Resumen de La Ciencia, su metodo y filosofía de Mario Bunge

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I. BIOGRAFÍA DE MARIO BUNGE

Cuando nos referimos a los filósofos y científicos más influyentes del siglo XX es imposible ignorar el nombre de Mario Bunge, este físico-matemático argentino que ha sido referente para los estudiosos de la ciencia, sea cual sea la rama de la epistemología a la que se dedique. Nacido en la ciudad de Buenos Aires, en 1919, Mario Bunge ha sido autor de casi cuarenta obras de divulgación científica y cerca de quinientos artículos sobre la física teórica, matemáticas, física teórica, matemáticas aplicadas, fundamentos de la psicología y filosofía de la ciencia, entre otros temas.

Su obra más celebre son los ocho tomos de su Tratado de filosofía (Treatise on Basic Philosophy), sin embargo se trata de un autor prolífico, lo que le ha numerosas condecoraciones como el premio Príncipe de Asturias, el cual se otorga por la labor científica, técnica, cultural, social y humana realizada por personas, instituciones, grupos de personas o de instituciones en el ámbito internacional, aunque con especial atención al ámbito del idioma español; también es miembro de prestigiosas instituciones académicas, entre ellas la Académie Internationale de Philosophie des Sciences, el Institut International de Philosophie, la American Association for the Advancement of Science y la Royal Society of Canada.

Sus obras más importantes se han traducido a nueve idiomas, idiomas. Sus últimos años vivió en Canada en donde fue profesor en el Departamento de Filosofía de la McGill Uníversíty, en Montreal.

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II. PRINCIPALES APORTES DE MARIO BUNGE AL CAMPO DEL CONOCIMIENTO

Mario Bunge se interesó toda su vida en temas de lógica de la ciencia y los problemas del conocimiento científico, por lo que gran parte de su vida intentó construir una filosofía científica o también llamada una metafísica, que tuviera en cuenta el conocimiento resultante de la labor científica y el método, así como la experiencia en la práctica de los operadores científicos, entendiendo que estos últimos realizan procesos que no están exclusivamente supeditados a la teoría.

La importancia que concede Bunge al desarrollo de la investigación científica en la historia, no es más relevante que su orientación dirigida al análisis formal de dicho desarrollo, y se aparta de la interpretación histórica de los aspectos psicológicos y sociales como anteriormente lo habían hecho Thomas S. Kuhn y Paul Feyerabend, por ejemplo.

El pensamiento de Bunge fue caracterizado por ser siempre critico. En sus discurdod y conferencias, así como entrevistas que dio a lo largo de su vida se puede advertir siempre un tono de crítica hacia el establishment científico. Dentro de sus múltiples debates posturas críticas, es conocida su animadversión hacia la sicología ya que la considera una pseudociencia subordinada a la teoría freudiana la cual acepta sin oponer resistencia racional alguna, sino solamente la admite por el argumento de autoridad.

De igual manera, es conocida su crítica hacia el conocimiento marxista, al que siempre consideró como una ideología sustentada en un sistema de creencias, a causa de su repetición también acrítica de las enseñanzas de Marx; no obstante su crítica fue siempre encaminada a la parte supuestamente científica de dicha corriente de pensamiento.

En Racionalidad y Realismo, obra publicada en el año de 1985, Mario Bunge proclamó la supremacía de la ciencia sobre todos los demás tipos de conocimiento. Su argumento gira en torno a una defensa de la racionalidad y del realismo científico ante los ataques siempre presentados con nueva cara, de que fueron objeto durante siglos. En dicho trabajo, Mario Bunge hace señalamientos fuertes en contra del exceso en el pensamiento abstracto de filósofos y científicos, a quienes les opuso su realismo científico y técnico, según el cual estudia y

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modifica el mundo real, no constructos imaginarios desprovistos de aplicación en el mundo real.

Este constituye uno de sus principales aportes a la teoría del conocimiento, ya que según Bunge el ficcionismo afirma que las teorías científicas no son más que analogías o metáforas, a lo que Bunge revira y señala que el pensamiento analógico sólo tiene un valor abstracto, sin embargo él asegura que el todo conocimiento, no solo el científico debe tener su fundamento en la realidad y en la transformación de ésta.

En este mismo año de 1985, publica su obra titulada Seudociencia e ideología. Aquí, Bunge traza un panorama general de la cultura de nuestra época, en cuyo centro sitúa la investigación científica, delimitando las áreas de trabajo genuinas como la ciencia y la tecnología, áreas en las que Bunge cree que hay que dirigir todo esfuerzo por ser motores del desarrollo. También señala que existen áreas ilegítimas, como la seudociencia y seudotecnología, las cuales deben ser abandonadas por ser consideradas una estafa y un timo al verdadero conocimiento.

En el capítulo denominado Falsificaciones, se definen la seudociencia y la seudotecnología de las que han surgido las ramas de mentalismo, psicoanálisis y parapsicología. Bunge interpreta dichas disciplinas como modos de proceder anticientíficamente, ya que todas ellas coinciden en el error de afirmar la realidad de entes inexistentes materialmente y sin ninguna prueba empírica.

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III. EL PENSAMIENTO HUMANISTA DE MAIO BUNGE (ENTREVISTAS)

A lo largo de su trayectoria Mario Bunge fue conocido no solo por sus aportes al conocimiento científico, sino también le caracterizó ser poseedor de un pensamiento que, a partir de su experiencia en campos de la filosofía, le permitió abordar los temas sociales más contemporáneos desde una mirada tal que se le ha considerado un humanista secular.

En este apartado quise reproducir algunas de las ideas de Mario Bunge que expresó enetrevistas históricas realizadas fuera de Argentina, en las que se hace manifiesto su criterio sobre cuestiones de política, religión y de la sociedad en general.

La primera se trata de una entrevista realizada en el año de 2011, en la que Bunge a pesar de su avanzada edad da muestra de una lucidez y un criterio muy enriquecedor sobre temas de la filosofía y la ciencia. Dicha entrevista fue publicada específicamente el 11 de marzo de 2011 en la versión electrónica de “El Cultural”, un portal electrónico español con temas diversos de la cultura y de la sociedad españolas, asi como de las artes como música, literatura, pintura etc.1

1ª ENTREVISTA. 11/03/2011

ENTREVISTADOR: ¿Por qué la filosofía?, Stephen Hawking dispensa en su último libro sendas necrológicas de la religión y de la filosofía. ¿Por qué usted, reconocido ateo, se niega a dejar de ser filósofo por mor de ser científico?

MARIO BUNGE: -Los filósofos se plantean problemas mucho más generales que los científicos. Por ejemplo, qué es la materia, en lugar de preguntarse sobre las propiedades del agua o de la llamada materia oscura. Y se permiten poner en duda algunas especulaciones de los científicos, tales como las de Hawking sobre el mal llamado origen del universo, que en realidad es el origen de la expansión del universo. Análogamente, los filósofos de la mente se preguntan sobre la naturaleza de los procesos mentales en 1 Dicha entrevista puede ser consultada en

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general, en lugar de averiguar, por ejemplo, cómo interactúa el órgano del conocimiento -la corteza cerebral- con el de la emoción -el llamado sistema límbico”.

ENTREVISTADOR: Las pseudociencias son un timo, pero, ¿no suele el “timador” aprovecharse de la avaricia del timado?

MARIO BUNGE: Los chamanes y psicoanalistas no recurren a la avaricia sino al deseo de comprender la vida sin estudiarla seriamente. Como dijo Borges, los psicoanalistas explotan el narcisismo, en particular el concreto deseo de que alguien ajeno se ocupe de nuestros problemas personales.

ENTREVISTADOR: ¿Y cuando alguien se justifica “es que los

Capricornio somos así...”?

MARIO BUNGE: Tengo la suerte de que rara vez me topo con creyentes en la astrología. Supongo que ésta es una de las ventajas de los que nacimos bajo el signo de Virgo.

ENTREVISTADOR: ¿Y cuál es la pseudociencia más peligrosa?

MARIO BUNGE: La teoría económica estándar, porque sustenta las políticas económicas de los gobiernos conservadores y reaccionarios, que son enemigos del bienestar de la gente común.

ENTREVISTADOR: ¿Y la más extravagante?

- La llamada psicología evolutiva, que pretende explicar todo lo social en terminos biológicos imaginarios, tales como el deseo de todo hombre de difundir al máximo sus genes.

ENTREVISTADOR: - Que los fraudes se invistan de ropajes científicos, ¿no rinde un homenaje al poder y legitimidad de la ciencia hoy?

- Efectivamente. En política sucede algo parecido: suele oprimirse o explotarse a la gente en nombre de la libertad (neoliberalismo) o de la igualdad (comunismo).

ENTREVISTADOR: Ni comunismo ni “neoliberalismo” son teorías científicas de la sociedad. ¿Cuál lo sería?

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- Distingamos teoría política de ideología política. Encontrará bastante de ambas en mi Filosofia política (Gedisa, 2009). En particular, verá que, aunque prefiero la socialdemocracia a sus alternativas, propongo otra, a saber, el socialismo cooperativista, que aún no ha sido ensayado a escala nacional. Pero ya lo entrevieron los dos únicos auténticos socialistas que ha parido España: Louis Blanc (quien floreció en París aunque nació en Madrid) y el jesuita vasco Jose María

Arizmendiarreta, cofundador de Mondragón.

ENTREVISTADOR: ¿Por qué la mayoría de los escépticos es de izquierdas? ¿No son también, tanto la izquierda como la derecha,

supercherías a extinguir?

- Creo que eso ocurrió entre la Ilustración y la Segunda Guerra Mundial, con la excepción de los marxistas ortodoxos, que eran dogmáticos y se decían de izquierda. Desde 1945, la izquierda europea ha sido infectada por el postmodernismo, que es irracionalista y, en particular, anticientífico. ENTREVISTADOR: Chesterton decía que cuando dejamos de creer en Dios empezamos a creer en cualquier cosa. ¿No erigió el catolicismo una suerte de defensa contra fraudes new age?

MARIO BUNGE: - Lo dudo, porque las supercherías postmodernas emergieron mucho después de Chesterton. Lo que es cierto es que el catolicismo ortodoxo se opone a las demás supersticiones porque compite con ellas por nuestras “almas”. Pero también combate a las filosofías procientíficas, en particular las materialistas. Muchos filósofos católicos comparten y difunden las ideas de Popper porque éste creía en la mente inmaterial.

ENTREVISTADOR: Señala que la difusión de la superstición es un fenómeno psicosocial que debería ser sometido a investigación

científica. ¿Cuál es su diagnóstico?

MARIO BUNGE: - No lo sé. Los expertos en manipulación de la opinión pública -en materia comercial y científica- son más numerosos que los investigadores de los mecanismos

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ENTREVISTADOR: - Si las supersticiones infectan las mentes tal que virus, ¿qué nos vacunaría contra ellas? MARIO BUNGE: - La única vacuna eficaz es una combinación de educación científica con reflexión filosófica. La primera no basta, como lo muestra el caso de eminentes científicos que han creído en la parapsicología, la homeopatía y otras yerbas.Tampoco basta la filosofía, ya que está llena de supersticiones, tales como las del alma inmaterial y el conocimiento intuitivo y a priori.

Al final de la charla, cuando el periodista pregunta al filósofo por su particular pseudociencia biográfica, la idea defendida antaño de la que más se avergüenza, la respuesta, parca y exacta, tampoco tarda en llegar:

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III. ENTREVISTAS (PARTE DOS)

La siguiente es una reproducción de fragmentos de una de las últimas entrevistas realizadas a tan distinguido filósofo argentino. Fue realizada en 2014 y en esta charla aborda temas de política y su relación de la ciencia y el conocimiento.2

ENTREVISTADOR: En Ciencia, técnica y desarrollo, su última obra reeditada por Laetoli, defiende que la ciencia y la técnica son los motores de la sociedad moderna. ¿Ciencia y política van

de la mano?

MARIO BUNGE: Sí, pero cuidado: yo no creo, como creía Foucault, que la ciencia sea un arma política. Los científicos no se proponen alcanzar el poder, sino conocer. Politizar la ciencia es distorsionarla. A mí me interesa la política en parte porque mi padre era médico y político, en parte porque me impactó mucho la gran depresión que empezó en 1929 y, además, porque viví casi toda mi vida en Argentina bajo dictaduras militares.

Me refiero a la dimensión política de la ciencia como herramienta

para mejorar el mundo.

Eso sí, la ciencia y la técnica servirán para mejorar el mundo si los dirigentes y sus asesores se dan cuenta de que la política debe utilizar los resultados de la investigación. Esto es, que en lugar de improvisar al calor de las elecciones, estudien seriamente los problemas demográficos, económicos, culturales y sanitarios de la sociedad para proponer soluciones constructivas.

ENTREVISTADOR: Pero los científicos normalmente no se meten

en política...

MARIO BUNGE: Hay científicos de dos tipos: naturales y sociales. Un físico no tiene nada que decir como especialista

2 Dicha entrevista puede ser consultada en la dirección electrónica:

http://www.tendencias21.net/Mario-Bunge-La-ciencia-se-hace-en-una-matriz-filosofica_a33454.html

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científico acerca de la sociedad. En cambio, un politólogo, un historiador, un demógrafo, un epidemiólogo, un educador o un jurista tienen mucho que decir. En medicina social hay trabajos interesantes en los que basar políticas sanitarias, como el experimento Whitehall, un estudio en Inglaterra sobre el estado de salud de los empleados públicos, que tienen todos el mismo acceso al sistema sanitario. El primero de estos estudios, que duró 30 años, demostró que los jefes viven más y mejor que sus subordinados; en otras palabras, la subordinación enferma.

ENTREVISTADOR: Cuando habla usted de ciencias sociales o económicas, ¿realmente cree que son ciencias?

MARIO BUNGE: No, en la actualidad son semiciencias porque están dominadas por ideologías. Además algunas ignoran lo esencial. La teoría microeconómica que se enseña en las facultades ignora la producción, da por sentado que las mercancías están ahí listas para ser consumidas. Ignora las crisis económicas. Enfoca su atención en el equilibrio, que se da cuando el consumo iguala a la oferta, pero es un caso muy particular que no se cumple en las crisis. Tratan de explicar un desequilibrio con la teoría del equilibrio.

ENTREVISTADOR: ¿Y la sociología como ciencia tiene algo que aportar a la crisis?

MARIO BUNGE: Mucho. La sociología, la economía y la política se deberían unir y la ciencia social debería ser una en lugar de dividirse en departamentos que no se hablan entre sí. Tampoco debería organizarse en escuelas de pensamiento, que es una división puramente ideológica. Necesitamos mejores teorías económicas y sociológicas para dar con la verdad.

ENTREVISTADOR: ¿Usted cree que existe la verdad?

MARIO BUNGE: Sí, claro. Es verdad que usted está sentada a mi lado, no es imaginación mía. La verdad no es una construcción

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social como pretenden los posmodernos. Existe la verdad objetiva y sin ella no podríamos vivir ni una hora. Sabemos que este hotel existe independientemente de que nosotros lo percibamos o no. Pero la verdad no se alcanza de inmediato, sino con la experiencia y haciendo investigación.

ENTREISTADOR: Desde su punto de vista de filósofo científico, ¿cuál es la alternativa al sistema actual para lograr una mayor

justicia social?

MARIO BUNGE: Una sociedad de socios. Una sociedad socialista auténtica, que no sería más que una ampliación de la democracia política. Igualdad de sexos, de razas y de grupos étnicos; una democracia económica alcanzable mediante las cooperativas; una democracia política, con acceso al poder por medios limpios, sin cabildeos que trabajen en función de los intereses particulares. Y una democracia cultural, con educación para todos. El movimiento hacia la democracia integral nació en el momento en el que la educación se hizo universal. Esa es una medida socialista, como la sanidad pública gratuita, de final del siglo XIX.

ENTREVISTADOR: ¿Y la ciencia necesita a la filosofía?

MARIO BUNGE: La ciencia no se hace en un vacío filosófico, como creían los positivistas y Popper, sino en una matriz filosófica que, a mi modo de ver, incluye el realismo, el materialismo, el sistemismo y el humanismo. Hay que integrar esas distintas posiciones. Es lo que he tratado de hacer en mi Tratado de Filosofía Básica en ocho volúmenes.

ENTREVISTADOR: En las carreras de ciencias no se estudia

filosofía. ¿Es una carencia?

MARIO BUNGE: Sí, está mal. Yo siempre he propuesto que los alumnos de ciencias sigan una materia de epistemología, lo malo es que los profesores de epistemología no suelen saber ciencia y los alumnos de ciencias no los respetan mucho.

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ENTREVISTADOR: ¿Y por qué las ciencias se separan de las humanidades, si también forman parte de la cultura humana? MARIO BUNGE: La visión idealista de la ciencia es que hay ciencias sociales y naturales, sin solapamiento entre las dos. Esa idea fue defendida sistemáticamente por Wilhelm Dilthey, que no sabía que décadas antes ya habían nacido ciencias mixtas como la demografía, la epidemiología y la medicina social. Es una cuestión de ignorancia nada más.

ENTREVISTADOR: ¿Qué gran logro de la ciencia le gustaría ver?

MARIO BUNGE: Ya lo están logrando: la comprensión de los procesos mentales gracias a la fusión de la psicología con la neurociencia.

ENTREVISTADOR: En física se ha visto la confirmación del bosón de Higgs, de los primeros ecos del Big Bang... ¿Qué más espera

de la física?

MARIO BUNGE: Yo creo que la física teórica está empantanada porque ha sido acaparada por la teoría de cuerdas, que no sirve para nada, no es una teoría científica. La mayor parte de la gente ha estado perdiendo su tiempo con ella y tratado de juntar la gravedad con la mecánica cuántica sin lograrlo. Se ha quedado muy atrasada respecto a la experimental, que ha hecho grandes logros en el curso de los últimos 50 años y está logrando progresos inusitados, tratando con fotones y electrones individualmente.

ENTREVISTADOR: Todo eso son éxitos de la ciencia básica y, sin embargo, es lo que en momentos de crisis los gobiernos suelen recortar.

MARIO BUNGE: La mayor parte de los gobernantes son políticos que no entienden de cultura moderna y quieren resultados inmediatos. Pero Obama lo ha entendido. A pesar de que como político ha sido un desastre completo, desde el comienzo ha apoyado la ciencia básica. Lo mismo pasa con los dos últimos presidentes argentinos. Por desastrosas que sean sus políticas en otros campos, han apoyado decididamente la investigación

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IV. RESUMEN DE “LA CIENCIA: SU MÉTODO Y SU FILOSOFÍA” DE MARIO BUNGE

“LA CIENCIA” DE MARIO BUNGE

En primer lugar, es preciso señalar que para los estudiosos de cualquier disciplina científica, resulta de gran importancia el acercamiento a la obra de Mario Bunge, más específicamente a la obra que aquí se resume.

Si se quiere iniciar en el mundo de la investigación jurídica, es necesario conocer qué es el conocimiento científico y cómo se construye. Es por eso que es relevante la obra de Mario Bunge ya que nos presenta un amplio panorama de lo que es la ciencia y cómo es que un conocimiento puede considerarse científico. A continuación se reproducen las partes que considero de mayor importancia en dicha obra que generación tras generación ha sido motivo de estudio y de análisis.

¿Qué es la Ciencia? 1. Introducción

Por medio de la investigación científica, el hombre ha alcanzado una reconstrucción conceptual del mundo que es cada vez más amplia, profunda y exacta. La ciencia es un conjunto de ideas que puede caracterizarse como conocimiento racional, sistemático exacto, verificable y factibleSegún Bunge, la diferencia entre el hombre y los demás entes que se encuentran presentes en la naturaleza es la capacidad racional, de pensar y de construir conocimiento, mismo que posteriormente sirve para transformar al mundo.

Mientras los animales inferiores sólo están en el mundo, el hombre trata de entenderlo.3

La ciencia como actividad, dice Bunge, pertenece a la vida social; en cuanto se la aplica al mejoramiento de nuestro medio natural y artificial, a la invención y manufactura de bienes materiales y culturales, la ciencia se convierte en tecnología.

3 BUNGE, Mario.” La Ciencia: Su Metodo y su Filosofía”. Pág. 7. Disponible en: http://users.dcc.uchile.cl/~cgutierr/cursos/INV/bunge_ciencia.pdf

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2. Ciencia Formal y Ciencia Fáctica

La lógica y la matemática son abstractas, ya que se fundamentan en entes formales y establece relaciones entre ellas, empleando símbolos, estos entes son abstractos y sólo existen en la mente humana, es por eso que se les denomina a menudo “ciencias formales”.

En las ciencias fácticas no se utiliza los símbolos vacíos (variables), se utiliza la racionalidad, coherencia de un sistema de ideas aceptado previamente y los enunciados sean verificables en la experiencia.4

¿Cuál es el objeto de estudio de las ciencias fáticas? material. Los enunciados se refieren en su mayoría a entes extracientíficos (sucesos y procesos). Para confirmar sus conjeturas necesitan de la observación y/o experimento.

Las ciencias formales demuestran o prueban, las ciencias fácticas verifican hipótesis provisionales.

3. Inventario de las principales características de la ciencia fáctica

a. El conocimiento científico es fáctico: ya que parte de los hechos, de la realidad objetiva.

b. El conocimiento científico trasciende los hechos, descarta hechos produce hechos y los explica

c. La ciencia es analítica, intentando descubrir y/o describir los elementos que componen cada totalidad y sus interconexiones.

d. La investigación científica es especializada.

e. El conocimiento científico es claro y preciso, sus problemas son distintos sus resultados son claros.

f. El conocimiento científico es comunicable, no es privado sino público. g. El conocimiento científico es verificable, deben ser puestas a prueba. h. La investigación científica es metódica, es planeada, disminuyendo los errores.

i. El conocimiento científico es sistemático. 4 Idem.

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j. El conocimiento científico es general, ubica los hechos singulares en pautas generales.

k. El conocimiento científico es legal, busca leyes de la naturaleza y la cultura para luego aplicarlas.

l. La ciencia es explicativa, intenta explicar los hechos en términos de leyes, y las leyes en términos de principios.

m. El conocimiento científico es predictivo. trasciende la masa de los hechos de experiencia, imaginando cómo puede haber sido el pasado y cómo podrá ser el futuro.

n. La ciencia es abierta, puede cambiar o ser mejorada. o. La ciencia es útil, porque busca la verdad

¿Cuál es el método de la ciencia? 1. La ciencia, conocimiento verificable

Según Bunge, todo conocimiento debe ser susceptible de verificación. La característica del método científico es el que no debe ser aceptado como verdad absoluta o dogma.

Para esto debe pasar por distintas pruebas, esto es que se pone en tela de juicio cualquier idea o pensamiento, ya que ningún presunto criterio de verdad garantiza la objetividad y el conocimiento objetivo es la finalidad de la investigación científica. Aquello que caracteriza al conocimiento científico es su verificabilidad.

Afirma Mario Bunge que no basta la contemplación para verificar un enunciado, tampoco el análisis. Comprobamos nuestras afirmaciones confrontándolas con otros enunciados5. El enunciado confirmatorio que

puede llamarse el verificans, y este siempre dependerá del conocimiento disponible y de la naturaleza de la proposición.

2. Veracidad y verificabilidad

En este punto Bunge nos plantea cuestiones sumamente interesantes. Nos dice que lo primero es que debemos averiguar qué se puede verificar, ya que no toda afirmación es verificable. Se le llama hipótesis

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científica al enunciado verificable que posee un grado de generalidad suficiente.

Asimismo, cuando una proposición puede verificarse sólo de manera indirecta, o sea, por el examen de algunas de sus consecuencias, conviene al científico o investigador llamarla "hipótesis científica".

La veracidad de un dato será hasta el punto en que pueda ser confirmado de manera compatible con los métodos científicos. Para que cierto conocimiento pueda ser considerado verdadero, debe basarse primero en teorías anteriores, las cuales se suponen verdaderas por ser científicas, luego deberá ser comprobada en la realidad objetiva, o sea deberán ser verificadas.

3. Las proposiciones generales verificables: hipótesis científicas. En este apartado Bunge se hace la pregunta de ¿Qué podemos verificar? ¿Toda afirmación es verificable? ¿Existe un método para decidir el valor de verdad?

Según nuestro autor, cuando un enunciado susceptible de ser verificado posee un grado de generalidad suficiente, habitualmente se lo llama hipótesis científica o cuando una proposición general puede verificarse de manera indirecta o sea por el examen de algunas de sus consecuencias.

Como ya se mencionó, el núcleo de toda teoría científica es un conjunto de hipótesis verificables. Pero no toda teoría es absoluta, ni siquiera el enunciado “todo es relativo” podríamos tomarlo como absoluto.

En la segunda parte de la obra Bunge hace un análisis de la enseñanza de las ciencias en Latinoamérica en la cual hace la crítica de que los estudiantes latinoamericanos no tenemos el criterio científico que oriente nuestro conocimiento. Este es para Bunge uno de los principales motivos de retraso a nivel científico y tecnológico y por consecuencia económico puesto que para él, el desarrollo de una sociedad va a depender en gran parte del conocimiento que es capaz de producir y de utilizar para su bienestar.

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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE

MÉXICO

Unidad de Posgrado de la Facultad de Derecho

Maestría en Derecho 1er Semestre

Alumno: Miguel Fernando Tovar Villar

Grupo: M001

Trabajo de investigación: Mario Bunge y sus aportaciones a campo del conocimiento

Técnicas de la investigación jurídica

Profesor: Eduardo López Betancourt

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