Pragmática y literatura. Teoría de la relevancia e interpretación

69  Download (0)

Full text

(1)
(2)

ii

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DEL ESTADO DE MÉXICO

FACULTAD DE LENGUAS

PRAGMÁTICA Y LITERATURA: TEORÍA DE LA RELEVANCIA E INTERPRETACIÓN

TESIS

QUE PARA OBTENER EL TÍTULO DE:

LICENCIADA EN LENGUAS

PRESENTA:

CELIA VIRGINIA RUIZ PÉREZ

DIRECTORA DE TESIS:

ALEJANDRA LÓPEZ OLIVERA CADENA

TOLUCA, MÉXICO MAYO DE 2017

(3)

iii

AGRADECIMIENTOS Y DEDICATORIAS

A la Secretaría de Investigación y Estudios Avanzados de la UAEM, por haber financiado el proyecto del cual fui beneficiada como becaria.

A la maestra Alejandra, la doctora Celene, el doctor Luis Juan y la maestra Alma, por guiarme y asesorarme.

A los alumnos de la Facultad de Lenguas y la Facultad de Física que participaron en este estudio.

A mis padres y hermanos, por creer en mí y apoyarme.

A Alejandro y mis amigos, por el apoyo e interés.

(4)

iv ÍNDICE

Resumen……….. vi

Antecedentes de la temática……….. viii

Importancia del problema……….. ix

Preguntas de investigación………... x

Pragmática / Introducción………. 1

¿De qué se trata la pragmática?... 1

Teoría de la relevancia………. 5

Pragmática y literatura……… 8

Ramón López Velarde y la prosa………. 10

A. Introducción……….. 10

B. Influencias……….. 10

C. Publicaciones en vida………... 11

D. Prosa……… 11

Métodos y técnicas de investigación empleadas………. 14

A. Introducción……….. 14

B. Diseño del instrumento………. 14

C. Participantes……….. 16

D. Recolección de datos………. 16

E. Análisis de datos………. 20

Presentación y discusión de los resultados……….... 21

A. Introducción………. 21

1. “La última flecha”..…….……….. 22

2. “La canalla y Sancho”……… 24

(5)

v

B. Tabulación e identificación de los datos ………. 24

C. Ostensiones e inferencias de “La última flecha” ……….………. 43

1. Interpretaciones …………..……… 44

D. Ostensiones e inferencias de “La canalla y Sancho”……….……….. 45

1. Interpretaciones ………. 47

Conclusiones……….. 48

Referencias de consulta……… 52

Anexos……… 54

(6)

vi I. RESUMEN

El objetivo del presente trabajo es estudiar la prosa de Ramón López Velarde desde el marco teórico de la pragmática, específicamente desde teoría de la relevancia, propuesta por Sperber y Wilson. Por lo tanto, este estudio está dedicado a la comprensión e interpretación de dos prosas del autor zacatecano. En su teoría, Deirdre Wilson y Dan Sperber subrayan el proceso inferencial que subyace en el proceso comunicativo. En este trabajo, se aplicaron las nociones desarrolladas por estos autores en la teoría de la relevancia a la comunicación escrita. Para esto se llevó a cabo un estudio del proceso interpretativo de dos grupos de lectores (alumnos de la Licenciatura en Lenguas y alumnos de la Licenciatura en Física de la Universidad Autónoma del Estado de México) de dos prosas de Ramón López Velarde, las cuales son “La última flecha” y “La canalla y Sancho”.

La lectura es un hecho comunicativo, por lo cual se decidió estudiar la relación literatura-lingüística desde la perspectiva de los procesos de ostensión e inferencia, que forman parte de la teoría de la relevancia. Esto permitió discutir los procesos lingüísticos, metalingüísticos y contextuales de interpretación, a través del análisis de las doce interpretaciones de los participantes.

Una de las bases de este trabajo es el material de lectura, es decir, las prosas líricas de Ramón López Velarde. El propósito es mostrar y analizar procesos de comprensión e interpretación de lectura que sujetos reales llevaron a cabo, así como determinar si existen elementos literarios que auxilien en la interpretación de las prosas del autor zacatecano. Sin embargo, el estudio no deja de pertenecer al campo de la lingüística aplicada.

Esta investigación se trata de un estudio de tipo descriptivo, pues se parte de una hipótesis y de la relación entre sus variables. En un primer momento, se describirá el papel que ha tenido la pragmática en la literatura. Finalmente, se explicará con base en la teoría de la relevancia, la cual ha sido poco abordada con

(7)

vii

relación a los textos literarios, cómo y por qué realizaron ciertas interpretaciones los alumnos (Sampieri, 1991).

Como menciona Van Dijk (1977: 176), es importante y necesaria una teoría que relacione al texto literario con los contextos, y es esta relación lo que se pretende alcanzar en este estudio.

(8)

viii II.ANTECEDENTES DE LA TEMÁTICA

Éste es un trabajo que une pragmática y literatura. Como antecedentes de esta temática, tenemos, en primer lugar, que la doctora Celene García Ávila y la maestra Alejandra López Olivera Cadena participaron en la dirección y revisión de la tesina de la egresada Tania Araceli Bobadilla Herrera, titulada Análisis de connotaciones a través de un estudio pragmático en el cuento "Cordelia" de Francisco Tario, trabajo en el cual se muestra que la teoría de la relevancia puede servir para el análisis de la comprensión e interpretación de textos literarios.

Por otra parte, está La pragmática en la comunicación literaria, donde Van Dijk habla de la importancia de una teoría que se relacione al texto literario con los contextos, mientras que Cristina Fernández Monterde realizó un análisis de Betrayal desde las teorías de la cortesía y de la relevancia.

Asimismo, contamos con los trabajos La literatura desde el enfoque de la pragmática y Pragmática y construcción literaria, de Iñarrea y Chico, respectivamente.

(9)

ix III.IMPORTANCIA DEL PROBLEMA

Este trabajo pretende ampliar el estudio de la obra en prosa de Ramón López Velarde, puesto que ésta se estudia desde un enfoque pragmático, a través de la teoría de la relevancia de Sperber y Wilson. De este modo, busca rescatar la importancia de la pragmática y la repercusión que puede tener en la literatura.

Asimismo, esta investigación pretende impulsar el uso de textos literarios en estudios sociolingüísticos desde la pragmática, así como el uso y recurso de textos literarios en la formación superior, ya que hemos llevado la obra de Ramón López Velarde a este ámbito.

Por otro lado, este estudio realza la importancia del lector en la literatura al analizar interpretaciones literarias de estudiantes de educación superior.

(10)

x IV. PREGUNTAS DE INVESTIGACIÓN

Los cuestionamientos que se pretenden responder a lo largo de la investigación son los siguientes:

1. ¿Qué relevancia causa la prosa lírica de Ramón López Velarde en estudiantes universitarios?

2. ¿A través de qué elementos lingüísticos, textuales y pragmáticos el lector hace inferencias o deduce posibles significados en una prosa de RLV?

3. ¿El área de estudio de los alumnos influye en las inferencias que hacen al leer textos literarios?

4. ¿Las interpretaciones literarias de los estudiantes de la Licenciatura en Lenguas son más cercanas al sentido original de un texto literario en comparación con las interpretaciones de los estudiantes de la Licenciatura en Física?

Con respecto a la última pregunta, este trabajo parte de la hipótesis de que los participantes de la Licenciatura en Lenguas hacen inferencias más acertadas de los textos literarios que los participantes de la Licenciatura en Física, en este caso de las dos prosas de Ramón López Velarde seleccionadas, pues éstas causarían mayores efectos contextuales (relevancia) en los primeros, teniendo en cuenta que pertenecen al área de Humanidades y Ciencias Sociales. Entonces nos hacemos la siguiente pregunta: ¿las interpretaciones literarias de los estudiantes de la Licenciatura en Lenguas están más cercanas al sentido original de un texto literario en comparación con las interpretaciones de los estudiantes de la Licenciatura en Física? Puesto que los estudiantes de Lenguas contarían con más herramientas lingüísticas y literarias, surge este cuestionamiento.

Con base en estas ideas fue que se elaboraron cuestionarios sobre las prosas con el fin de que los respondieran los alumnos de ambas licenciaturas. De igual manera, tuvieron que escribir sus interpretaciones generales de dichos textos.

(11)

xi

El análisis de esta investigación se basó en las respuestas de los alumnos y en las interpretaciones mencionadas (protocolos escritos).

(12)

1 V. LA PRAGMÁTICA

A. Introducción

En este capítulo se presenta la teoría en la cual se fundamenta la presente investigación y se explican los conceptos de los cuales parte el análisis que forma parte del trabajo. Asimismo, se expone la relación entre la pragmática y la literatura.

B. ¿De qué se trata la pragmática?

El lenguaje humano es un instrumento con diversas posibilidades de uso y, ciertamente, es mucho más que sólo gramática. Las palabras tienen sus significados preestablecidos, pero el hablante puede hacer con ellas lo que quiera (dentro del margen de los mismos si lo que se pretende es darse a entender) para decir lo que quiera. A la pragmática le interesa esto último: la intención del emisor al usar el lenguaje y los procesos por los cuales el receptor interpreta el mensaje.

“La pragmática es, por tanto, una disciplina que toma en consideración los factores extralingüísticos que determinan el uso del lenguaje, precisamente todos aquellos factores a los que no puede hacer referencia un estudio puramente gramatical”

(Escandell, 1993: 16).

Los factores extralingüísticos de los que se encarga la pragmática están englobados en los interlocutores y el contexto. “Somos nosotros los que nos comunicamos, no nuestros mensajes, y por eso puede decirse que la pragmática trata de nosotros, los hablantes” (Reyes, 1996: 8). Trata de nosotros y de la influencia del entorno en que nos expresamos y buscamos comunicar algo. Los enunciados aislados no son asunto de la pragmática, pues se encarga de la relación que hay entre el contexto y lo que quiere decir el emisor y de cómo lo interpreta el receptor, es decir, “estudia los principios regulares que guían los procesos de interpretación lingüística” y, por lo tanto, al “lenguaje como instrumento de comunicación” (Reyes, 1996: 9).

Vemos entonces que “la idea de que la lengua en la comunicación funciona como un código no es adecuada” (Escandell, 1993: 19). Los significados literales de

(13)

2

las palabras no son siempre los de la intención comunicativa. A pesar de eso, no es imposible darnos a entender. La pragmática estudia precisamente el “mecanismo oculto”, como menciona Reyes (1996: 7), que hace esto posible. Este mecanismo pasa desapercibido la mayor parte del tiempo; no nos detenemos casi nunca a pensar en esto, pero está ahí para permitir que la función comunicativa se lleve a cabo. Observemos esto con el siguiente ejemplo:

¿Podrías poner atención?

Literalmente, la pregunta es sobre la capacidad del interlocutor para poner atención;

sin embargo, pragmáticamente, la pregunta es una orden o una petición de una manera cordial. Este tipo de situaciones son muy comunes en la vida cotidiana.

La ironía es otra forma de usar el lenguaje en la que el significado literal no es el mismo que el de la intención del hablante, sino el contrario. Esta figura literaria se utiliza mucho en la vida cotidiana. Un ejemplo de ironía es:

¡Se nota que estudiaste!

Ésta es una frase irónica si se dice después de que alguien haya reprobado un examen.

Como menciona Escandell (1993), para comprender una frase, además de recuperar significados, es necesario identificar referentes, es decir, los objetos del mundo a los que alude con ciertas formas lingüísticas. La lengua nos indica a qué clase de objetos o elementos corresponden, pero hay que fijarnos en el contexto en que se emite el mensaje. Ahí se encuentran los elementos necesarios para identificarlos con precisión. Algunas de las formas lingüísticas que nombran referentes en el mundo son los deícticos, pero no podemos saber a qué se refieren estos elementos si no conocemos el contexto en que fueron utilizados. Las expresiones como esto, eso y aquel son ejemplos de deícticos. No podemos interpretar la siguiente oración si no conocemos su contexto:

Aquella vez llovió mucho.

(14)

3

Si leemos o escuchamos esta oración fuera de su contexto, no sabremos a qué momento se refiere aquella vez y, por lo tanto, no podremos comprobar si la proposición, que es el contenido de la oración, es verdadera o no. Como esas expresiones, hay muchas otras que necesitan insertarse en un contexto para ser interpretadas. Esto es fundamental para comprender el lenguaje en su conjunto; es por esto que la pragmática es tan importante. Tenemos que recurrir a ella para conocer este tipo de significados; en estos casos, la semántica por sí sola no es tan útil.

Contamos con tres subdivisiones del contexto: el lingüístico, el situacional y el sociocultural. Al primero, se le suele llamar cotexto y es “el material lingüístico que precede y sigue a un enunciado” (Reyes, 1996: 20). Imaginemos, por ejemplo, que escuchamos a una persona decirle a otra:

No fue.

Algunas preguntas que podríamos hacernos son: ¿No fue quién? ¿No fue a dónde?

Y sólo podríamos conocer las respuestas si supiéramos lo que el otro interlocutor dijo antes. También es necesario conocer el contexto lingüístico para saber el porqué del orden de oraciones como las siguientes:

A Mónica le negaron la beca.

Le negaron la beca a Mónica.

El contexto situacional “es el conjunto de datos accesibles a los participantes de una conversación, que se encuentran en el contorno físico inmediato” (Reyes, 1996: 20). Este tipo de contexto es el que tendríamos que conocer para interpretar una oración como la siguiente:

Dame el lápiz de la derecha.

Para saber a qué lápiz se refiere el emisor, tendríamos que estar en el lugar donde fue emitida la oración, entre otras cosas.

(15)

4

Por último, “el contexto sociocultural es la configuración de datos que proceden de condicionamientos sociales y culturales sobre el comportamiento y su adecuación a diferentes circunstancias” (Reyes, 1996: 20). Para interpretar una oración como la siguiente, es necesario conocer su contexto sociocultural:

La operación salió bien.

Si queremos conocer su significado semántico, debemos recurrir a la pragmática, puesto que podría tratarse de una operación militar, quirúrgica o matemática. En casos como éste, la pragmática es necesaria para la semántica y ésta, inevitablemente, tiene que echar mano de ella.

Muchas veces el contexto determina la manera de decir las cosas. Algunas veces pesan más las situaciones en las que se emite un mensaje que las reglas de la gramática y podemos ver el contexto reflejado en el lenguaje. Reyes (1993: 21) menciona como ejemplos de estos casos expresiones como la médico y la ingeniero. Ambas expresiones son incorrectas gramaticalmente, puesto que el artículo y el sustantivo no concuerdan en género. Sin embargo, lo femenino es considerado como poco común en estos campos y el contexto sociocultural sale a flote.

Sin embargo, esta “investigación del significado invisible”, como la califica Yule (1996: 3), no se consideraba al principio como parte del estudio del lenguaje. Sólo se tomaban en cuenta los principios abstractos del lenguaje que se observan en la sintaxis y la semántica, y los seres humanos no entraban en el análisis, a pesar de ser los usuarios. Pero estos son los que le dan vida al lenguaje, entonces llegó un momento en que no fue posible ignorarlos más.

(16)

5 C. La teoría de la relevancia

Como menciona Escandell (1993: 72), los trabajos de J. Searle, basados en la teoría de Austin, motivaron a los lingüistas a interesarse por problemas que hasta el momento parecían preocupar únicamente a los filósofos. El centro de la teoría de Searle es la noción de acto de habla, es decir, “la emisión de una oración hecha en las condiciones apropiadas” (Escandell, 1993: 73). Su hipótesis se fundamenta en este concepto:

La forma que tomará esta hipótesis es la de que hablar una lengua consiste en realizar actos de habla, actos tales como hacer afirmaciones, dar órdenes, plantear preguntas, hacer promesas, etc., y más abstractamente, actos tales como referir y predicar, y, en segundo lugar, que estos actos son en general posibles gracias a ciertas reglas para el uso de los elementos lingüísticos y se realizan de acuerdo con ellas (Searle, 1969: 25-26). Podemos decir que estas “reglas para el uso de los elementos lingüísticos” a las que hacía referencia Searle son los principios del uso del lenguaje que estudia la pragmática.

De acuerdo con la idea de que hay algo más allá del sentido literal y explícito del lenguaje, Grice formuló el principio de cooperación. Como menciona Kadmon (2001: 4), Grice establece que los participantes en una conversación están obligados por los principios de comportamiento racional a cooperar con el fin de lograr el objetivo de su conversación. Para esto, siguen cuatro “máximas conversacionales”, con base en las cuales el receptor deriva implicaciones de lo dicho. Las máximas son las siguientes:

La máxima de calidad: que su contribución sea verdadera.

La máxima de cantidad: que no dé más ni menos información de la requerida.

La máxima de relación: que sea relevante.

(17)

6

La máxima de manera: que sea claro, breve y ordenado y que evite la ambigüedad.

A las implicaciones que derivan de la conversación, Grice las llama implicaturas conversacionales. Se forman por “la combinación del contenido semántico del enunciado, las máximas conversacionales y otros supuestos de fondo” (Kadmon, 2001: 5).

Este estudio pragmático se basa en la teoría de la relevancia que formulan Dan Sperber y Deirdre Wilson en su libro Relevance. Communication and Cognition, el cual se publica en 1986. Este modelo se considera actualmente, junto con el neogriceano, una de las teorías más influyentes en la pragmática (Reyes, 1996). Al igual que la teoría de Grice, la teoría de la relevancia subraya “la idea de que no hay una correspondencia biunívoca y constante entre las representaciones semánticas abstractas de las oraciones y las interpretaciones concretas de los enunciados”. De esta manera, propone “un mecanismo deductivo explícito para dar cuenta de los procesos y estrategias que conducen desde el significado literal hasta la interpretación pragmática” (Escandell, 1993: 129).

Como indica Escandell (1993: 131), Sperber y Wilson explican que en la comunicación humana encontramos un mecanismo basado en la codificación y descodificación y otro basado en la ostensión y la inferencia. Ambos mecanismos consisten en la producción e interpretación de evidencias o pruebas, sin embargo, su diferencia radica en que el primer mecanismo relaciona las señales con sus significados ya establecidos, mientras que en la comunicación ostensivo-inferencial

“el comunicador produce un estímulo que hace que sea mutuamente manifiesto al comunicador y la audiencia que el comunicador tiene la intención, por medio de este estímulo, de hacer manifiesto o más manifiesto al público un conjunto de supuestos”

(Sperber y Wilson, 1986).

Según Sperber y Wilson (1986), un acto de ostensión es una solicitud de atención. Para lograr su efecto, un acto de comunicación ostensiva necesita la

(18)

7

participación del receptor: debe atraer su atención y requiere el comportamiento cognitivo adecuado del mismo. ¿Pero cómo es esto posible? Un acto de comunicación ostensiva comunica automáticamente una presunción de relevancia o pertinencia; quien hace la ostensión tiene la intención de que su mensaje parezca relevante para el destinatario, mientras que éste tiene esperanzas y expectativas de que lo sea.

¿Qué determina la relevancia de un acto de comunicación? El grado de relevancia está determinado por dos factores. Uno de ellos son los efectos cognitivos que logra el proceso óptimo de este acto: los efectos obtenidos nunca son menos importantes que lo necesario para que valga la pena procesar el estímulo. El otro factor es el esfuerzo necesario para procesarlo de manera óptima:

el nivel de esfuerzo requerido nunca es mayor de lo necesario para lograr estos efectos. Como menciona Escandell (1993), la relevancia no es una característica intrínseca de los enunciados, sino que surge de la relación entre estos y los contextos. De esta manera, la relevancia de un enunciado para una persona depende de las circunstancias del momento. Entonces el acto de comunicación relevante consigue efectos contextuales importantes y el esfuerzo para procesarlo no es tan alto.

Como plantean Sperber y Wilson (1986), el efecto comunicativo deseado con la comunicación ostensiva es el reconocimiento de la intención informativa, es decir, que el que comunica espera que el receptor capte su intención al expresar algo.

Generalmente, los efectos deseados no suceden ni pueden observarse hasta que la intención informativa subyacente ha sido reconocida.

Para que la intención informativa sea mutuamente evidente, el estímulo tiene que hacer manifiestos, en el contexto mutuo del que comunica y del receptor, otros supuestos de los cuales la intención puede inferirse. Para lograr esta identificación inferencial, el destinatario debe asumir que quien comunica lo está haciendo racionalmente, es decir, que tiene una buena razón para pensar que el estímulo que produce tendrá los efectos deseados. Las personas no se comunican siempre

(19)

8

racionalmente, pero si no lo hacen, es imposible inferir las intenciones de su comportamiento. El éxito de la comunicación depende de la habilidad del receptor para inferir las intenciones del emisor.

La inferencia es un proceso que crea un supuesto a partir de otro (Escandell, 1993: 135), es decir, que crea un supuesto a partir del supuesto del emisor. El mecanismo inferencial que se pone en marcha deriva “automáticamente las implicaciones de cualquier información nueva en relación con los supuestos e informaciones que ya se poseen” (Escandell, 1993: 138).

Como afirma Escandell (1993), desde el momento en que un enunciado se reconoce como un estímulo ostensivo, en la mente del destinatario se ponen en marcha automáticamente los procesos de descodificación y de inferencia, desde la desambiguación y la asignación de referente hasta la identificación de la intención del emisor.

D. Pragmática y literatura

Como menciona van Dijk (1979), una teoría del texto literario bien fundada debería incluir la relación de una teoría literaria y una teoría de los contextos literarios, ya que no son importantes únicamente las estructuras del texto literario, sino que también lo son sus funciones. La producción y la interpretación de los textos literarios son actos sociales que pueden estudiarse desde una perspectiva pragmática.

El autor de un texto literario no espera que el lector crea que su relato es verdadero, por lo que no es una mentira. Este tipo de relatos son aserciones que no son verdaderas en el mundo real, de modo que pueden considerarse quasi- aserciones (van Dijk, 1979).

Como señala Escandell (1993), en la literatura, los mecanismos necesarios para asignar un referente a una expresión referencial son distintos a los que se llevan a cabo en una comunicación de otro tipo, puesto que la comunicación literaria no se encuentra en una situación comunicativa concreta. Los referentes se hallan

(20)

9

en el contexto de una obra literaria determinada. La obra literaria es un mundo aparte del real, pero en el que pueden encontrarse referentes de este mundo.

Sin embargo, el lector debe utilizar sus conocimientos y capacidades para inferir ciertos elementos del mundo de ficción de la obra literaria. Al lector “le corresponde una tarea sin duda más compleja que la que realiza en la comunicación ordinaria, en el sentido de que, puesto que son más los elementos que faltan o que no están suficientemente especificados, es más lo que debe aportar” (Escandell, 1993).

En la literatura, es frecuente encontrar metáforas, en las cuales se combinan codificación y ostensión. De esta manera, el mensaje codificado funciona como estímulo ostensivo. En estos casos, el mensaje que se desea transmitir no es lo codificado por el estímulo verbal, sino que éste señala otra realidad, así que el interlocutor debe inferir la intención comunicativa que hay tras el enunciado (Escandell, 1993: 134).

Pero para comunicarse, según Sperber y Wilson, no es necesario ser literal, sino relevante; de hecho, las figuras de estilo no pueden parafrasearse sin que pierdan casi todo su sentido. La proposición “que esté disponible inmediatamente y cumpla con la presunción de relevancia óptima, será la proposición más importante de todas las que se transmiten o se intentan transmitir” (Reyes, 1996). Veamos el siguiente ejemplo:

Ese hombre es un poste.

La proposición transmitida y la implicatura más fuerte es que el hombre del que se hable es demasiado alto, pero hay otras implicaturas que pueden derivar de este estímulo, por ejemplo que este hombre es muy flaco. Como menciona Reyes (1996), los enunciados figurados exigen más esfuerzo de inferencial por parte del receptor, pero de igual manera producen mayor ganancia cognoscitiva, puesto que un enunciado puede cargar con un significado mucho más complejo que su paráfrasis literal.

(21)

10 VI. Ramón López Velarde y la prosa A. Introducción

Entre los orgullos de las letras, por ser el punto de partida de la poesía moderna en México (Martínez, 1971: 10), se encuentra un “poeta de su propio mundo, antes que de cualquier otro”, como lo llama Martínez (1971), debido a que supo expresar su autenticidad espiritual en un lenguaje poético lleno de magia propia. Éste es el poeta zacatecano Ramón López Velarde.

Como lo relata Martínez (1971), López Velarde nace en un pueblo de provincia, específicamente en Jerez, Zacatecas, el 15 de junio de 1888. Desde los doce años, estuvo en el Seminario Conciliar de Zacatecas, para después pasar al de Aguascalientes, ciudad en la que inicia sus estudios preparatorianos hacia 1906.

Dos años más tarde, ingresa en la facultad de San Luis Potosí y en 1911 recibe su título de abogado. En ese tiempo, en 1910, conoció a Francisco I. Madero y colaboró con él como secretario en un centro antirreeleccionista. Después de trabajar como juez, se traslada definitivamente a la ciudad de México en 1914. Allí publica poemas, periodismo político, ensayos breves y crónicas en revistas y periódicos, además de trabajar como docente y en puestos burocráticos. Muere la madrugada del 19 de junio de 1921 por complicaciones de neumonía y pleuresía.

B. Influencias

Entre los poetas que influyeron en López Velarde, Martínez (1971) menciona a Amado Nervo, a quien el zacatecano admiraba, y a José Juan Tablada, con quien convivió, como los mexicanos que lo marcaron más. Sin embargo, señala que las influencias más interesantes que acoge son de fuera. Nombra a Andrés González Blanco, a Julio Herrera y Reissig, a Leopoldo Lugones y a Jules Laforgue como importantes en su obra. Indica también que recibe “algo del mundo melancólico y religioso” de Georges Rodenbach. Incluso habla de Baudelaire y Virgilio.

(22)

11 C. Publicaciones en vida

En su breve vida publicó dos libros: La sangre devota y Zozobra. El primero, editado por Revista de Revistas, estaba contemplado desde 1910, pero se publica en 1916.

En este libro López Velarde plasma la importancia que tiene para él su provincia y su pureza. El segundo libro, que se publica en 1919, muestra las huellas que dejaron en el poeta las experiencias que vivió en la capital (Martínez, 1971: 11).

D. Su prosa

En cuanto López Velarde muere, surge un abundante interés por él. Desde entonces, se han elaborado muchos libros y estudios de los que ha sido tema y se han investigado los detalles de su vida. En 1923 sus amigos formaron El minutero, un libro con algunas de sus prosas (Martínez, 1971), las cuales Allen W. Phillips (1962) describe como “las mejores que salieron de la pluma del escritor zacatecano”. Años más tarde, Elena Molina Ortega reúne otras prosas que estaban dispersas en Don de febrero y otras crónicas (Rodríguez, 1996). En 1932 otro grupo de amigos junta los poemas inéditos o dispersos en El son del corazón. A pesar de lo que se ha averiguado sobre el poeta y de la recopilación de sus creaciones, hay una parte de su obra literaria que no ha sido merecidamente estudiada: su prosa (Martínez, 1971).

La prosa de López Velarde es tan valiosa como su poesía consagrada, pero es el aspecto menos estudiado de su obra (Phillips, 1962: 292). En efecto, El minutero no ha alcanzado la fama que tiene su producción en verso (Morales, 1988:

89). Sobre esto, Martínez (1971: 30) expone que casi no ha sido valorado por la crítica y que “si no existiese de López Velarde más que El minutero, esa obra bastaría para que mereciera un lugar destacado entre nuestros escritores.” Y es que, aunque la obra de este poeta es generalmente admirada en México (Martínez:

1971), su prosa amerita una exploración más profunda.

Allen W. Phillips (1962) manifiesta que la de López Velarde es una prosa lírica, una prosa de poeta, puesto que tiene la forma interior de la poesía, pero que

(23)

12

no deja de pasar de lo subjetivo a lo crítico. Señala también que sus prosas manifiestan una evolución muy parecida a la de su obra poética, pero que son fragmentos breves y de una intensidad compleja, barroca y angustiada, pues abandona el tono nostálgico y melancólico que lo caracterizaba. Considera que El minutero muestra la evolución estilística de López Velarde desde 1915 y que las prosas de esta recopilación se conectan íntimamente con los poemas de Zozobra.

Las prosas del primer libro y ciertos poemas del segundo son igualmente complejos y densos, así como algunas prosas de Don de febrero y otras crónicas (Rodríguez, 1996).

Morales (1988: 89) declara que “las 28 piezas que arman ese reloj preciso que se llama El minutero son gozosamente contemporáneas, actuales”, lo que puede despertar el gusto y la empatía por las prosas de López Velarde de los lectores de nuestros tiempos. Sin embargo, su comprensión inmediata se dificulta debido a los modos novedosos e individuales de expresión que utilizaba, pero Allen W. Phillips (1962) dice que, a pesar de esto, su expresión no es oscura y que a veces la explicación más llana y evidente es la más cercana al pensamiento del autor.

1. “La última flecha” y “La canalla y Sancho”

El presente trabajo utiliza “La canalla y Sancho” y “La última flecha”: una prosa de Don de febrero y otras crónicas y una de El minutero, respectivamente. La primera fue publicada en El Observador el 2 de mayo de 1908. En ella López Velarde reivindica a Sancho, a quien se le atribuye popularmente “la filiación de la canalla nacida en América”, y los elogia a él y a la raza indígena (García & Schneider: 2000).

La segunda fue redactada en 1916 para Revista de Revistas como crónica de fin de año y en ella, como otras veces, le ocupa la obsesión del tiempo (Phillips, 1962:

174). Morales (1988) observa que el tema de esta prosa es existencial; ilustra y ejemplifica las cuestiones de angustia por el paso del tiempo, la condición precaria de la existencia y la finitud. Y todo se construye en torno al símbolo de la flecha (Phillips, 1962: 257).

(24)

13

Allen W. Phillips (1962) sugiere que la influencia de Herrera y Reissig en López Velarde va más allá de las coincidencias verbales y que las obras de ambos presentan claras analogías. De hecho, el zacatecano cita una cuarteta de Herrera y Reissig en “La última flecha”:

Rezar un avemaría rimados por la cintura y descubrirnos el cura en esa impropia armonía.

En su obra, Ramón López Velarde habla de sí mismo con la intuición y la sensibilidad que lo caracterizaban y siempre con la magia de un lenguaje propio (Martínez, 1971). Sus prosas, difíciles de clasificar por sus cualidades de ensayo y de poema en prosa, lo hacen merecer un lugar de honor entre los prosistas mexicanos más destacados de su época (Phillips, 1971). Interiorizó el mundo exterior y nos dio el resultado en su obra.

(25)

14

VII. Métodos y técnicas de investigación empleadas A. Introducción

En este capítulo, se expone la metodología utilizada para llevar a cabo el presente estudio, el cual es analítico porque, a la luz de los presupuestos teóricos del mismo, se trata de comprender un conjunto de prácticas concretas de lectura. Se describen el diseño del instrumento, los participantes, la recolección de datos y el análisis de estos basado en la teoría de la relevancia de Dan Sperber y Deirdre Wilson, cuyos conceptos fueron tratados en el apartado teórico de este trabajo.

Algunas de las preguntas que inspiraron este trabajo son: ¿qué relevancia causa la prosa lírica de Ramón López Velarde en estudiantes universitarios?

¿Cuentan con las herramientas lingüísticas y literarias necesarias para comprenderla? ¿El área de estudio de los alumnos influye en las inferencias que hacen al leer textos literarios?

Esta tesis parte de la hipótesis de que los estudiantes de la Licenciatura en Lenguas harían inferencias más acertadas de las dos prosas de Ramón López Velarde seleccionadas que los estudiantes de la Licenciatura en Física, suponiendo que los textos literarios causan mayores efectos contextuales (relevancia) en los primeros, puesto que pertenecen al área de Humanidades y Ciencias Sociales.

B. Diseño del instrumento

En primer lugar, se seleccionaron dos prosas de Ramón López Velarde para el presente estudio: “La última flecha”, de El minutero, y “La canalla y Sancho”, de Don de febrero y otras crónicas, de las cuales se habla en la sección teórica de este trabajo. Ambas presentan cierta complejidad léxica. Posteriormente, se sacaron fotocopias de las prosas.

Se elaboraron dos cuestionarios sobre dichas prosas, en los cuales se hacen preguntas sobre frases o palabras que se encuentran en ellas, es decir, ostensiones

(26)

15

del autor, de acuerdo con la teoría de la relevancia. También se pide a los alumnos en cada cuestionario que escriban su interpretación de la prosa correspondiente en un máximo de 100 palabras. Todo esto para obtener sus inferencias. Dichos cuestionarios se engraparon al frente de las fotocopias de las prosas.

A continuación se muestra el cuestionario sobre “La última flecha” (C1), seguido del cuestionario sobre “La canalla y Sancho” (C2). Cabe señalar que la sigla RLV se refiere al autor de las prosas.

C1

1. ¿Qué quiere decir RLV al tomar la cuarteta de Herrera Reissig?

2. ¿Qué es el “fútil apéndice”?

3. ¿Qué quiere decir RLV con “Que lo que fue mariposa no parodie a los reptiles”?

4. Explica con tus palabras por qué RLV habla de los “pequeños gritos modestos”.

5. Escribe en máximo 100 palabras tu interpretación de esta prosa.

C2

1. ¿Quién es “la canalla”?

2. Escribe qué representa Sancho para RLV con tus propias palabras.

3. ¿Quiénes serían los canallas actualmente según lo que dice RLV?

4. ¿Qué crees que quiere decir RLV en el párrafo que comienza en la línea 28 (“Tu mano de patán, escudero de los refranes…”)?

5. Según lo que dice RLV, ¿qué crees que pensaría Miguel de Cervantes si viniera a América?

6. Escribe en máximo 100 palabras tu interpretación de esta prosa.

(27)

16 C. Participantes

Los participantes fueron 23 alumnos (hombres y mujeres) de un grupo de noveno semestre de la Licenciatura en Lenguas y 15 alumnos (hombres y mujeres) de séptimo semestre de la Licenciatura en Física, ambas licenciaturas de la Universidad Autónoma del Estado de México. El número de estudiantes no se pensó previamente, sino que se trabajó con los que se encontraban en ese momento en cada grupo; de esta manera, la muestra con la que se ha decidido trabajar es de tipo naturalista.

El estudio se realizó intencionalmente con alumnos de distinta formación profesional entre sí, pues, como se menciona anteriormente, es del interés de este trabajo analizar las interpretaciones literarias tanto de estudiantes del área de Ciencias Sociales o Humanidades como del área de Ciencias Exactas.

D. Recolección de datos

En las aulas del grupo seleccionado de la Licenciatura en Física de la Facultad de Ciencias y del grupo de la Licenciatura en Lenguas de la Facultad de Lenguas, se entregaron a cada alumno los dos cuestionarios con las dos prosas engrapadas al frente. En la aplicación del grupo de Lenguas, los alumnos leyeron “La canalla y Sancho” en voz alta y después se pidió a los alumnos que leyeran las dos prosas individualmente. En la aplicación del grupo de Ciencias, los alumnos leyeron ambas prosas en voz alta y después se les pidió igualmente que las leyeran de manera individual.

El hecho de que en el grupo de Lenguas sólo se leyera en voz alta “La canalla y Sancho” no tenía ninguna finalidad. La recolección de datos en esta facultad fue la que se realizó primero (8 de octubre de 2014) y no se tenía el conocimiento del tiempo que se llevaría la lectura en voz alta de ambas prosas antes comenzar la lectura individual. Cuando se realizó la recolección de datos en Física (18 de noviembre de 2014), se consideró que, para la lectura en voz alta, no se tomaría tanto tiempo, por lo que se leyeron las dos prosas grupalmente.

(28)

17

Se solicitó a los alumnos que contestaran los cuestionarios una vez que hubieran terminado de leer las prosas de manera individual. Los estudiantes entregaban las fotocopias y los cuestionarios conforme iban terminando. En una hora y media aproximadamente, los dos grupos acabaron de contestar los cuestionarios.

Posteriormente todos los cuestionarios se leyeron. A continuación se seleccionaron 3 cuestionarios respondidos por mujeres y 3 cuestionarios respondidos por hombres de cada facultad. De cada 3 cuestionarios respondidos, uno es de mejor desempeño (mayor extensión en las respuestas), otro es de un desempeño medio (extensión media) y el tercero cuenta con un desempeño más bajo (menor extensión).

Podríamos considerar que las palabras o frases de las preguntas causaron una relevancia (efectos contextuales) mayor en el alumno y alumna cuyas respuestas son de mayor extensión, una relevancia media en el alumno y la alumna cuyas respuestas son de una extensión media y una relevancia baja o nula en el alumno y la alumna cuyas respuestas son de menor extensión.

Después de que se llevó a cabo esta selección, las respuestas se tabularon.

Se tomó la decisión de referirse a la Licenciatura en Lenguas como A y a la Licenciatura en Física como B. De esta manera, los hombres de la Licenciatura en Lenguas cuyos cuestionarios fueron elegidos se identifican en la tabla como Alumno A1, Alumno A2 y Alumno A3. Las mujeres de esta misma facultad se encuentran como Alumna A1, Alumna A2 y Alumna A3. Mientras que los alumnos de la Facultad de Física cuyos cuestionarios fueron seleccionados se identifican como Alumno B1, Alumno B2 y Alumno B3. Las mujeres se encuentran como Alumna B1, Alumna B2 y Alumna B3.

Las respuestas (inferencias) de los alumnos se colocaron en tablas como las siguientes:

(29)

18 T1

Alumno o alumna

O1:

cuarteta de Herrera

Reissig

O2: “fútil apéndice”

O3: “Que lo que fue mariposa no parodie

a los reptiles”

O4:

“pequeños gritos modestos”

Interpretación de la prosa

Alumno A1 Alumno A2 Alumno A3 Alumna A1 Alumna A2 Alumna A3 Alumno B1 Alumno B2 Alumno B3 Alumna B1 Alumna B2 Alumna B3

(30)

19 T2

Alumno o alumna

O1: “la canalla”

O2:

Sancho según

RLV

O3: un canalla actual

O4:

párrafo 5

¿Qué pensaría Cervantes si

viniera a América?

Interpretación de la prosa

Alumno A1 Alumno

A2 Alumno

A3 Alumna

A1 Alumna

A2 Alumna

A3 Alumno

B1 Alumno

B2 Alumno

B3 Alumna

B1 Alumna

B2

(31)

20 Alumna

B3

La T1 corresponde a “La última flecha”, mientras que la T2 corresponde a “La canalla y Sancho”. La O significa “ostensión”.

E. Análisis de los datos

Cada respuesta se toma como la inferencia hecha a partir de las palabras o frases de cada pregunta. De este modo, se procedió a analizar cada inferencia para tratar de explicar por qué o cómo se llegó a cada una. También se observó si cada alumno interpretó correctamente la prosa en general y lo que se pide en cada pregunta. Con base en las inferencias que los alumnos hicieron, se trató de dar respuesta a las preguntas de investigación que se mencionan en la Introducción.

Para analizar las interpretaciones de cada alumno, se tomaron como referencias la explicación de Allen W. Phillips de “La última flecha” en Ramón López Velarde: el poeta y el prosista y la explicación de Elisa García Barragán y Luis Mario Schneider de “La canalla y Sancho” en Ramón López Velarde: álbum. De esta manera, de acuerdo con estos expertos, se observó si las inferencias de los alumnos de ambas facultades se alejan o se aproximan al sentido de las prosas.

Se compararon las inferencias de los alumnos de la Facultad de Lenguas con las hechas por los alumnos de la Facultad de Ciencias. Se observó finalmente si se encuentran diferencias notables entre las interpretaciones de los alumnos de la Licenciatura en Lenguas y las de los alumnos de la Licenciatura en Física para comprobar o no la hipótesis.

(32)

21

VII. Presentación y discusión de los resultados A. Introducción

Sin duda, todo lo que vivimos y conocemos influye en nuestra manera de ver las cosas, es decir, nuestra manera de comprenderlas e interpretarlas. Cuando tenemos una información nueva ante nosotros, pueden darse diferentes casos:

quizá nunca habíamos conocido nada parecido, entonces se queda en nuestra mente o la desechamos porque no podemos relacionarla con nada, o quizá empezamos a relacionar esta nueva información con algo o muchas cosas que ya conocíamos. Lo que sucede en un caso como este último se llama efectos contextuales, según la teoría de la relevancia.

Podemos decir que los efectos contextuales son la relevancia que una nueva información tiene para nosotros. Si podemos relacionarla con algo más y nos trae algo a la mente, tiene algún grado de relevancia. De lo contrario, no produce efectos contextuales, no hay relevancia. Esto es algo que también sucede con la literatura.

Cuando leemos textos literarios, lo que encontramos en ellos produce o no cierta relevancia en nosotros; esto nos lleva a hacer inferencias e interpretarlos de una manera u otra.

Precisamente en este capítulo, se observarán las inferencias de las prosas

“La última flecha” y “La canalla y Sancho” de Ramón López Velarde que hicieron los alumnos de la Licenciatura en Lenguas y de la Licenciatura en Física. Primero se discutirán y compararán las inferencias que surgieron a partir de los fragmentos que se incluyeron en los cuestionarios, los cuales consideraremos como ostensiones.

Tomaremos las respuestas escritas de los alumnos como inferencias.

Posteriormente se discutirán y compararán las interpretaciones escritas de las prosas. En las respuestas escritas de los alumnos, encontraremos pistas de lo que los llevó a hacer sus inferencias.

Finalmente, observaremos si los alumnos de ambas facultades lograron hacer interpretaciones acertadas de las prosas, basándonos en la explicación de

(33)

22

“La última flecha” de Allen W. Phillips (1962) y en la explicación de “La canalla y Sancho” de Elisa García Barragán y Luis Mario Schneider (2000). Con esto, veremos si hay diferencias importantes entre las interpretaciones de los alumnos de Lenguas y Física.

1. “La última flecha”

Allen W. Phillips (1962), especialista en Ramón López Velarde, da la siguiente explicación de “La última flecha”:

La última flecha disparada por el Arquero es símbolo, primero, del año que acaba, y luego, por extensión, de la tragedia del hombre cuya pasión se consume en el paso vertiginoso del tiempo, lo cual le lleva inevitablemente a la vejez y la inutilidad. Es característico cómo ese símbolo básico, a medida que avanzamos en la prosa, se va llenando de contenido íntimo en una serie de asociaciones tan libres como sorprendentes. Desde un principio, López Velarde puntualiza su reacción personal ante la crisis temporal del año que muere y lo hace a base de dos imágenes que expresan una vez más una contradictoria situación espiritual:

…Quienes apuntamos –centauros o amazonas– a media carrera, vemos en el cielo un hemiciclo, enfrente de nosotros, cuyo azul será desflorado por el tiro que siga. Tal vez la cumbre de la vida nos da, como sensación principal, la de nuestra situación entre dos firmamentos: uno carbonizado y otro flameante, como casulla de abril. Y ante el seguro temor de que el carbón se propague a la casulla, quisiéramos fijar el tiempo desbocado, como se fija un corcel, por la brida, en un tronco; y entregarnos a lo estacionario, a lo anodino… (Min.,

“La última flecha”, p. 257)

Desde luego, es inútil tal empeño. El tiempo no se inmoviliza; nos castiga fatalmente, y más vale que nos entreguemos con vehemencia al momento actual que estamos viviendo: “Pero ¿cuál de nuestros huesos escapará a la calcinación? El rédito que nos cobran las doce vértebras del año es la ceniza de las nuestras. Libemos entonces hasta la heces” (Ibidem, p. 258). El poeta abandona momentáneamente el tema del tributo físico que nos exige el tiempo, para meditar sobre la muerte,

(34)

23

mostrando, de paso, más compasión por los ancianos puros y las niñas, pues a ellos

“…se les arrebata el rédito sin que hayan disfrutado el capital” (Ibidem), y luego ironiza sutilmente sobre la vejez y el miedo que tiene a la decrepitud de su propio cuerpo.

En la parte final de tan elaborada prosa, recuerda cómo, en un comentario de Jules Lemaître, las Once Mil Vírgenes, que murieron en la pradera bajo la saeta, lanzaban “pequeños gritos modestos”, y los trae a cuento en este momento para que escuchemos nosotros “el vasto e indomable grito del año que agoniza” (Ibidem, pp. 259-260), suma de todos los pequeños gritos que hemos arrancado de las mártires. Al igual que los gritos de las vírgenes, las quejas humildes de las horas, muertas a su vez por nuestras flechas, engrandecen la protesta que se oye al finalizar el año. Asociadas las horas y las cándidas doncellas de la leyenda, ambas están hechas de la carne de nuestras fantasías y de nuestras pasiones. Ahora bien:

para López Velarde nuestra vida mortal es una especie de suicidio constante, porque somos víctimas de nuestra sensualidad extremada y nos vamos desgastando irremediablemente. Nos abandonamos frenéticamente a la carne, aunque sabemos de antemano que ese vértigo, sinónimo de la vida, puede llevarnos más cerca de la última agonía. Por el compás acelerado de la vida y el tiempo, así como por la espantosa unión del erotismo y la muerte, al disparar nuestra última flecha la recibimos simultáneamente como víctimas de nuestro propio disparo incontenible. Éste es el sentido que damos al último párrafo de la crónica:

Nuestra última flecha será milagrosa, porque seremos tan veloces que alcanzaremos a dispararla y a recibirla, desempeñando, en un solo acto, el flechador y la víctima.

En la trayectoria de esta flecha última, que representa la ironía de la existencia y de nuestros deseos, somos verdugo y víctima al mismo tiempo. Vida y suicidio.

(35)

24 2. “La canalla y Sancho”

Elisa García Barragán y Luis Mario Schneider (2000) dicen que, en “La canalla y Sancho”, el poeta “reivindica al buen escudero de Don Quijote, ante la creencia popular de que la ‘filiación de la canalla nacida en América’ podría provenir de Sancho. Interesan en este escrito las expresiones laudatorias para la raza indígena”.

B. Tabulación e identificación de los datos

Utilizaremos la letra I para referirnos a “inferencia” o “inferencias” y la letra O para referirnos a “ostensión” u “ostensiones”. A continuación se presentan las tablas con las respuestas de los alumnos. Cabe mencionar que éstas se transcribieron sin ningún tipo de corrección. En el capítulo metodológico, se explica de qué manera se tabularon estas inferencias. Las I de los alumnos de la Licenciatura en Lenguas se encuentran en la tabla 1, mientras que las I de los alumnos de la Licenciatura en Física son las de la tabla 2.

(36)

25 Tabla 1

Alumno o alumna

O1: cuarteta de Herrera Reissig

O2: “fútil apéndice” O3: “Que lo que fue mariposa no parodie a

los reptiles”

O4: “pequeños gritos modestos”

Interpretación de la prosa

Alumno A1 las diferentes emociones a las que se entrega el ser humano.

- Una amarga experiencia no deseosa hacia nadie o algo que en un momento dado puede desecharse sin mas.

Que lo mejor o lo mas bello no sea echado a los puercos, es decir, no se tiene que buscar donde es totalmente inecesario y/o querer ser ó imitar lo peor, por que ese anhelo es inutil.

Un dolor silencioso que es dificilmente perceptible pero a la vez es lo más notorio cuando

se pone

atención y se sensibiliza a tal grado de tristeza, dolor, o

conmiseración.

- el tiempo que se agota y se

Nos habla del correr de la vida en cada persona y como para nadie, absolutamente nadie es capaz de frenar, alargar el tiempo en ninguna manera a veces la vida es amarga y nos dá no solo momentos de tristeza y dolor si no que el tiempo en sí, como un año que es la unidad básica de la vida en tiempo, se va desvaneciendo poco a poco en doce partes y hasta llegar a la número

(37)

26

va sin aviso y no perdona a nadie

12, todo vuelve a empezar, significando

esto un nuevo

“comienzo” y a la vez lo que se sigue aglutinando para dar paso a lo que conocemos como “el tiempo no perdona” en este proceso somos como el lanzador que dispara la flecha y también como la víctima ya que la vida nos situa en ambas posiciones, en diferentes momentos y años y temporadas. Pero para todo hay un punto en común, y es que la muerte en la mayoría de los casos nos llega a todos sin previción.

(38)

27 Alumno A2 Pretender ser o hacer

alguna idea erronea o no verdadera

la idea de algo que puede ayudar a facilitar

adversidades o a pasar por alto los problemas, pero su uso no es correcto.

Que algo bueno no se convierta en malo

Sensación de júbilo y resignación de quienes

lamentan y agradecen lo ocurrido a lo largo del año que termina

Creo que describe las debilidades vanales y emocionales de las personas al celebrar la culminación de un año, envolviendose en una

atmósfera de

(ILEGIBLE), arrepentimiento, superficialidades,

creencías, duda, pero al final con resignación tal vez hipócrita, aceptación y desdén para alcanzar el júbilo de una celebración que contradice lo antes mencionado con una articulacion fonológica.

(Grito de año nuevo)

(39)

28 Alumno A3 (TACHADO: sexo)

que están teniendo relaciones sexuales

¿un pene? no se No tengo ni la menor idea

Creo que habla de orgasmos femeninos por la parte que dice “Los

“pequeños gritos

modestos” que la saeta provocaba en las gargantas vaginales”

Creo que habla de las relaciones sexuales pero lo pone como en contexto de fin de año, o de lo que dura el año. O algo así.

Alumna A1 Anterior a eso dice algo de miedo al carbón posterior aparecen algunas cualidades, a mi parecer, de lo que uno puede encontrar a lo largo de su vida e incluso los peligros, el

Alguna referencia a una enfermedad del cuerpo o situaciones que sea causante de la misma muerte.

Algo o alguien que tuviera una buena actitud o un comportamiento,

pacífico o tranquilo, pudiera ser la mariposa, sería aquél que quisiera imitar de algún modo a aquéllos

Es una

comparación con respecto a

como el

hombre

desperdicia el año, no lo disfruta, no lo

Se usan metáforas y algunas analogías, con respecto al arco y a la flecha, el arco es como el móvil en el cual nos movemos día a día dentro de la sociedad y las flechas, tal vez las oportunidades que

(40)

29 cuarteto podría ser

como una forma de protección hacia esos peligros que se puedan sufrir

que son lo contrario a esa persona.

vive y eso sin darse cuenta.

tenemos, podemos tomarlas y tirar hacia ellas con nuestro arco pero muchas veces no lo hacemos o las usamos para algún mal, con esto;

el arco y las flechas, los tenemos o llevamos siempre por todos los años y podemos disfrutar el año usando bien las herramientas o dejarlo pasar.

Alumna A2 - Que sólo en momentos dificiles es cuando pedimos otra oportunidad para disfrutar de las cosas o hacerlas bien y - Rogamos para que lo malo no pase pero

La Muerte Que quién ha sido fuerte y valiente siga siéndolo hasta el último momento. Que no hay que acobardarse.

Para ilustrar como las personas tienen la noción de que pasan los años y su vida se acaba y ellos lo

Como seres humanos tendemos a vivir sin vivir sin disfrutar el día a día, esperanzados en que después de ese día vendrán otros más y que todo estará mejor pero sin hacer nada para

(41)

30 algunas cosas tienen

que pasar como la

‘muerte’.

saben (los pequeños gritos modestos).

cambiarlo. Entonces cuando se acaba el año nos enfocamos en celebrar que se acaba sin reflexionar en cómo vivimos ese año y qué es lo que haremos en el próximo, y que a veces personas como niños mueren sin disfrutar ni conocer la vida, lo que es injusto.

Alumna A3 Que se hagan las cosas bien, porque

nos podemos

sorprender con los resultados de nuestros actos

la gente que vive sin apreciar sus días

Que lo que es bueno no se transforme a algo malo

Porque tiene que ver con el fin del año y cada grito modesto es un episodio en la vida humana.

habla de la vida y como vamos gastando los días a veces de buena manera y otras de mala y sin darnos cuenta de que el tiempo pasa.

Alumno B1 significa que se deberían hacer las

Se refiere a que las cosas que nos

Quiere decir que los actos y deciciones que

los pequeños gritos

Mi interpretación es que se debe de valorar cada

(42)

31 cosas no por

obligación si no por placer y justo, es decir, hacer ó realizar las cosas con alegria y sin temor a arrepentirse.

incomodan pueden llegar a que se cometan errores en deciciones y actos de nuestra vida, y que no queremos que esten ahí presentes porque serían nuestra perdición.

se toman en la vida no sean para el momento, si no que se tomen como un aprendisaje para el resto de la vida e ir subiendo así a un estado emocional más alto, y no que nuestros actor nos regresen al lugar donde ya estabamos.

modestos son las

experiencias o los

aprendisajes que algun humano

adquiera al terminar un ciclo ó una etapa en la vida.

acto que se realice a lo largo del día, del mes, del año y de la vida y no desechar cualquier idea, acto o decición que se tome ya que estas nos ayudarán a ser mejores seres humanos, con una mayor conciencia de la vida y un mejor manejo de nuestras deciciones.

Alumno B2 Que tarde o temprano la muerte nos llega a todos y que debemos aceptarlo

miedo a la muerte El pasado no afecte nuestro presente

Son aquellas cosas que tenemos

guardadas y que queremos sacarlas pero por miedo a la reaccion de los demas

Nos habla de la aceptación de la muerte que para algunos aunque sea dificil de asimilar nadie escapa a ella es solo cuestion de tiempo para que nos llegue la hora.

(43)

32

seguimos enterrandolas Alumno B3 Hacer o decir algo

sarcásticamente o tal vez con una doble moral.

Las acciones que se debieron hacer pero finalmente no se hicieron

Que si se es algo no se pretenda ser otra cosa

A mi parecer son acciones que queremos que noten pero al mismo tiempo que pasen sin pena ni gloria.

A final de cuentas nosotros siempre seremos responsables de nuestros actos

Alumna B1 Habla de que en ocasiones no somos, ni creemos en lo que aparentamos.

Creo que habla de un sentimiento de tristeza

es algo que siendo bello en ocasiones

nosotros Nos

encargamos de hacerlo parecer feo o desagradable.

se refiere a que el cambio se

hace de

manera

paulatina y en ocasiones no nos damos cuenta.

Considero que la prosa habla de lo que se siente al culminar un año, de todo lo que hemos vivido sean buenas o malas.

De lo que hicimos de provecho durante ese año que esta por términar. Pero que aun acabándose ese año hay más cosas nuevas por

(44)

33

hacer pues inicia un año nuevo.

Alumna B2 RLV - Ramon López Velarde

futil apendice – es una condicion que no es agradable

Se refiere a que no desperdiciemos una cualidad muy buena en algo que no tiene sentido de ser.

Se referia al que el año termina,

agoniza dando pequeños gritos modestos

Habla de como el año agoniza, la aproximacion de otro año. Nos expresa las emociones y sentimientos que se presentan en la culminacion de un año.

Nos da a conocer las acciones que los seres humanos realizan de una manera poetica y sutil nos explica su sentir Alumna B3 Comparar lo malo que

puede haber en nuestro alrededor

Las cosas malas que pueden pasar

Que algo bonito y libre no se arrastre ante cualquier cosa.

Para que la gente se atreva a escuchar y a leer.

Habla de lo que podemos llegar a ser como seres humanos incanzables, debemos de ser justos, comprensibles y ayudar a los demas.

(45)

34 Tabla 2

Alumno o alumna

O1: “la canalla” O2: Sancho según RLV

O3: un canalla actual

O4: párrafo 5 ¿Qué pensaría Cervantes si

viniera a América?

Interpretación de la prosa

Alumno A1 un ser

descuidado sin honor, ni gloria, lo peor, quien cambiaría todo lo que lo define por un momento de placer, que no ve a largo plazo, si no que se conforma con lo efímero.

un ser digno de admirar, que a pesar de sus errores, estos eran un tanto inocentes, y sin alevosía ni ventaja, sus anhelos eran genuinos y no como el de los canallas que a veces podían tener errores como los de

Quien sea que actue con una bajeza natural, que se pueden enorgullecer en sí mismos de todo lo que hacen pero

que en

realidad la perdición les espera,

cualquiera

Que Sancho pudo haber hecho o sido mucho más, pero debido a una

combinación de

ignorancia, desdén un tanto

ingenuo, no pudo

contribuir más con un

se molestaría y decepcionaría al ver a semejantes canallas, que no tienen que ver en nada con Sancho y los vería como indignos de todo lo que les pueda

relacionar a Sancho

Muchas veces en la vida hay personas que han aportado muchísimo en alguna forma o en una manera muy especial en el lugar donde nacieron o se desenvolvieron, aún sin tener la intención de destacarse debido a su muy natural forma de ser y de actuar, y aveces esta la otra parte que lo contrasta, personas

“estudiadas” o con cierto

Figure

Updating...

References

Related subjects :