La soberanía de Dios desde la perspectiva de Daniel 2:21 en relación con la elección de los dirigentes de la Iglesia Adventista del Séptimo Día

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Universidad de Montemorelos Facultad de Teología

LA SOBERNIA DE DIOS DESDE LAS PERSPECTIVA DE DANIEL 2:21 EN RELACIÓN CON LA ELECCIÓN DE DIRIGENTES EN LA

IGLESIA ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA

Tesis

presentada en cumplimiento parcial de los requisitos para el título de

Licenciado en Teología

Por

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LA SOBERNIA DE DIOS DESDE LA PERSPECTIVA DE DANIE 2:21 EN RELACIÓN CON LA ELECCIÓN DE LOS DIRIGENTES DE LA IGLESIA

ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA

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RESUMEN

LA SOBERNIA DE DIOS DESDE LA PERSPECTIVA DE DANIE 2:21

EN RELACIÓN CON LOS DIRIGENTES DE LA IGLESIA ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA

Por

Julio Cesar Zamora Martínez

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RESUMEN

Universidad de Montemorelos Facultad de Teología

Título: LA SOBERANIA DE DIOS DESDE LA PERSPECTIVA DE DANIEL 2:21 EN RELACIÓN CON LA ELECCIÓN DE LOS DIRIGENTES DE LA IGLESIA ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA

Investigador: Julio Cesar Zamora Martínez Asesor: Emmer Chacón

Fecha de terminación: Abril de 2019

Introducción

La soberanía de Dios es un tema que fluye a través de las Escrituras, se ve reflejado en los líderes nacionales y eclesiásticos y que un mal uso del liderazgo tiene colapsos, visto desde el inicio del gran conflicto.

Objetivo

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Método

Se adoptó el método exegético, que consiste en formular y responder a preguntas de análisis sintáctico y morfológico de las palabras, sustantivos y verbos que componen el pasaje estudiado, con el fin de aclarar su

sentido.

Resultados

Dios tiene control sobre el aspecto políticos y los líderes eclesiásticos, y en las actividades nacionales, Dios las observa con un aspecto misionero a fin de alcanzarlas con el mensaje de salvación.

Conclusión

Los principios de Daniel 2:21 están vigentes en cuanto a la soberanía de Dios de los sucesos de la historia, dan luz para dar seguridad a la feligresía hacia sus dirigentes y sirve de guía las decisiones de los líderes de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

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RECONOCIMIENTOS

El primero y más importante, a Dios, por las bendiciones y providencias otorgadas durante el proceso de formación pastoral en la Universidad de Montemorelos, a fin de servirle como ministro del evangelio.

A mi madre, Maribel Martínez López, mi fuente de inspiración y motivación; mi apoyo incondicional en cada etapa de la vida y ahora como nuca en mi proceso de formación pastoral. Quien me enseño amar a Jesús, con enseñanza y ejemplo.

A mi padre, Francisco Zamora Luria, por los consejos dados que me guiaron en las etapas de la vida. A mi hermano, Alejandro Zamora, por compartir parte de mi formación, como compañero de escuela. A los amigos, que se vuelven hermanos.

A mis maestros, por ser amigos y consejeros. Por inspirarme dedicar tiempo al estudio de las Escrituras, a dirigirme de manera correcta, a forjarme como un pastor, y a la oportunidades que me permitieron tener dentro y fuera del aula de clases.

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A Emprendum, por ser un departamento que me ayudo a desarrollarla iniciativa, liderazgo, y trabajo de equipo.

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Universidad de Montemorelos Facultad de Teología

LA SOBERANIA DE DIOS DESDE LA PERSPECTIVA DE DANIEL 2:21 EN RELACIÓN CON LA ELECCIÓN DE LOS DIRIGENTES DE LA IGLESIA

ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA

Tesis

presentada en cumplimiento parcial de los requisitos para el título de

Licenciado en Teología

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TABLA DE CONTENIDO

Capítulo

I. INTRODUCCIÓN ... 2

Antecedentes ... 2

Declaración del problema ... 6

Pregunta de investigación ... 7

Propósito ... 7

Objetivos específicos ... 7

Justificación ... 8

Viabilidad de la investigación ... 9

Limitaciones ... 9

Delimitaciones ... 9

Resultados esperados ... 9

Marco filosófico ... 10

Definición de términos ... 11

Resumen ... 11

II. MARCO TEÓRICO ... 12

Un tema recurrente en las Escrituras ... 12

Lenguaje de las Escrituras ... 14

Soberanía de la palabra de Dios ... 14

Atributos de Dios ... 15

Omnipresencia de Dios ... 16

Inmutabilidad ... 16

Impasibilidad ... 17

Dios es amor ... 17

Soberanía de Dios en el Antiguo Testamento ... 17

Revelación directa ... 18

Depósito de valores ... 19

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Soberanía de Dios en el Nuevo Testamento ... 21

Literatura paulina ... 21

Soberanía en asuntos pequeños ... 21

Teólogos ... 22

Agustín de Hipona ... 22

La voluntad de Dios en la Historia ... 23

Ellen G. White y la soberanía de Dios... 25

Fundamento de su gobierno ... 25

Un gobierno de amor ... 26

Soberanía Compartida ... 27

Responsabilidad ante pecado ... 27

Daniel y la Soberanía de Dios ... 28

Babilonia en bancarrota ... 29

Los sueños como medio de comunicación ... 32

Pasajes que abordan el tema ... 35

Autoridad total ... 35

Gobierno irresistible ... 36

Sin necesidad de dar cuentas ... 36

Gobierno en la naturaleza ... 36

Recibe adoración de sus criaturas ... 36

Permite decisiones del ser humano ... 37

Elecciones dentro de la Iglesia Adventista ... 37

Elecciones y nombramientos ... 37

Elección ... 37

Nombramiento. ... 38

Llamado. ... 38

Proceso de las elecciones ... 38

Sistema indirecto ... 38

Un nombre para cada posición. ... 39

Comisión de nombramientos ... 39

Votaciones ... 39

Indicaciones de Ellen G. White ... 40

Juntas ... 40

Conservación del puesto... 40

La centralización ... 42

Opiniones propias ... 42

Presidentes de Asociación ... 43

III. MARCO METODOLÓGICO ... 44

Tipo de investigación ... 44

Características del método exegético ... 44

Premisas fundamentales... 45

Pasos en el proceso exegético ... 45

Resumen ... 47

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Texto original de Daniel 2:21 ... 48

Traducción ... 49

Contexto geográfico, histórico y social ... 49

Autor ... 49

Lugar y fecha ... 50

Contexto geográfico ... 50

Contexto histórico ... 51

Contexto social ... 52

Contexto canónico ... 53

Análisis de la poesía ... 54

Cuadro de análisis ... 55

Las traducciones importantes ... 58

הנשׁ ... 58

ן ָּד ִע ... 58

ה ָּמ ְכ ָּח ... 58

ךְ ֶל ֶמ ... 58

La estrofa A ... 59

La estrofa Β ... 59

El texto original ... 60

Lo que dice el texto original ... 60

Significado del texto para la iglesia de hoy ... 61

Resumen ... 64

V. RESUMEN, CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES ... 65

Resumen ... 65

Abstract ... 66

Introducción ... 66

Metodología ... 72

Resultados... 72

Discusión ... 75

Conclusiones ... 76

Recomendaciones ... 77

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CAPÍTULO I

INTRODUCCIÓN

El presente trabajo de investigación tiene como punto de partida los actos de los seres humanos acerca de la soberana de Dios, desde las perspectiva de Daniel 2:21. El presente capitulo, coloca las bases sobre esta investigación. Se hace una análisis breve del hilo histórico desde la caída de lucifer hasta llegar a la reforma protestante de la Edad Media.

Se formula la declaración del problema que envuelve este trabajo, donde se analiza las complicaciones resultantes cuando los feligreses de la Iglesia

desconfían de sus líderes y las consecuencias de las malas sesiones de las diferentes juntas en cuanto a la elección de sus dirigentes y se establece la pregunta que delineará los márgenes de toda la investigación.

En consecuencia se presenta el propósito general y los específicos a fin de mantener la investigación en el cauce correcto. De esta manera el marco filosófico contribuye al abordar la investigación con puntos doctrinales definidos. Y al final se muestran los resultados que se esperan al finalizar la investigación.

Antecedentes

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perciben las consecuencias de no reconocer y aceptar el gobierno de Dios sobre sus criaturas.1 La catástrofe universal trasladada a la tierra fue el saldo de negar

este atributo de Divino, la soberanía de Dios.

Sin embargo, Dios siguió confiando en sus criaturas colocando en ellos responsabilidades de liderazgo. Desde jueces, reyes, sacerdotes y patriarcas que han sido depositarios de los planes de Dios sobre la raza humana. Inclusive, seres humanos que no pertenecían a su pueblo escogido.

Algunos como el rey Acab que “hizo lo malo antes los ojos de Jehová” (2 Rey 8:27), otros somo Saúl fueron depuestos de su posición de liderazgo hasta el grado que Dios “se arrepintió” de haberlo colocado por su mala administración (1 Sam 15:35), algunos más como el Rey Asuero (Esth 1:1) que era un hombre malhumorado, indisciplinado, débil y cruel,2 tuvieron el liderazgo de una nación

que oprimió al pueblo de Dios. Por otro lado, hombres como David obedecieron a Dios al grado de ser llamado un hombre “conforme al corazón de Dios” (1 Sam 13;14; Hch 13:22).

Acto seguido, el movimiento cristiano liderado por Jesús llego a ser constituida como una organización llamada iglesia. La palabra designaba originalmente a la asamblea regular de los ciudadanos de un estado libre. Los

1 Ellen Gould Harmon White, El conflicto inminente (Cristóbal, Panamá: Pacific Press Pub. Association, 1939), 7.

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ciudadanos eran “llamados fuera” por el heraldo para tratar asuntos públicos. Por eso, la palabra iglesia significa “los llamados fuera”.1

Por otra parte, en el Nuevo Testamento el término “iglesia” tiene dos

significados, uno local y otro general o mundial. Ambos hacen referencia tanto a la congregación local como a la comunidad mundial del pueblo de Dios. En Hechos 5:11 se habla de la iglesia en Jerusalén. El término “Iglesia” de Hechos 9:31 se refiere a muchas congregaciones.2 Por eso la aplicación en base las directrices de

los dirigentes son aplicables a la Iglesia son local y a la mundial.

En este conjunto organizado, se pedía a Dios con oración y ayuno ates de elegir a sus dirigente locales llamados ancianos (Hch 14:23). Otros líderes

requerían cualidades como los diáconos que deberían ser de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría a quienes impusieron las manos (Hch 6:1-7).

La Iglesia llegó a madurar, dando lugar a la Iglesia Apostólica con un periodo abarcaste desde el año 31 d.C. al 100 d.C., cuando murió el ultimo apóstol.3 Hubo una siguiente etapa, la etapa de la persecución de la Iglesia, que

va del 100 d.C. al 313 d.C., por parte de Roma.4 La tercer etapa tuvo cabios en la

1 Denver Sizemore, Lecciones de doctrina bíblica, vol. 1 (Missouri, E.U.A.: Literatura Alcanzando a Todo el Mundo, 2002), 26.

2 Sizemore, 1:26.

3 Loron Wade, Vengo en breve! El mensaje del apocalipsis para hoy (Nuevo León: Universidad de Montemorelos, 2013), 24,25.

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Iglesia, ya que la posiciono como autoridad política, este periodo comprende del 313 d.C. al 538 d.C. 1

Dando esto a un periodo de oscuridad, donde los fieles se escondieron por la opresión existente, ya que el liderazgo se había como corrompido. Los

dirigentes llegaron a torcer la verdad de Dios al grado de cambiar el día de adoración que ni el Señor y sus apóstoles guardaron. Este periodo se le conoce como un periodo oscuro, del 538 d.C. hasta el 1517, tiempo de la reforma.2

Dado la importancia de este evento, el Libro la Reforma Protestante y sus editores, hicieron un recorrido histórico para mostrar los asuntos que propiciaron la reforma protestante de la edad media, necesario dentro de la Iglesia, en el aspecto teológico y administrativo. La historia ha demostrado que es necesario identificar los roles del líder de la institución a la que representa. De aquí que en la Edad Media, la relación entre el gobernante secular (el emperador) y el gobernando espiritual (el Papa) lucharan sobre la cuestión de quien era el jefe. 3 En este

contexto, el liderazgo eclesiástico llegó a corromperse a tal grado de oficiar algunas misas solo para las personas que podían pagar una buena suma de dinero. Además, los coleccionadores de reliquias fortalecieron la adoración fortaleciendo el culto a los santos. Así, los líderes religiosos recibieron grandes

1 Wade, 37. 2 Wade, 54.

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sumas de dinero para pagar proyectos de construcción, gastos de guerra y causas privadas.1

Pese a estos acontecimientos se dio lugar la reforma protestante. El

levantar la voz analizando el liderazgo de la iglesia fue el punto de partida. Cuando no se tiene la certeza de que los líderes son guiados por Dios y la evidencia de sus actos apoya esta idea, da lugar a lo que sucedió con la Iglesia Católica Apostólica Romana.

Declaración del problema

La historia y el progreso de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, han sido dirigidos por pioneros y líderes; la Iglesia en su estructura representativa ha colocado bajo seres humanos la responsabilidad de dirigirla en diferentes áreas administrativas.

Reconociendo la naturaleza humana caída y las consecuencias que trajo consigo, es tema de discusión acerca de quienes son los correctos para cada área de liderazgo. De la misma manera la capacidad del ser humano del libre elección juega un rol importante en tales asuntos.

En este contexto se discute acerca de algunas posibles actividades dentro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, como elecciones impuestas llenas de política secular, anhelo de puestos, simonía y nepotismo que han causado un grado de desconfianza hacia las deliberaciones de las juntas de la Iglesia.

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Por otro lado, pasar por desapercibido las declaraciones de las Sagradas Escrituras y las postulaciones de la Ellen G. White sobre las elecciones y

dirigencias de la Iglesia.

Por lo tanto, considerando que hay suficiente luz dentro de la Biblia que abordan el tema, el estudio exegético de Daniel 2:21 “Él pone y quita reyes”, busca un principio emanado del texto que se aplicable a las elecciones dentro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día como referencia ante el proceso de elección, por consiguiente este trabajo busca responder la siguiente pregunta:

Pregunta de investigación

¿Cuál es el principio de la soberanía de Dios según Daniel 2:21 en relación con las elecciones de los dirigentes de la Iglesia Adventista del Séptimo Día?

Propósito

Como resultado del proceso exegético de Daniel 2:21 y la información que aborda el tema, la investigación se propone encontrar el principio del pasaje bíblico, dentro de su contexto, como referente del proceso de elección de los dirigentes de la Iglesia Adventista del Séptimo Día que sea aplicable a las diferentes áreas administrativas.

Objetivos específicos

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Y dentro de este contexto la investigación busca: Encontrar la perspectiva Bíblica sobre la soberanía de Dios Establecer el significado de Daniel 2:21

Los resultados de las decisiones humanas sobre los planes de Dios Describir la creencia adventista de la soberanía de Dios.

Tener un referentes sobre la elección de los líderes de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

Justificación

Las razones que justifican este proyecto de investigación son tres:

Primeramente la investigación busca aportar un marco de referencia respecto a una de las actividades más frecuentes de la Iglesia Adventista de Séptimo Día, la elección de dirigentes, que atiende a la premisa de orden y constituye el sistema de dirección de la Iglesia.

En segundo lugar, la convicción de que la Iglesia se rige por principios bíblicos, daría seguridad a la feligresía en la administración y respeto a las decisiones de la iglesia así como a sus líderes.

Y no menos importante, en tercer lugar, instar con evidencias a quienes participan y dirigen las justas de la Iglesia en las diferentes áreas de

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Viabilidad de la investigación

Hacer una exégesis de Daniel 2:21 es tanto importante como viable, dado que el proceso de investigación enriquece tanto al investigador como al lector, y dirige a la toma de decisiones con una perspectiva bíblica. De la misma manera, el contexto y los materiales necesarios para la investigación son los suficientes para lograr dar respuesta a la pregunta de investigación.

Limitaciones

Las limitaciones encontradas dado la amplitud y sensibilidad del tema fueron las que se mencionan a continuación: las posiciones actuales del tema de las religiones y denominaciones. La lectura en idiomas como el Frances,

Portugués, entre otros, utilizando lecturas en Español e Inglés.

Delimitaciones

Esta investigación es de carácter exegético y hermenéutico, lo que significa que todo tratado homilético o devocional ha sido excluido del conjunto de literatura que está detrás de las presentaciones de la argumentación, debido al tema central estudiado y ya que no es el propósito de la tesina presentar ese tipo de material. Y Se restringen las interpretaciones del texto en las diferentes etapas de la historia de la iglesia

Resultados esperados

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elección de los dirigentes. finalmente que brinde respuestas ante las interrogantes de la feligresía concernientes a las decisiones de la Iglesia así como posibles dudas de no-miembros.

Marco filosófico

Este estudio asumen las siguientes posiciones ideológicas:

Primero; los 66 libros de las Sagradas Escrituras constituyen la palabra de Dios escrita y la expresión de su voluntad al ser humano. Segundo; las Sagradas Escrituras son la norma de fe, la revelación autorizada de las doctrinas, y un registro fidedigno de los actos de Dios realizados en el curso de la historia. 1

Tercero; las Sagradas Escrituras están conformadas por el Antiguo y Nuevo Testamento y la relación entre ellas debido a la inspiración Divina del Espíritu Santo.

Cuarto; existe un Dios creador de nuestro planeta tierra, creado en 6 días literales, y reposo el séptimo día.

Quinto; la inspiración Divina de los escritos de la hermana Ellen G. White y la valides de su uso.

Sexto; la realidad de la Naturaleza humana caída y su deterioro físico, mental y espiritual después de la caída.

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Definición de términos

Iglesia: La comunidad de fieles creyentes, de los cuales Jesucristo es la cabeza, separados del mundo para servir a Dios a través de las edades.1

Exegesis: (Del gr. exegesis, narrativa, traducción, interpretación). En teología se refiere al proceso de interpretar un texto.2

Antiguo Testamento: conjunto de los escritos atribuidos a Moisés y todos los demás libros canónicos anteriores a la venida de Jesucristo.3

Nuevo Testamento: conjunto de libros que incluyen los Evangelios y demás obras canónicas posteriores al nacimiento de Jesús, conocidas como paulinas generales y apocalipsis.

Resumen

El capítulo presentado presenta las bases de la investigación y los parámetros en las que se moverá la investigación. Se presentaron los

antecedentes de la investigación y a raíz de eso la declaración del problema haciéndose concisa con la pregunta de investigación. Además, se argumenta la

1 M. H. Manser, Diccionario de temas bíblicos, ed. Guillermo Powell (Software Bíblico Logos, 2012).

2 Pablo Alberto Deiros, Diccionario hispano-americano, Nueva edición revisada (Logos Research Systems, 2006).

3 RAE- ASALE, “«Diccionario de la lengua española» - Edición del Tricentenario”,

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CAPÍTULO II

MARCO TEÓRICO

Este capítulo hace una presentación de la literatura relacionada sobre el tema analizado. Presenta el análisis de textos relacionados al tema, la forma en que es revela la voluntad de Dios, la perspectiva del tema en el Antiguo y Nuevo Testamento así como la aportación de los escritos de Ellen g. White al tema.

Un tema recurrente en las Escrituras

Al adentrarse a los temas que fluyen dentro de la Biblia, la afirmación de la soberanía absoluta de Dios en la creación, la providencia y la gracia es básica para las creencias y tiene como resultado mucha veces la alabanza bíblica.1 Se

encuentra en diferentes perspectivas y con diferentes posturas. El estudio de este atributo de Dios, se encuentra reflejada en la Escritura, esto conlleva a dar

fiabilidad a la misma.

De esta manera se percibe que el dominio de Dios es total: su voluntad es la que decide, y lleva a cabo todo cuanto decide, y nadie puede detener su mano ni frustrar sus planes.

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A lo largo de todas las Escrituras aparece con claridad que las criaturas racionales de Dios, tanto angélicas como humanas, poseen libre albedrío (poder para tomar decisiones personales en cuanto a lo que deben hacer); no seríamos seres morales, responsables ante Dios como juez, de no ser así; tampoco sería entonces posible distinguir, como lo hacen las Escrituras, entre las malas

intenciones de los agentes humanos y las buenas intenciones de Dios, quien utiliza en su soberanía las acciones humanas, como medio planificado para llegar a sus propias metas (Génesis 50:20; Hechos 2:23; 13:26–39).

Con todo, la realidad del libre albedrío nos hace enfrentarnos con el misterio, puesto que el control de Dios sobre nuestras actividades libres y decididas por nosotros mismos es tan completo como lo es sobre cualquier otra cosa, y cómo puede ser esto, lo desconocemos. No obstante, Dios ejerce de ordinario su soberanía permitiendo que las cosas tomen su curso, más que a través de intrusiones milagrosas que creen perturbación.1

Pero por otro lado Shirley E. Guthrie, menciona que debemos de ver a Dios no solo como un padre Todopoderoso, sino como un padre amoroso que está presente en el mundo y para el mundo sufriente y que llama la Iglesia a mostrar e mismo amor que él les demuestra.2

1 J. I. Packer, Teología concisa: Una guía a las creencias del Cristianismo histórico (Miami Fl: Editorial Unilit, 1998), 44–45.

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Lenguaje de las Escrituras

Dado que las escrituras utilizan un lenguaje que el ser humano pueda entender, se presentan diferentes imágenes para dar a conocer un principio. Por ejemplo la visión de Dios en su trono, reinando, aparece una y otra vez en

diferentes partes de la Biblia (1 Reyes 22:19; Isaías 6:1; Ezequiel 1:26; Daniel 7:9; apocalipsis 4:2; cf. Salmos 11:4; 45:6; 47:8–9; Hebreos 12:2; Apocalipsis 3:21), y se muestra constantemente con términos explícitos que el Señor (Jehová) reina como monarca, y ejerce su dominio sobre las cosas grandes y las pequeñas por igual (Éxodo 15:18; Salmos 47; 93; 96:10; 97; 99:1–5; 146:10; Proverbios 16:33; 21:1; Isaías 24:23; 52:7; Daniel 4:34–35; 5:21–28; 6:26; Mateo 10:29–31). 1

Soberanía de la palabra de Dios

Al analizar los puntos de unión que el tema hace del tema estudiado, llegamos a una convicción que emana de la misma: “toda Escritura es inspirada por Dios” (2 Tim 3:16). De esta manera se puede decir que la propia escritura es soberana y exclusiva.2 La soberanía de la Palabra de Dios se distingue de todas

las demás por el hecho de que no tiene competidores verdaderos. Esto permite dar certeza en cuanto el contenido encontrado es certero y debe verse como tal.

Pero “la soberanía de la Palabra de Dios es una soberanía que es

infinitamente paciente; no impone su gobierno sobre nosotros, sino que nos da la

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libertad de reconocer su soberanía, es decir, la de Dios.” 1 Nadie es obligado a

aceptar a Dios y a su Palabra, todos son confrontados con ella y cada uno toma sus propias decisiones

Atributos de Dios

La Biblia busca describir a Dios, y lo hace dando a conocer sus

características, es decir, le atribuye a Dios una personalidad.2 Aunque es un ser

totalmente personal, hay declaraciones figurativas o «analógicas» acerca de Dios en las Escrituras.3 Dios no vive en un cuerpo y por medio de él, como nosotros, y

por tanto, no está anclado dentro de un marco tiempo-espacio. Quiere decir que Dios es diferente a nosotros y que es necesario conocer sus atributos para conocer, aunque de manera fugas, la razón de su actuar.

De esta realidad, y del hecho de que Él tiene existencia en sí mismo y no está marcado como nosotros por la desintegración personal (falta de

concentración y de control) que el pecado ha producido en los hombres, se derivan varias cosas. Por eso sus decisiones no tienen ninguna mancha de descontrol o de egoísmo arbitrario. Y su voluntad no se ve afectada en ningún momento como sucede con los seres humanos.

1 Myers, 350.

2 Siegfried H. Horn, “Diccionario Bíblico Adventista”, ed. Rolando A. Orrego Aldo D.Editor, Itin y GastonTranslators Clouzet (Asociación Casa Editora Sudamericana, 1995), 332.

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Omnipresencia de Dios

Este atributo significa que Dios está presente siempre en todos los lugares con la totalidad de su ser.1 Esto implica que Dios no está limitado ni por el espacio

(está en todas partes y en toda su plenitud continuamente) ni por el tiempo (no hay “momento presente” en el que se encuentre encerrado, como nosotros).

Inmutabilidad

En segundo lugar, Dios es inmutable. Esta cualidad es exclusiva del Dios como Ser Supremo, que lo hace inmune a los cambios, ya sean de naturaleza cualitativa o cuantitativa. La inmutabilidad está esencialmente unida a su bondad.2

Esto significa que es totalmente coherente: puesto que es perfecto por necesidad, no puede cambiar ni para mejorar ni para empeorar; y puesto que no se halla inmerso en el tiempo, no está sujeto a cambios, como les sucede a las criaturas (2 Pedro 3:8). Lejos de hallarse desconectado e inmóvil, Él se halla siempre activo en su mundo, haciendo constantemente que broten cosas nuevas (Isaías 42:9; 2 Corintios 5:17; Apocalipsis 21:5), pero en todo esto expresa su carácter perfecto con una coherencia también perfecta.

Impasibilidad

En tercer lugar, los sentimientos de Dios no se hallan fuera de su control, como les sucede a los nuestros con tanta frecuencia. Los teólogos expresan esto

1 Charles Caldwell Ryrie, Teología básica (Miami, Fl: Editorial Unilit, 2003), 45.

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diciendo que Dios es impasible. No quieren decir con esto que carezca por

completo de sentimientos, sino que cuanto Él siente, al igual que cuanto hace, es cuestión de una decisión voluntaria y deliberada suya, y se halla incluido en la unidad de su ser infinito.1

Dios es amor

Quiere decir que su esencia de todo amor consiste en dar motivado por buena voluntad, gozándose en el beneficio del recipiente. La afirmación; “Dios es amor” (agape, 1 Jn. 4:8) se explica en el contexto dando a entender que Dios dio a su Hijo como sacrificio para apagar su ira en contra de los pecados humanos y de esa manera traer vida a los creyentes.2

Soberanía de Dios en el Antiguo Testamento

El Antiguo Testamento revela tres patrones para conocer a Dios y su voluntad. Primero, durante la historia redentora Dios superó el problema del conocimiento dando a personas selectas una revelación directa acerca de él mismo y su voluntad. Por ejemplo, Dios comunicó su voluntad a través de

Abraham, Moisés y los profetas. Segundo, la continua presencia de la revelación inicial directa en forma oral y/o escrita se convierte en la reserva, el «depósito de valores», ofreciendo una guía normativa para el pueblo de Dios. A menudo los salmistas demuestran este uso de las Escrituras. Tercero, para discernir la

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voluntad divina en ocasiones especiales se usaron varios métodos extraordinarios como echar suertes, el Urim y el Tumim.1 Por lo tanto, desde la perspectiva

Bíblica, nunca el ser humano ha carecido del conocimiento de la voluntad de Dios. Incansablemente Dios ha estado en comunicación con el ser humano para llevar a cabo sus planes, y dignifica al hombre dándole cual es el rumbo a seguir, a fin de que participe en ellos.

Revelación directa

Desde el primer libro de la Biblia, Génesis, refleja cómo Dios se comunicó con y mediante Adán y Eva, Abel y Caín, Enoc y Noé, Abram y sus descendientes cara a cara, donde escucharon su vos y tuvieron una charla como ahora lo hacen los amigos. Además de estas características principales en la historia bíblica, hay implicaciones de la actividad más amplia de Dios con personas tales como

Melquisedec (Génesis 14:17–24) y Balán (Números 22–24).2

Depósito de valores

La primacía del depósito de la verdad que Moisés llevó a la nación es muy clara. A Israel se le enseñó a depender de los escritos divinamente dados a

Moisés mientras ellos comenzaron en las próximas páginas de la historia redentora. Este modelo de dependencia de la verdad ya revelada se refleja en cómo el resto de los autores del Antiguo Testamento se refieren a lo que ya se

1 Gary T. Meadors, Decidiendo a la manera de Dios: un nuevo modelo para conocer la voluntad de Dios, trad. Elizabeth Fraguela M. (Miami, Florida: Editorial Vida, 2007), 78.

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había enseñado a medida que enfrentan sus propios desafíos. El salmista refleja en la ley sus luchas personales y los profetas presentan la ley como una norma para las responsabilidades de la nación.1

Los libros históricos del Antiguo Testamento (Josué a Ester) hacen una crónica de la vida de Israel con relación a Dios desde la perspectiva del pacto y la ley. Individuos especiales, Josué, Samuel y los primeros profetas como Elías, emergen como vehículos a través de los cuales Dios se comunica con la nación. Israel como nación, que desde luego está formada de personas que toman decisiones, se ve desde la perspectiva de cómo la gente se relaciona con lo que ya Moisés había enseñado. La vida se debe vivir basándose en la verdad y los valores del Pentateuco.

Eso muestra claramente que la voluntad de Dios tiene un proceso ancestral. Por lo tanto, el patrón de revelación de la voluntad de Dios que se deja ver en Daniel 2:21, es de manera directa. No es nuevo que Dios revele su voluntad de manera directa.

Métodos extraordinarios

Tales prácticas incluyeron echar suertes (Jonás 1:7); la lectura de los órganos, especialmente del hígado (hepatoscopía); tiro de flechas (belomancia, Ezequiel 21:21); leer el agua en recipientes (hidromancia, Génesis 44:5);

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astrología (2 Reyes 17:16; 23:4–5; Jeremías 10:2–3); y médium y espiritistas (Levítico 19:31; 1 Samuel 28; 2 Reyes 17:17; Isaías 8:19–20). 1

Otras provisiones incluyeron sueños (Génesis 37; Jueces 7; Daniel 7) y señales milagrosas (Éxodo 3; Números 22:28–30; Jueces 6:15–22, 36–40; 1 Samuel 14:8). Estos sucesos están particularmente relacionados con los acontecimientos clave en el desarrollo del plan de redención de Dios y no en situaciones privadas.

La provisión más misteriosamente especial para guía en el Antiguo Testamento es lo que llamaron el Urim y Tumin. Hay menos de una docena de referencias a estos objetos, por nombre o por la implicación de su función. Su uso real parece limitado al período de Jueces a David, aunque existían desde los tiempos de Moisés (Éxodo 28:30). Estos son propiedad exclusiva del sacerdote y la función sacerdotal (ver Números 27:18–21). No hay evidencia alguna de que el Urim y el Tumim se usaran después de los tiempos de David. Los escritos

proféticos probablemente reemplazaron la función reveladora que esta herramienta sacerdotal ofrecía.2

Soberanía de Dios en el Nuevo Testamento

Al entrar al Nuevo Testamento se percibe un hilo conductor que no fue interrumpido con el nacimiento de Cristo, si no que fue expresado con más vehemencia.

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Literatura paulina

Pablo ve el plan soberano de Dios para la salvación de sus elegidos como un todo unitario, del cual forma parte la glorificación de los justificados (Romanos 8:29–30). A partir de esta base, construye el brillante discurso de Romanos 8:31– 39, en el cual celebra la seguridad presente y futura de los santos en el amor omnipotente de Dios. En otros textos, se regocija en la certeza de que Dios va a terminar la “buena obra” que ha comenzado en la vida de aquéllos a quienes él se dirige (Filipenses 1:6; cf. 1 Corintios 1:8–9; 1 Tesalonicenses 5:23–24; 2

Tesalonicenses 3:3; 2 Timoteo 1:12; 4:18).1

Soberanía en asuntos pequeños

Otro punto que Jesús hace en sus advertencias contra el miedo es que tiene un sumos cuidado más que a la hierba de campo que las viste de hermosura (Mt 6:30), en otras palabras, nada lo que le sucede a los cristianos está fuera de la voluntad de Dios: Dios, cuya sabiduría supera con creces la de los humanos (v. 30), sabe mejor cómo cuidar a todas las criaturas de Dios. Dios se preocupa incluso por el gorrión: ¿cuánto más Dios cuidará de los creados? a la imagen de Dios (Mt. 6: 25-33)

Aunque los discípulos sufran y mueran por sus convicciones, pueden estar seguros de que Dios está en control de eventos. Hoy y siempre, los cristianos pueden estar seguros de que incluso en circunstancias difíciles sirven a los propósitos de Dios para ellos. Como Pablo escribió: "Sabemos que todas las

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cosas funcionan juntas. para bien de los que aman a Dios, que son llamados de acuerdo a su propósito " (Rom. 8:28).1

Pablo pretende decir aquí que ni la muerte está privada de la presencia de Dios. La preocupación Divina providencial, se extiende hasta los más pequeños detalles.2

Teólogos

Los seres humanos han tenido concepciones acerca de Dios, y los han dado a conocer. Su experiencia y su estudio los han llevado a algunas

conclusiones.

Agustín de Hipona

Sin embargo los hombres son capaces de captar y tener una noción de la soberanía de Dios. Así lo describe Agustín de Hipona: El sumo y verdadero Dios Padre, con su unigénito Hijo y el Espíritu Santo, cuyas tres divinas personas son una esencia, un sólo Dios todopoderoso, Criador y Hacedor de todas las almas y de todos los cuerpos, por cuya participación son felices todos los que son

verdadera y no vanamente dichosos[…] y el que no sólo al cielo y á la tierra, no sólo al ángel y al hombre, pero ni aun las delicadas telas de las entrañas de un pequeñito y humilde animal, ni la plumita de un pájaro, ni la florecita de una hierba, ni la hoja del árbol dejó sin su conveniencia, y con una quieta posesión de sus

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partes, de ningún modo debe creerse que quiera estén fuera de las leyes de su providencia los reinos de los hombres, sus señoríos y servidumbres. 1

La voluntad de Dios en la Historia

“Porque yo sé los planes que tengo para vosotros”—declara el SEÑOR— “planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza. Jeremías 29:11.2 Tal como por toda la eternidad pasada, Dios siempre ha sabido

lo que él sabrá cuando mañana llegue a ser ayer, de modo que desde toda la eternidad pasada, Dios ha sido glorificado por el hecho de que el loor de sus pueblos ascenderá delante de su trono hoy y mañana.3

Debemos concebir la gloria de Dios como cronológica y geográficamente esparcida sobre la tierra en el proceso del tiempo, exactamente en aquel

programa misionero que Dios ha decretado desde todas las edades pasadas. Dios ha distribuido sus propósitos a través de los acontecimientos de la historia. Y los ha ido entrelazando eslabón por eslabón hasta que llegara al final de esta cadena de salvación.

Cuando predicamos el evangelio día tras día y semana tras semana cuando las almas se convierten al Señor Jesucristo, cuando los niños crecen en la fe y el conocimiento del Señor Jesús, Dios está siendo glorificado entre sus criaturas. Esta gloria dinámica de Dios por su creación ya está en sus decretos desde antes

1 Agustín de Hipona, La ciudad de Dios, trad. D. José Cayetano Díaz De Beyral, vol. I, Biblioteca Clásica (Madrid: Viuda de Hernando, 1893), 295.

2 Lockman Foundation, Santa Biblia: la Biblia de las Américas: con referencias y notas, electronic ed. (Editorial Fundación, Casa Editorial para La Fundación Bíblica Lockman, 1998).

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de la fundación del mundo.1 Dios tiene un solo propósito: salvar al ser humano. Y

ha distribuido ese plan desde los comienzos de la tierra hasta ahora. Nada que suceda se escapa de ese plan general misionero de Dios.

Pedro presenta este mismo pensamiento cuando dice: «Sabiendo que fuisteis rescatados no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya

destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los

postreros tiempos por amor de vosotros» (1 P 1:18–20). La expiación de Cristo fue eternamente en los decretos de Dios y fue consumada una vez por todas como un hecho histórico.2 De manera que los planes de Dios se muestran en los hechos

históricos que se van tejiendo a través de las edades.

Ellen G. White y la soberanía de Dios

Desde la perspectiva de Ellen G. White, el ser humano le pertenece a Dios y toda obra que uno pueda realizar es porque él nos lo ha concedido. Ninguno de nosotros puede subsistir sin la bendición de Dios, pero Dios puede hacer su obra sin la ayuda del hombre, si así lo quiere. Dios no necesita del hombre, pero el hombre si de Dios. Ha dado, sin embargo, a cada hombre su obra, y confía a los hombres tesoros de riquezas o de intelecto como a sus mayordomos.

Por su misericordia y generosidad, Dios nos pone en cuenta todo lo que le devolvemos como mayordomos fieles. Pero debemos comprender siempre que no

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es obra de mérito de parte del hombre. Por grande que sea la capacidad del hombre, no posee nada que Dios no le haya dado, y que no le pueda retirar si estas muestras preciosas de su favor no son apreciadas y debidamente empleadas.1

Fundamento de su gobierno

La ley de Dios, es el fundamento del gobierno de Dios en el cielo y en la tierra. 2 Ya que la ley de Dios es una expresión de la misma naturaleza de su

Autor; es la personificación del gran principio del amor, y es, por lo tanto, el fundamento de su gobierno.3 Esto lo hace un gobierno estable e inmutable,

dirigido por un ser sin sombra de variación.

Un gobierno de amor

La base del gobierno de Dios, no es arbitraria ni egoísta. “Dios es amor.” Su naturaleza y su ley son amor. Lo han sido siempre, y lo serán para siempre. “El Alto y Sublime, el que habita la eternidad,” cuyos “caminos son eternos,” no cambia. En él “no hay mudanza, ni sombra de variación.” 4 El amor es el principio

1 Ellen Gould Harmon White, Joyas de los testimonios (Buenos Aires, Argentina: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2015), 333.

2 Ellen G. White, El conflicto de los siglos (Florida: APIA, 2011), 54.

3 Elena G De White, El Camino a Cristo (México: Agencias de Publicaciones México Central, A.C., 2017), 60.

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fundamental del gobierno de Dios en los cielos y en la tierra, y debe ser el fundamento del carácter del cristiano. 1

El gobierno de Dios no se funda en una sumisión ciega ni en una

reglamentación irracional, como Satanás quiere hacerlo aparecer. Al contrario, apela al entendimiento y a la conciencia. “¡Venid, pues, y arguyamos juntos!” es la invitación del Creador a los seres que formó. Dios no fuerza la voluntad de sus criaturas. No puede aceptar un homenaje que no le sea otorgado voluntaria e inteli gentemente. Una mera sumisión forzada impediría todo desarrollo real del

entendimiento y del carácter: haría del hombre un simple autómata. Tal no es el designio del Creador

El desea que el hombre, que es la obra maestra de su poder creador, alcance el más alto desarrollo posible. Nos presenta la gloriosa altura a la cual quiere elevarnos mediante su gracia. Nos invita a entregarnos a El para que pueda cumplir su voluntad en nosotros. A nosotros nos toca decidir si queremos ser libres de la esclavitud del pecado para compartir la libertad gloriosa de los hijos de Dios.2

Soberanía Compartida

Sin embargo, el soberano del universo no estaba solo en su obra benéfica. Tuvo un compañero, un colaborador que podía apreciar sus designios, y que podía compartir su regocijo al brindar felicidad a los seres creados. “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio

1 Ellen Gould Harmon White, Consejos sobre mayordomía cristiana (Buenos Aires, Argentina: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2007), 207.

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con Dios.” Juan 1:1, 2. Cristo, el Verbo, el Unigénito de Dios, era uno solo con el Padre eterno, uno solo en naturaleza, en carácter y en propósitos; era el único ser que podía penetrar en todos los designios y fines de Dios. “Y llamarás su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.” “Y sus salidas son desde el principio, desde los días del siglo.” Isaías 9:6; Miqueas 5:2

.” Proverbios 8:22-30.1

Responsabilidad ante pecado

Aunque soberano y Todopoderoso, Él Señor dio la bendición y

responsabilidad de la libre elección. La mala administración de ella sumió a la humanidad en la desgracia del pecado, pero eso no lo responsabiliza como un acto autoritario de su gobierno. Ante esto el carácter de Dios se pone de

manifiesto en el sacrificio expiatorio de Cristo. El poderoso argumento de la cruz demuestra a todo el universo que el gobierno de Dios no era de ninguna manera responsable del camino de pecado que Lucifer había escogido y sus resultados en la tierra. 2

Daniel y la Soberanía de Dios

Los acontecimientos del libro de Daniel muestran un hilo conductor: un Dios Soberano eterno, omnisciente, justo, misericordioso y perdonador. Los eventos son presentados de una manera global o internacional. Gobierna a Israel, pero

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igual a las naciones. Gobierna en los reinos de los hombres, interviene en la historia y no permite que nada frustre su propósito ni su meta final.

Se muestran acontecimientos horizontales, es decir, terrenales. Por otro lado se vislumbra actividad vertical: cósmica. Las actividades o los

acontecimientos de cualquiera de los dos planos tienen que ver con los del otro, y tienen su efecto en ellos. Lo que sucede en la tierra repercute en el cielo y lo que sucede en el cielo repercuten en la tierra. No estamos solos en nuestros destino como seres humanos, somos un constante ciclo de decisiones.

Por otra parte Dios ha determinado el curso del futuro, pero no la suerte del individuo. El hombre es libre de servir o rechazar la voluntad Divina dentro del curso de los acontecimientos determinados por Dios. El Dios omnipotente y omnisciente lleva a cabo su sabio designio y librará a su pueblo, el cual ha puesto su confianza en él. 1

De esta manera, podemos visualizar los eventos ocurridos en la vida de Daniel, sus amigos, y el pueblo de Dios. Donde se presenta un incertidumbre de lo que les sucedía en ese momento y hacia lo que acontecería en un futuro. Y de manera específica los eventos del capítulo 2 del libro de Daniel.

Cuán difícil era la situación de los que Vivian bajo un gobierno tirano y arbitrario como el de Nabucodonosor. Todas las penurias que vivían los hijos de Dios, pudo haber hecho dudar a más de uno. La incertidumbre al futuro en circunstancias adversas pone a prueba la confianza en Dios. Pero hay un poder

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superior al de todos los tiranos juntos, y ese poder, celestial, estuvo a favor de Daniel y de sus compañeros; y, en atención a ellos, se salvaron también los sabios caldeos, no adoradores del verdadero Dios.1

Babilonia en bancarrota

En el seno del poder Babilónico el rey estaba profundamente preocupado por el sueño: “Se perturbó su espíritu y se le fue el sueño” (2:1).

A causa de su ansiedad, él demandó cosas alocadamente irrazonables de sus sabios. Estos magos, por supuesto, se quedaron mirando sin expresión al rey en su consternación, pues ellos no tenían respuesta para el enigma del sueño; no tenían manera de sondear este gran misterio. Los sabios se aterrorizaron y con buena razón. A Arioc, el jefe de los verdugos de Babilonia, se le había ordenado que redujera la estatura de estos supuestos sabios.2

Y es que no solo estaba en peligro la vida de los amigos de Daniel, si no del pueblo mismo y la estabilidad del gobierno del monarca. Sin embargo, Daniel ya sabía por experiencia el tremendo poder que hay en la oración. Daniel estaba consciente de esto. Sin embargo, él no citó para un servicio oficial de oración en la iglesia. La reunión fue en la casa de Daniel, y los únicos presentes fueron sus cuatro amigos.3 Esta es la primera oración que se menciona en el capítulo 2.

Daniel y sus tres Los amigos piden ayuda urgente a su Dios.4

1 Matthew Henry, Comentario bíblico de Matthew Henry, trad. Francisco Lacueva (Barcelona, España: Editorial CLIE, 1999), 950.

2 Herman Veldkamp, Exposición de Daniel (Michigan EE.UU: Libros Desafío, 1977), 21. 3 Veldkamp, 26.

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En su temor y en su cólera, Nabucodonosor hasta trató de destruir su última esperanza; pero Daniel, a través de su calma y de su oración confiada, hizo

posible lo imposible. Dios oyó la súplica de Daniel y le descubrió su secreto: “Entonces el secreto fue revelado a Daniel en visión de noche” (2:19). La oración de Daniel fue contestada por medio de una visión nocturna, un sueño.1 Tal visión

es descrita por Daniel en el mismo capítulo del versículo 31 hasta el 45. El Sueño de Nabucodonosor iba en contra de se extrae al examinar la historia de la humanidad, donde los conjuntos humanos crean Imperios con la finalidad de alcanzar la unidad ya la perpetuidad. Basta observar la evolución política y la sucesión de un imperio más grande sobre el otro hasta llegar al clímax buscado del gobierno universal. El rey de turno, Nabucodonosor, llegaría a pensar que su reino se prolongaría hasta el fin del mundo.2

Sin embargo, Daniel 2 se centra en la victoria definitiva de Dios sobre toda autoridad y todo poder humanos. No hay el menor indicio de que se considerara que la secuencia de potencias mundanales (tal como se esboza en el sueño) dependiese de las actividades de esas naciones o de la relación que Israel mantuviese con Dios. Daniel 2 demuestra tanto la soberanía de Dios sobre los asuntos de esta Tierra como su presciencia de los acontecimientos futuros.3

1 Veldkamp, Exposición de Daniel, 28.

2 Antolín Diestri Gil, El Mesías y su evangelio en la profecía de Daniel (España: CLIE, 2012), 90.

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Partiendo de este punto se analiza el capítulo 2 del Libro de Daniel que está dedicado en su totalidad a Nabucodonosor y su sueño y su inusual interpretación por Daniel.

Los elementos básicos de la historia se muestran en los siguientes puntos: 1. El rey Nabucodonosor tiene un sueño muy inquietante. 2. El Rey le pide a los adivinos de la corte que describan el sueño y brinden una interpretación de ella, bajo amenaza de muerte si fallan. 3. Los adivinos de la corte no pueden cumplir con la demanda de Nabucodonosor. 4. Daniel y sus amigos, junto con los adivinos de la corte caldea, enfrentan la muerte. 5. Daniel pide un aplazamiento de la ejecución en un esfuerzo por encontrar una solución a la crisis 6. Daniel y sus amigos imploran a Dios por ayuda en su situación. 7. Dios revela a Daniel en una visión nocturna el misterio del sueño y su interpretación. 8. Daniel presenta el sueño y su interpretación a Nabucodonosor. 9. Nabucodonosor rinde homenaje a Daniel y reconoce la superioridad de Dios. 10. Daniel y su amigo reciben altas posiciones en el reino.

Los sueños como medio de comunicación

Los sueños a menudo reflejan las actividades del soñador durante el anterior día, y el procesamiento continuo de la mente de los problemas que

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hecho saber lo que te pedimos; Tú haznos saber lo que concierne al rey 2:23.) Daniel emplea sabiduría y conocimiento, y la resolución de la crisis está mediada a través de estas facultades e inspiración celestial. Tenemos la manera en que Daniel alabo a Dios. Y la alabanza de Daniel está cargada de valor profético y de una realidad presente, pero que fue más allá de los días y las situaciones que enfrentaba el pueblo.1

Daniel reaccionó de manera apropiada ofreciendo alabanza a Dios.

Reconoció que él tiene toda la sabiduría, porque conoce el principio y el fin, y todo el poder, pues todo lo que determina hacer, lo hace. Daniel comienza y termina su oración hablando de la sabiduría y poder (fuerza) divinos (cf. v. 23).

La evidencia de ese poder del Señor es el control que tiene sobre los acontecimientos (él muda los tiempos y las edades) y sobre el destino de las naciones (quita reyes, y pone reyes). Nabucodonosor estaba en el trono porque Dios así lo había dispuesto y porque lo quería utilizar para llevar a cabo su propósito.2

Éstas es la primera oración daniélica de las siete señaladas por el profeta. En realidad la vida de Daniel se desenvuelve al compás de la oración y ésta marca el ritmo de sus acciones. Pero ésta revela su gratitud, convicción, devoción, su vida de oración y entendimiento pleno de lo revelado.

1 Aron Pinker, “A dream of a dream in Daniel 2”, Jewish Bible Quarterly 33, núm. 4 (octubre de 2005): 231–40.

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Su conocimiento y convicción sobre el poder del “Dios de sus padres” es pleno. Él es el Soberano Eterno. Los vaivenes políticos del mundo no le son ajenos, pues los gobernantes -sean reyes, ministros, o presidentes- de la tierra, son solo

instrumentos a su servicio que son puestos por él, y quitados según son

propósitos sabios, ya que él quien “pone y quita reyes”. La trama de la historia no le es secreta sino más bien e dirigida, corregida u orientada según sus propósitos y designios dentro del espectro del gran conflicto.1

Cuando leemos la expresión: El muda los tiempos y las oportunidades—“En estas palabras da el autor una intimación general preparatoria, de que el sueño de Nabucodonosor tiene que ver con los cambios y sucesiones de reinos” [Jerónimo.] Los “tiempos” son las fases y períodos de duración de imperios (Véase cap. 7:25; 1 Crónicas 12:32; 29:30); las “oportunidades”, los tiempos convenientes para su apogeo, decadencia y su destrucción (Eclesiastés 3:1; Hechos 1:7; 1

Tesalonicenses 5:1). Las vicisitudes de los estados, con sus “tiempos” y “oportunidades”, no son reguladas al azar o por fatalidad, como creían los

paganos, sino por Dios. quita reyes—(Job 12:18; Salmo 75:6, 7; Jeremías 27:5; cf. 1 Samuel 2:7, 8). da la sabiduría—(1 Reyes 3:9–12; Santiago 1:5).2

Aquel gran Dios, autor y único dispensador de la felicidad, esto es, el Dios verdadero, sólo es el que da los reinos de la tierra a los buenos y a los malos, no temerariamente y como por acaso, mediante que es Dios y no fortuna, sino según

1 Merling Alomía, Daniel el profeta mesiánico, vol. 2 (Lima, Perú: Ediciones Theologika, 2008), 178.

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el orden natural de las cosas y de los tiempos, que es oculto a nosotros y notísimo á él, al cual orden de los tiempos no sirve y se acomoda como súbdito, sino que él, como Señor absoluto, le gobierna con admirable sabiduría, y como gobernador le dispone; más la felicidad no la concede sino a los buenos, por cuanto ésta la pueden tener y no tener los que sirven: pueden también no tenerla y tenerla los que reinan, la que sin embargo será perfecta y cumplida en la vida eterna, donde ya ninguno servirá a otro; y por eso concede los reinos de la tierra a los buenos y a los malos, para que los que le sirven y adoran y son aún pequeñuelos en el aprovechamiento de espíritu, no deseen ni le pidan estas gracias y mercedes como un don grande y estimable.1

Pasajes que abordan el tema

Existen pasajes que de manera directa o indirecta contribuyen al tema estudiado. No es una compilación exhaustiva, pero forma parte del principio

hermenéutico de comparar un texto con sus similares a fin de entender el principio de un texto sin salir de la enseñanza general de toda la Biblia.

Autoridad total

Mateo 20:15 "¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío?" Él tiene el derecho de hacer lo que quiera con lo suyo, y que Él ejerce ese derecho. Él hace lo que quiere con lo suyo, dispone de sus criaturas como lo cree conveniente, sin consultar al ser humano. Lamentablemente aquí es donde su creación no quiere

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escuchar sus palabras, objeta los eventos y reclama los sucesos. No aman a ese Dios, prefieren al Dios que cumple tal cual lo solicitan sin tomar en cuenta lo que solo Dios puede conocer.1

Gobierno irresistible

2 Crónicas 20:6 “y dijo: Oh SEÑOR, Dios de nuestros padres, ¿no eres tú Dios en los cielos? ¿Y no gobiernas tú sobre todos los reinos de las naciones? En tu mano hay poder y fortaleza y no hay quien pueda resistirte”.

Sin necesidad de dar cuentas

Isaías 45:9-11 DHH Una vasija de barro, igual a otra cualquiera, no se pone a discutir con quien la hizo. El barro no dice al que lo trabaja: «¿Qué estás

haciendo?», ni el objeto hecho por él le dice: «Tú no sabes trabajar.» Tampoco puede un hijo reprochar a sus padres el haberlo traído a este mundo. El Señor, el Dios Santo de Israel, quien lo formó, dice: «¿Van acaso ustedes a pedirme

cuentas de mis hijos, o a darme lecciones de cómo hacer mis cosas?

Gobierno en la naturaleza

Salmos 29:10 DHH El Señor gobierna las lluvias; ¡el Señor gobierna cual rey eterno! Esta perspectiva muestra la soberanía sobre la naturaleza.

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Recibe adoración de sus criaturas

Nehemías 9:6 DHH Y Esdras dijo: «Tú eres el Señor, y nadie más. Tú hiciste el cielo y lo más alto del cielo, y todas sus estrellas; tú hiciste la tierra y todo lo que hay en ella, los mares y todo lo que contienen. Tú das vida a todas las cosas. Por eso te adoran las estrellas del cielo.

Permite decisiones del ser humano

Números 22:7-53, presenta la narración de Balaam y la invitación del rey Balac. La insistencia de Balaam por aceptar la invitación fue respondida por Dios, cuando ya él había dicho que no fuera. Dios accedió a la petición de Balaam a fin de que se mostrara los resultados de hacer caso omiso a sus indicaciones

directas.

Elecciones dentro de la Iglesia Adventista

La Iglesia Adventista del Séptimo Día realiza un proceso democrático a fin de elegir a los líderes en diferentes áreas administrativas. Es un proceso

secuencial y con parámetros a fin de seguir los principios Divinos expresados en las Sagradas Escrituras. El proceso es el que se describe a continuación:

Elecciones y nombramientos

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Elección

Cuando alguien es nominado por un "cuerpo constituyente" para

desempeñar un cargo o "posición" durante un periodo determinado, se dice que es "elegido". Puede referirse a los cargos a nivel local, o el caso de los delegados a un congreso de asociación/misión, unión o Asociación General al elegir personas para llenar las posiciones en esos niveles.

Nombramiento.

Se dice que una persona ha sido "nombrada" para una posición cuando el proceso por el cual ha sido escogida y la decisión final son hechos por una junta directiva que no está, ni en ese momento actúa, en lugar del cuerpo constituyente. No son nominadas por la asamblea de la iglesia local, ni por un congreso de campo, unión o Asociación General, sino por una junta directiva.

Llamado.

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Proceso de las elecciones

Las elecciones se procesan en armonía con lo que dispone el Manual de la iglesia, los estatutos del organismo de la iglesia de que se trate y el Reglamento operativo de la DSA.

Sistema indirecto

Nuestro sistema no admite las elecciones por aclamación, ni propuestas hechas por una persona, o por un grupo de personas, directamente al plenario.

Un nombre para cada posición.

La comisión de nombramientos propondrá al plenario un solo nombre para cada cargo o posición a ser llenada.

Comisión de nombramientos

La comisión de nombramientos se reunirá a puertas cerradas y trabajara en armonía con el Manual de la iglesia, los estatutos correspondientes y lo que

establece este manual. Se espera que los responsables de dirigir los organismos superiores de la iglesia que estén presentes sean invitados a participar como consejeros.

Votaciones

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nueva votación cuando se trata de nominaciones para posiciones administrativas, ya que un candidato a una función tal debiera contar inicialmente con el respaldo de una mayoría amplia.1

Indicaciones de Ellen G. White

Los libros de Ellen G White, contienen algunas indicaciones para el aspecto eclesiástico de la Iglesia. Son valiosas y tiene principios aplicables al tema.

Juntas

La estrategia de toma de decisiones adquirida por la Iglesia son las juntas,

en sus diferentes áreas administrativas. Por eso, la hermana White recomienda

que todo aquel que debe sentarse en concilio y reunión de junta escriba en su

corazón las palabras: Trabajo para este tiempo y para la eternidad; soy

responsable ante Dios por los motivos que me impulsan a obrar. Sea éste su

lema. Sea su oración la del salmista: “Pon guarda a mi boca, oh Jehová;

guarda la puerta de mis labios. No dejes que se incline mi corazón a cosa mala, a

hacer obras impías”(Sal. 141:3,4).2

En las consultas para hacer progresar la obra, ningún hombre ha de ser la fuerza dominante, la voz del conjunto. Los métodos y los planes propuestos deben

1 Roberto Gullón C., Manual de procedimientos para las reuniones administrativas de la Iglesia Adventista del Séptimo Día (Buenos Aires, Argentina: Asociación Casa Editora

Sudamericana, 1996), 76–80.

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considerarse cuidadosamente, a fin de que todos los hermanos puedan pesar sus méritos relativos y decidir cuál debe seguirse.1

Conservación del puesto

Una de las grandes preguntas es ¿Por qué Dios permite que un dirigente de la Iglesia, de manera especial un Pastor, que continúe con su responsabilidad cuando actúa de forma incorrecta?. Y es que Dios no puede otorgar su sabiduría a los hombres que consideran su puesto como excusa suficiente para apartarse de los principios bíblicos a fin de volverse a su propio juicio finito, como si un cargo en la obra del Señor les diera libertad de palabra y los facultara para tomar

resoluciones e idear planes y métodos que no están de acuerdo con la voluntad de Dios.

Los ministros necesitan aprender, comenta Ellen G. White, que el puesto elevado no puede santificar el corazón. Que Dios les permite conservar su puesto para poder probarlos a fin de ver si van a revelar el carácter de Dios, o el de la humanidad débil y finita, que nunca ha estado totalmente bajo la disciplina de Dios; pero el puesto no tiene poder para desarrollar el carácter de un hombre. Depende totalmente de éste manifestar si se manejará a sí mismo—lo que significa que Satanás lo manejará—o si será dirigido por el Espíritu Santo.2

Por ello, cuando se los ubica en puestos elevados y de confianza, los hombres dejan de dedicar tiempo a la oración; creen que no tienen tiempo para

1 White, 246.

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ejercitar cada una de sus facultades a fin de que respondan a la influencia del Espíritu Santo. Pero si estos hombres se sentaran a los pies del manso y humilde Jesús, desempeñarían sus sagradas responsabilidades confiando, no en sí

mismos, sino en su Dios. Ofrendarían al Señor el sacrificio de una vida noble y abnegada. Una vida que lleva la cruz. Jesús tendría su trono en su corazón, y les daría poder físico, mental y moral, para darlo a conocer a los demás. 1

La centralización

Además, aquellos que planean con respecto a la centralización de la obra, pone de manifiesto que ciertos hombres están tratando de aferrarse del cetro del poder y de ejercer dominio sobre las mentes humanas. Pero Dios no obra con ellos cuando trazan esos planes, y la voz que ahora tienen en la causa de Dios no es la del Señor. Han demostrado que son totalmente indignos de ocupar el puesto de sabios administradores, porque emplean su poder para privar a los hombres de sus derechos con el fin de beneficiarse a sí mismos. Ha habido casos de aparente generosidad, pero Dios conoce los motivos que los han impulsado y no aceptará sus ofrendas hasta que se arrepientan y se conviertan en hacedores concienzudos de su Palabra.

Opiniones propias

Por otra parte, aquellos que en las juntas se atreven a emitir juicios sobre la obra de Dios, es porque han estado haciendo una obra que el Señor nunca les ha

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pedido que hicieran. Están en un lugar que no deberían estar y es reflejado por la actitud que demuestran. La Señora White recomienda que les sería mejor que humillaran sus corazones ante de Dios, para que la ira del Señor no caiga sobre ellos. Son sólo -hombres finitos- comenta ella, que demuestran estar en tinieblas, al considerar que los demás están en el error.1

Presidentes de Asociación

Si en las juntas son importantes los consejos, para quienes dirigen un campo es mucho más. Por eso se recomienda que los hombres que actúen como presidentes de las asociaciones de las asociaciones deben ser seleccionados cuidadosamente. Deben desempeñar estos líderes sus responsabilidades de la asociación de la manera más cabal, ferviente y piadosa. “Si no están calificados para actuar en forma cuidadosa y con éxito, no los conservéis en su puesto”.2

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CAPÍTULO III

MARCO METODOLÓGICO

En este capítulo se explica la metodología utilizada para realizar este trabajo. Primero se establece el tipo de investigación y luego se desglosa el método, su definición, sus premisas fundamentales y los pasos seguidos Hermenéutica bíblica

Tipo de investigación

La metodología usada para esta investigación fue el método histórico – gramatical o bíblico. A continuación, se presentan las premisas fundamentales del mismo y los pasos exegéticos para la interpretación del texto.

Características del método exegético

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los diversos textos bíblicos y de las técnicas aplicadas en la lingüística y la filología.1

Premisas fundamentales

1. La Biblia sola es el criterio final y más elevado de la verdad. ( Isaías 8: 20; 66: 2 ) Por lo tanto, deben rechazarse los principios ajenos a la interpretación impuestos sobre la Biblia desde el exterior que no respeten el testimonio que da de sí misma. 2. La Biblia es la palabra escrita de Dios en su conjunto, es decir en su totalidad. (2 de Timoteo 3: 16, 17) 3. La analogía o armonía de las escrituras se ve en 3 puntos: a. Las escrituras son su propio expositor. (Lucas 24: 27). Es preciso reunir y estudiar todos los textos que abordan un asunto para presentar correctamente la doctrina bíblica, es decir no conectar los textos sin atender a su contexto. b. Hay un acuerdo o unidad fundamental dentro de las Escrituras ( Juan 10: 35).

c. En las escrituras hay claridad, es decir los textos claros, arrojan luz sobre los textos difíciles. (1 de pedro 1: 10 – 12) 1. Las cosas espirituales deben discernirse

espiritualmente (1 Cor. 2: 11, 14) 2

Pasos en el proceso exegético

De acuerdo a Walter Reid en cómo entender las escrituras, una aproximación histórico-gramatical tiene lo siguientes pasos básicos. 3

1. Pedir la dirección de Dios 2. Lectura del Texto

1 Correa, Diccionario teológico, 153.

2 George W. Reid, Understanding Scripture: An Adventist Approach (Entendiendo las Escrituras: Una aproximación adventista), first edition, Biblical Research lnstitute of the General Conference of Seventh-day Adventists, (Silver Spring, MD, E.U.A: 2006), 137-164.

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3. Usar la mejor lectura posible (traducciones, ediciones, fuentes primarias) 4. Traducción de texto

5. Investigación del contexto 1) Contexto histórico 2) Contexto literario

I. Contexto literario Bíblico global II. Contexto literario inmediato III. La estructura

A. Tema teológico

B. Personas de objeto de mención C. Ubicaciones geográficas

D. Marco Temporal E. Quiasmo

F. Progresión

G. Paralelos temáticos H. Informes paralelos I. Repeticiones 6. Delimitación del pasaje

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Resumen

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CAPÍTULO IV

EXÉGESIS DE DANIEL 2:1

Este capítulo presenta un estudio exegético de Daniel 2:21. El propósito es encontrar el principio básico presentado por el texto a fin de tener un marco bíblico sobre el tema de la soberanía de Dios y las elecciones de los líderes de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Por otro lado evitar interpretaciones equivocadas que el texto no permita realizar.

Este capítulo presenta los pasos para hacer una exégesis: establecer el contexto canónico, presentar el texto original, exponer lo que dice el texto, dar el significado del texto, presentar el contexto geográfico, histórico y social del pasaje, exponer como entendieron el texto los lectores originales, y presentar el mensaje del texto para la iglesia de hoy. 1

Texto original de Daniel 2:21

אוּה ְ֠ ו

אֵ֤ נ ש ַה מ

֙ אָּיַנ ָּד ִע

א ָָּּ֔יַנ מִז ו

ה ֵּ֥ ד ע ַה מ

ןי ִ֖ ִכ ל ַמ

םי ֵ֣ ק ָּה מוּ

2

׃הָָּֽני ִב

יֵּ֥ ע דָּי ל

אִ֖ ָּע ד נ ַמוּ

ןי ִָּ֔מי ִכ ַח ל

֙ א ָּת מ כ ָּח

בֵ֤ הָּי

ןי ִ֑ ִכ ל ַמ

1 Nancy J Vyhmeister, Manual de investigación teológica (Miami, Florida: Editorial Vida, 2009).

(60)

Traducción

Él controla el curso de los sucesos del mundo; él quita reyes y pone otros reyes. Él da sabiduría a los sabios y conocimiento a los estudiosos. 1

Contexto geográfico, histórico y social

Desde el tiempo del nacimiento de Daniel hasta el año 605 a.C., Judá estaba nominalmente bajo el control de Egipto. En ese año, una batalla mayor tomó lugar; Egipto fue derrotado, y Babilonia comenzó a ejercer control sobre Judá y Jerusalén. Nabucodonosor II, comandante del ejército babilónico, dirigió sus tropas a las puertas de Jerusalén y demandó el pago de tributo, así como un grupo selecto de cautivos. Daniel se encontraba entre aquellos que fueron escogidos. La nación se encontraba en el proceso de crecimiento. 2 Fue en el

segundo año del reinado de babilonia, que los eventos tuvieron lugar en la corte del rey, y que el rey expreso este poema.

Autor

La opinión tradicional tanto de judíos como de cristianos es que el libro fue escrito en el siglo VI a. C., y que Daniel fue su autor.3 Habla en primera persona

en muchos pasajes (cap. 8:1–7, 13–19, 27; 9:2–22; 10:2–5; etc.). Afirma que recibió personalmente la orden divina de preservar el libro (cap. 12:4).

1 Cipriano De Valera, Nueva Traducción Viviente NTV (Tyndale House Publishers, Inc., 2009).

2 William H. Shea, Daniel: Una Guía Para El Estudioso (Nampa, Idaho: Pacific Press Pub. Association, 2009), 11.

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Lugar y fecha

Tradicionalmente se ha aceptado que el libro se escribió hacia fines del siglo VI.1 La primera fecha en el libro, al comienzo del capítulo 1, es equivalente al

año 605 a.C. de nuestro calendario. La última fecha, la fecha que acompaña la última profecía del libro (Dan. 10:1), equivale al año 536 a.C. Es en estos setenta años que encontramos el poema en cuestión. La mayoría de los eventos descritos en el libro suceden en Babilonia, donde Daniel escribe. 2 La secuencia lógica de

acontecimientos, al igual que el orden del relato, requieren que él curso de tres años que siguió Daniel hubiera ya terminado antes del sueño de Nabucodonosor, en su 2.° año de reinado3.

Contexto geográfico

Babilonia estaba situada en la Mesopotamia central sobre el rio Eufrates, a unos 83 km. al sur de la moderna Bagdad, capital de Irak, y estaba en contacto con todos los centros culturales más importantes del Antiguo Cercano Oriente. Fue probablemente la ciudad más grande y detallada del mundo antiguo, incluyendo los jardines colgantes (considerara una de las siete maravillas del mundo) y más de 50 templos.4 (ver figura 1)

1 William Sanford Lasor, David Allan Hubbard, y Frederic William Bush, Panorama del Antiguo Testamento: mensaje, forma y trasfondo del Antiguo Testamento (Grand Rapids, Michigan: Libros Desafío, 2004), 650.

2 Shea, Daniel, 32.

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