¿Y si Dios es uno de ellos?

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La madriguera. Revista de cine

(Ediciones de intervención cultural S.L.)

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La inclusión de este artículo en el repositorio se enmarca dentro del proyecto "Estudio y análisis para el desarrollo de una red de conocimiento sobre estudios fílmicos a través de plataformas web 2.0", financiado por el Plan Nacional de I+D+i del Ministerio de Economía y Competitividad del Gobierno de España (código HAR2010-18648), con el apoyo de Biblioteca y Documentación Científica y del Área de Sistemas de Información y Comunicaciones (ASIC) del Vicerrectorado de las Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones de la Universitat Politècnica de València.

Entidades colaboradoras:

Reserva de todos los derechos (NO CC)

http://hdl.handle.net/10251/41873

¿Y si Dios es uno de ellos?

Montiel, A. (2000). ¿Y si Dios es uno de ellos?. La madriguera. (28):65-68.

Montiel, Alejandro

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¿y

SI DIOS ES UNO DE ELLOS?

The Night of the Hunter Charles Laughton EEUU 1955

lmpos1ble tgnorarlo. volver a habla1 de The Mght of the Hunte1 ex1ge un prev1o e11sayo b•bltográfJca De lo contrario. será me v•table repetn lo ya escnto que es mucho. Tal ta1ea, no obs !ante. sólo anegada estas breves pagmas de nombres mas o menos •lustres (véase. al final. la nota blbl1ográ{¡cal. Hay qu1en ha v1sto aquf 1ncluso un wester11, aunque parece r1as acertada aflrrnar SJQUJendo a Gercud Lenne, que se trata, qut·

zas dtll nliJS brrllantP. y arrresgado eJerc•cro de funambuhsmo entre la crón1ca soc1al y el cuento de hadas que haya dado Ja

mas el c10e. o sea, de un hlm 11gurosamente iantásttCO (en el sent1do que como mas adelante se vera. dabíl a este térmmo T odorov er 1968 apkandolo a la liter ¡¡tura)

¿QUJere ello dec1r que nada puede añadtr el analtsts fílmrco al conoc1mtento de The Ntght of tlle Hunter? Muy al contrat 10 se

trata de un f1lm que exc1ta un trabaJO anal•tico Jntermmable.

Por

AleJandro

Montief

pues mdudablemente hay q11e comenzar r111d1éodose nnte 111

belleza de la nelícula aunque. como puntualrzt~ba Paul Valéry

decu que algo es lJe/lo es solo otorgarte un viliOr de emgma.

Dos momentos del fum son 1ncluso algo rnas que bellos o

en•gmát1cos. podria aventura• que const1tuyell, ru b1trando unn opto•ón consc1enternente subjettv<t o exces1va. dos momentos subltmec: de la H1stona del eme· el descubr1mtento del cadave•

de Wrlla !Shelley Wmters) en el fondo del 110 a los sones de

una lángurda y delicuescente vers1ón del Vals tnste de S be·

l1us compuesta po1 el neoyorkmo Wa!ter Scll.1mann ( 1913

1958); y !¡m1

'ka

n1111uto 541) el descenso po1 el rio Oh10 de

Jolm CB11iy

Chapml

y Pearl CSally Jane Brucel, mientras esta

ult1ma canta

Once

upon a ltme. there was ptelty fl¡

Pero tras esta rend•c•ón mcond1cional cabe t,lrrlhten postular

(3)

estra-falano film descouc erta en dos momentos clave· uno. en la

ult1ma mtervenc1ón dramática del persona¡e de Tlo B1rd1e (Ja·

mes Gleason), otro. notablemente más dec1s1vo. en el prop1o clímax del film. cuando John Í1nalmente. entrega los 1 0.000 dolares al abahdc H~~rry Powell tRobert M1tchurn). Justo es reconocerlo: esta r ;rezas er '"construcción del relato están

ya presentes en 1< nJvela de Dav1s Grubb Y otra mareante y

paradÓJICa certtdurr~b e en el segundo de los momentos c1ta·

dos se c1fra la rad1cal e 1nar¡otable amb1güedad del film de·

sencadenante de la profusa exeges1s de la que se ha hecho

acredor Veámoslo mas de cerca.

Se han encarec1do 1 Jstamente las grandes v11tudes de la par· l1tura mus1cal de The Nttght of the Hunter. atnbwbles algen1o,

escasamente prodtgado en el eme, de Walter Schumann

Cqu1en. hecho excepc1onal as1st1ó al roda¡e del film). campa· rabie con los lmpres onantec:. traba¡os de Bernard Herrmann para Orson Welles o Alfred H1tchcock. pero cabria tgualmente destacar la oscura tarea del mgelllero de soo1do Stanford Naughtoo. qu1en en estrecha colaboractón con el d1rector.

creó dos adm1rables y d1stors1onados 1u1dos Oos aullidos de

Harry Powell) que aportan una de las claves menores de esta .ara pelicula

El prrmero de ellos es el tremendo alarido de f1era de Harry

lqu•pu• de: rndaj( l'i mm .. l b mm ) video d1r¡lt 1

'>ala dr pn"-pmdumon ~ mo~~lola Sala de: pn~l·pfllduwun

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Ma' de 100 corlo~tl'i•J<'lo ntma· dos 135 mm. ~ 16 mm.) por lo'

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10 l~fliOIIJ('IJ'iljt'\ ~;¡Jitadr~ pnr IP\ pmf~l'e' c1ef C<'fliTO con la

parhopacion dd alumn3do

Parudpacion de 68 rortomo:-ll'liJC'I.

rcalíudos por lu, alumnu\. en f'C'>tlwlc' lnlrmndon;¡l,..,

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011rclhr HH10R fA Vi R ¡I,IOR\IACUlN ole lurr~' a V"'""'' de· /O a IJJ()n ~de· lt..mu ?OJOn

L '~' l l pr • -IJHUIO BARCELUtJA l< ~3 412 04 84('J 1"""'' ~ •• x 9.l llH 1!8 fió w• .. w u: u .. l \ 1nlv'ft u.·\.l re..

66 El VIEJO TOPO

Powell (que se prolonga como un eco en las 1mágenes SJ·

gulentes) ¡usto en el momento en que ~1 pred1cador adv1erte que los niños se escapan en la barca (rnmuto

53l

El segundo de los mopmados y desaforados gr tos de Powell llene lugar cuando Cm1nuto 80) aúlla repetidamente como un a01mal herido tras rec1b1r el d1sparo de Rache! Cooper <UIIian G1shl.

Los dos señalan en el f1lm, ni!ldamente puntos de giro Tras una aterradora secuencia montada con el esquema de la

salvacrón en el ult1mo mrnuto tan caro a Gnffllh, el pnmer grito mencionado relanza el film <despues de cas1 una hora de pro yecciónl hacia un nuevo e 1nsóhto reg1stro. pues s1. tnmedla· tamente despues del maravilloso prólogo H11Cial que 1manta el resto del metra¡e, toda la pnmera parte man/lene un tono rea·

lrsta. bten que sumamente eshhzado el film rerncuentra aho· ra. en las 1nolv1dables 1mágenes del descenso dPI no

y

ba¡o el mismo c1elo nocturno y estrellado que el espe• tador conoce desde el prólogo, el tono maraVIlloso ~rreal. aluc1nado, efus1· vamente lírico con que se habia ab1erto ba¡o los acordes de una canción de cuna

Puede declfse por lo tanto. que este bram1do ptvota entre dos mundos. uno del que es dueño Harry Powell. el adulto . que es el (postulado como) real, y en el que se desarrolla el

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Miguel Tejodor Sanche:r

Valencia ciudad de cines, 19-<W-1950

Carlos F He..-ro (Ed.)

Emociones de contratutndo

El cine de Alri «aurismiki

1E" LAAo • 1 < r 1' " Cll« ,, Gu<"l

• Arch1vos de la Filmoteca

Fragmentos de Luis Buñuel (11

Chaplin 't el pensamiento

Frl11olinas: un musical "mudo"

El fllm-enuwo

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11 OS FN PRFPARAC''ION

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Go>l Moi'Jton llkl""'"'

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1m placable acoso a los niños: pero el otro. espac1o mág1co de la mfanc1a, terntorro maravtfloso del sueño y del cmematógra· fo tan solo recoge el eco. 1ransf1gurado en puro horror 1rra· C1onal, de un ser demoniaco que ha desvelado en su bram1do

su naturaleza 1nhumana Acaso nunca el ctne recreó

un suetio tan perfectamen·

te cos1do con la e>:.traña rea·

lrdad contigua que

previa-mente había fabricado Encontramos. pues. en es-ta transic1on asombrosa. uno de esos momentos pn· v1ieg1ados de la Htstona del

c1ne que hemos defmido (con T odorov y Gerard Len· nel como dist1nt1vos del

fantástico. comc1dente con

un g1ro 1nesperado de la

trama, en la que esta enfda el cammo de lo marav1lloso

adentrándose por un no

en-cantado y una reg•ón poblada de ag1gantados ammales. Sin em· bargo no será éste un punto s1n retorno: lo que es pos1ble en los cuentos de hadas (el país de lo marav1llosol no acabará por suceder en Tie Ntgth of the Hunter La canción de Pearl

es sólo un falso fmal alucmatono de la auténtica pesadilla de los n1ños La barca (del padrel no les trasladará. fantástica· mente. a

un

un1verso mágtco donde se hallen a salvo; stno. realmente. a otros lugares donde la amenaza continúa. las gran-jas de las onllas del Oh1o. asoladas por el hambre de la Gran Depres1ón y recorndas por nrños abandonados y mendicantes que deambulan entre ellas al acaso

Los aparatosos aullidos postreros de Harry Powell (transfigu-rado de nuevo por la rareza del son1do en una best1a henda>

desencadenaran lo que podríamos denominar, srn demas1ado pesgo. otro f1nal de la h1storia. pero también otro falso y ambi· guo fmal. falso. porque en efecto, el f1lm continúa desarrollan-do otros temas (expone la aclltud de John en el JUICIO; recupe· ra la f1gura del verdugo aparecida al pnnc1p10. muestra a Ice

Spoon (Evelyn Vardenl con el rostro desencaJado

abanderan-do la causa de los crudadanos vengat1vos: prolonga la cró01ca de la v1olenta atraCCión de Ruby <Clona Castrllo) hacia el se· ductor Harry Powell. y devuelve la palabra a la narradora del prólogo para que ponga un d1scurs1vo broche f1nal y moral a la h1stonal pero tamb1én amb1guo. porque prec1p1ta un

compor-tamiento completamente mesperado de John hac1a su mas f1r· rne y tenaz enem1go. Harry Powell.

En efecto. al asist~r John

a

la captura del predrcador por ·los

hombres de azul" (hombres en blanco y negro en el fdm), el muchacho no puede por menos que evocar la espantosa de tenc16n de su padre. Sen Harper CPeter Graves>, y confun

d1endo estas dos escenas 1dénticas y estas dos figuras opues·

tas

Cel padre y el padras tr ol entrega el d1nero Cescon·

d1do en Jenny. la muñe· cal a su persegu1dor Se

ha repelido numerosas ve-ces se trata de un acto compulSIVO con el que 1n· lenta desesperadamente liberarse de la msopo1 ta-ble responsabrhdad (o cul-pa heredada hamartta. en

térm1nos an&totéhcosl que ha recaído sobre él.

Ahora bien. la escent~ (des· cnta en la págrna 260 de la ed1crón española de la novela) y sab1amcnte trans

crita en Imágenes (con la mterpolactón de la m1rada protectora de Rachel y el plano en el que la anciana recoge a John en brazos que evoca la trad1· cional figura de la P1edaáJ. n1 en la novela n1 en el film se expl1· ca salvo por la confustón de John entre su padre, Ben Harper y su padrastro. Harry Powell Novela y film explican. si, cómo se ha produc1d0 esa confus1ón o, por mejor decu. fus1ón de ambos persona¡es. en la concrenc1a del ch1co <el parélleiJsrno de las dos detenciones está v1gorosamente subrayado) pero no el por qué. Consecuentemente. ese por qué se ha convel·

lldo en la pregunta clave del espectador. del cnt1co y del ana·

hsta desde hace ya cas1 med1o siglo

El anális1s del film cotejado con la novela. perm1te proponer una nueva, breve y sencilla respuesta· habría un tercer peJso-naJe confundido en la conciencia de John: un tercer persona¡e

fantástico que es el que aparece más repetidamente a lo largo

de toda la Htstona de la Ltteratura y del C1ne umversales, este persona¡e es 01os

Así como. en el exterior de la conciencia de John. la batalla se ltbra entre el1mplacable y vengat1vo Dtos veterotestamentano <Harry es su brazo ejecutor) y el clemente Hi¡o de D1os de la

Buena Nueva <Rache! es su angehcal adalid>. y asi se escenif1 ca en la canc16r1 que con distinta letra. cantan a d1jo Harry y

Rachel

Descansando. descansando/a salvo de todo mal". canta Harry: "Descansando en Jesús, descansando en Je-sús/a salvo de todo mal". canta Rachel>. en el 1nterior de su conc1encra, el extremo dolor de la pérd1da del padre y el extremo terror al padrastro, aparentemente tan contrapuestos

(5)

se reúnen en la figura de un D10s troag1nano John se sabe obli·

gado (por el juramento rend1d0 a su padre) a mentir, y p1ensa.

de manera ambiVl'llente, que

es

pecado (porque Dios lo prohí·

be> y no lo es (porqu"' el padre lo extgel. de modo que Dtos no

lo castigará: pero cuando se s1ente acosado por todos llega a

pensar • t Y si 010s es uno de el/os?" Cpág1na 88 de la novela)

Más adelante, el pensamter to de John se vuelve rncluso más

audaz. pues cuando Pea rile conf1esa que ha recortado l1guntas

de papel con los b1iletes que esconde en su muñeca (págtna

129 del libro y uno le los rromentos de mayor suspense del

filml, en la novela

se

prec1sa

John pensó: Voy c1 hacer de 01os Así no tendré tanto mredo

1.fe El.

Nota bibliografíca:

P~ra la redacctor jP este mt1culo se han tenido en cuenta los S1gu1entes textos Albonyt Dominíque ( 1978l découpage del film 1n Avant scene. 202, París, febrero. Berthomé, Jean Pte· rre <1993) Deux vo1x dans la nu1t la mus1que de "La nutt de chasseur • tn Posltlf. 389-390 París. ¡ulio-agosto: Courso·

don. Jean Pterre 1 TavermP1 Bertrand (1992l. 50 anys de CI-nema amértcam Poris, Nathan. Deleuze. Gil les ( 1985). L 'ima· ge·temps. Crnema

2

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'312/313, París.¡un1o: Font Doménech (1998) Charles Laugh· ton: La noche del cazador Ba1celona, Paidós: Go1mard Jac .ques (1978>. Plus notr vous líe pensez. 1n Avant scene. 202. París. febrero; Grubb. Davrs <2000>, La noche del cazador Barcelona. Anagr¡¡ma [ 1" ed TI¡e Night of the Hunter, Nueva

68 El VIEJ TOPO

-Te perdono -dijO- Peto no vuelvas a hacerlo nunca más tMe oves Pearf?

El ternble y par ado¡1co ge!.to de John al

v1olar el ¡uramento hecho a padre natUial

ante el Padre Eterno <paradójico porque

implica al mismo t1empo una victona y una

derrota, una redenc1on y una condena

c1ón>. constituye un acto de suprema y en·

loquec1da rebeldía una repulsa del man·

dato y de la donac1on: es. qué duda cabe.

la paroxíst1ca y postre1 a alharaca

de

qllien

va a de¡ar de ser niño fulmln'lntemente pa·

ra mgresar. aturrJtdo. en el ~ ~litano mundo

de los adultos donde n1 et p.1dre. n1 el pa·

drastro. n1 Dios 1nd1can lo que hay que ha·

cer

Lo que frnalrnente se lhluc1da en The N!ght of the Hunter es. pues. una disputa

teológica (en el exacto sent1do que le da

al térmmo Platón en la República, o sea. qué se puede dectr de

Oros>. pero a d1ferenc1a de lo que oprnaba Marguerite Duras

<Ou est le bon. le mavars? Ou estle c11me Le fí/rn devrenl sans moralite>. creo que el f1lm se Pmplaza sm ambaoes contra toda

forma de fanatismo rehg1oso y que af1rma dec~riidamente que

nada habra cambrado mientras no cambien los a Jses. Otra

co-sa es que el sor!lleg1o de la poesía de este film sea Similar a la

de esas canc1ones mfantiles de las que hablaba Antomo Ma·

chado;

En los lab1os nuios las cancrones llevan confusa la histona

y clara la pena

York. Harper and Brothers 19531. H1gham. Cl arles ( 1976), Charles Laughton an sntmutate b1ography. Nuf'

'a

York. Dou bleday Lenne Gerard (1970>. Le cmema lwtast1que et ses mytolog,es. París. Les Edillons du Cer' Mrtry. Jean ( 1970) Drcc,onario del

eme.

Barcelona. Plaza y Janés IPn mera ed París larousse. 1963], Montíel, Ale¡andro (1994l.

Los de/e1tes del hngrdor (Contribuclon al estudro del

espec-tador cmematografico). Valenc1a. Untvers1dad Politécmca de

Valencta 1Tes1s doctoral 1néd1tal Todorov. T1evan (1981l

lntroduccrón a la literatura fantasttca. Mex1co Premta edito·

ra [l"ed 19681 Tnuffaut. Fran9oise (1975>. Les films de ma

vie, París. Flammanon lArttculo de 1956], Val "'1. Fran901se

(1991) L'image de 1 enfant au cinemr París, Les Editlons de Cerf

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