloque ocurre, por ejemplo,

con lateoríadelasIdeas.Escierto quelaRepública,dond e es expuesta por primeravez en forma acabada,secorrige oserevéconlasleccionesdelP ar-ménides,deTeeteto,del Sofistayhasta ciertopunto,del Filebo;es cierto,tarn

-bi én,quehubo unadoctr ina oraldePlatónligad a ala teorla delosnúm

e-ros y delas figurasideales, quedifícilmente se puedecomprender porel testimoniodeAristóteles.Perotodala cuestión de las esencias no alterala segurida d dequePlatón creíaen unabsoluto,como tamp oco cambia este dato:el carácteraristocrá tico de suética,que delega enelEstadouna tarea de redención. Todos enprincipio deben sersalvados,yaquenotodos pue-den serbuenos.Porúltimo,esteartículo no abona latesisdequePlatón abandonó,en las Leyes,lateoríadelas ideas.En el mismo sentido consul-tar,por ejemplo,W.Jaeger,en Paideia (p. 1231de latrad.portu guesa ).No vemosningunarazónpara considerarsospechosa de falsedadla posiciónde Platón enellibro XII de las Leyesporque seacontraria ensu espírit ualade otros diálogos,enespecialla República,a pesar de que el textoglobal de las Leyesha recibidouna redacciónpóstumade FelipedeOpunte.Pa raeltema totaldelartículo record am osla conveniencia de leero releer Paidria deJae-ger,yacitad a(libroXII,Labúsquedadelcentro divino ;libroIV,Elconflicto de los idealesde cultura rn elsigloIV -Lasleyes].

2. Enmásde un pasajede laRepública,Plat ónrelegalaideade una le gis-laciónminuciosa,queregulalaconductaindividual (425elreqs,427 a;464 d-e).Con todo,enlas Leyeshaceexactamentelo cont rar io (874 e-875 a-d). Desdenuestropunto de vista,es posible ajusta r losdos textos.Para ello,es necesario subraya rque laRepúblicasedistingu epor sus preocupacionesde ordenético;enverda d,su hilo conductor -"quées lajusticia"- esuna pre-gunta de esa naturaleza ; ya las Leyes,enla medida en queinsistenen la importa ncia dela educación, porejemplo,privilegiantemasde orden ad-ministrat ivoy sobretodo politic o.En las LeyesPlatón aparece como le gisla-dor y estadista,planificadorde un Estadoque debeefectivamente funcio-nar.Poreso,sin aba ndonar susposicionesprincipalesde la República (Leyrs

739 a-e) haceconcesiones,acontrapelo,alprincipiodefendidoen ésta de una total vidacomunita ria.Porotrolado,es preciso considerar dichos pa-sajes dentr odelcontexto en el queaparecen.Y como Platóntrató en laR

e-pública,básicam ente,dela educación delguardián,puedenser entendidos comoaplicables,restr ictivamente,tan sóloaellos.Finalm ente , en buscade soluciónpara algunosde los innú merosproblemas que suscitalaRepública,

podemospensa rque la reali<.aeiónde este Estadoideal terminaporexigirla efectivaconstit ución del Estadodelas Leyes.Así,por ejemplo,¿cómo man-teneral pueblo, apenasca pa z de templanza, ensulugar?Moderado, obe-decerá siempreal más sabio;pero, ¿cómo asegurarque lo sea siempre, de modoque la ciuda dseajusta?(En laRrpública,el puebloes temp erante;el solda do,temperantey valiente;el filósofo,temperante,valientey sabio. Perolaciudades lajusta ).Silamoderacióndel pueblono fueseunp roble-madesde elpunto de vistapolítico,¿paraquéservirlan losgua rdias?¿ Co-mo policíade frontera?Entendemosque,en la República,tienen la tarea prioritari ade mantener al Estadodentrodesuslímites ,preservando si em-preenél ladoctr inade losjefes,de los filósofos (Rep.414 b-415d-e).En la prácti ca,¿cómooficializartal doctrina anivelpopular,sino por laed uca-ciónyporlasleyes?Sininsistir en paralelismosdesastro sos,podríamosd e-cir que elesquema delaRepública-pastores,canes yreba ños- persisteen las Leyes,disfrazado por la estru ctu rapoHticadelrégimen mixto.Escierto, por ejemplo, queel pap elde losperros guardia nesnoestá tandestacado en lasLeyes,perolosinforma ntes de los ancianos del Consejo Nocturno,aquellos jóvenes de30 a40años,¿no tendrían acaso unafunciónparc ialmente aná-logaa la delossolda dosguardianes delaRepública?Como aéstos, les co-rresponde la vigilancia políticadel Estado,puestoquefiscalizan al pueblo ydenunci anante el Consejoloscomportamientos que violan el espíritude lasleyes.

3. Enrigor, apenas si el filósofo puedefundar unarepúbli caparasi m is-mo,yaque sóloél,capa z de moderación, valor y sabidurla puede ser justo.

Los otros,aptospara una oalgunasvirtudes, no sabrían gobernarse.

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